VALÈNCIA. La gestión de la red hídrica en València cuenta con un protagonismo creciente de perfiles femeninos en puestos clave de toma de decisiones, una tendencia que se alinea con la prioridad global establecida por la ONU para este año 2026: la igualdad de género en los servicios hídricos.
Así lo explica Global Omnium en un comunicado, en el que explica que "el funcionamiento diario de una ciudad depende de un engranaje técnico invisible que garantiza el suministro y la depuración de aguas. En los últimos años, este sector, tradicionalmente masculinizado, ha experimentado una transformación estructural".
Así, la eficiencia de un sistema hídrico no depende solo de la infraestructura física, sino de la interpretación de datos en tiempo real, y en los centros de control de la red, profesionales como Ángela Alcaide supervisan la sectorización y la baja presión. Su labor consiste en monitorizar picos de consumo y ajustar presiones para equilibrar el flujo entre barrios, una tarea esencial para prevenir roturas por sobrepresión o desabastecimiento en zonas elevadas.

- Foto: GLOBAL OMNIUM
Esta coordinación técnica se extiende a la gestión de incidencias. El área de C.I.C.L.O.S., dirigida por María Ángeles de Pedro, se encarga de la movilización de equipos de reparación, mientras que el control de las tuberías de gran calibre —las arterias que transportan el grueso del caudal urbano— recae en especialistas como Patricia Urban y Yolanda Pérez. La vigilancia de estas conducciones es crítica: un fallo en un tramo arterial podría comprometer el suministro de distritos enteros.
Tecnología y resiliencia ante eventos masivos
El sistema se apoya en herramientas de vanguardia como el "gemelo digital", una réplica virtual de la red que permite simular escenarios y anticipar problemas antes de que ocurran. Esta tecnología es especialmente relevante durante eventos de alta demanda o alteraciones del orden urbano, como las Fallas o festividades locales.
Durante estas jornadas, la red debe adaptarse en tiempo real a variaciones drásticas de presión. El equipo técnico, donde figuran nombres como María Isabel Gil en el Centro de Control de Operaciones, gestiona los avisos de averías y coordina la logística de saneamiento, incluyendo la limpieza de imbornales y el mantenimiento de la red de alcantarillado para asegurar que el agua usada retorne al ciclo natural en condiciones óptimas de depuración.
El marco internacional de 2026
La ONU ha subrayado que la participación activa de las mujeres en los servicios de agua fortalece la sostenibilidad y la capacidad de respuesta de los sistemas urbanos. En el caso local, la incorporación de más de 500 mujeres a la plantilla de Global Omnium en los últimos años refleja "un cambio de paradigma en la gobernanza del agua", según señalan desde la empresa.
Más allá de la equidad laboral, la gestión hídrica se enfrenta a retos de escasez y eficiencia climática. La integración de nuevas perspectivas en la regulación, el control de presiones y la ingeniería de mantenimiento se presenta como un factor determinante para garantizar que lo "invisible" —el flujo constante de agua en grifos y duchas— siga siendo un servicio garantizado para la población, concluye la compañía valenciana.
da acción, cada intervención y cada ajuste es parte de un engranaje silencioso que mantiene a València abastecida. Lo invisible se convierte en esencial, y el liderazgo femenino asegura que la ciudad nunca se quede sin agua.