VALÈNCIA (EP). El Ayuntamiento de València ha aprobado este martes, en la sesión plenaria de enero y de manera inicial, la modificación de la Ordenanza municipal de Limpieza Urbana y someterla a información pública. Con el cambio llevado a cabo, este documento se adapta a la normativa autonómica y estatal con el fin de garantizar el cumplimiento de las nuevas obligaciones de las administraciones locales relativas a la recogida y gestión de los residuos urbanos.
El acuerdo plenario ha salido adelante con los votos a favor del equipo de gobierno que forman PP y Vox y la abstención de los dos grupos de la oposición: Compromís y PSPV-PSOE, según ha informado el consistorio en un comunicado. Asimismo, ha expuesto que la actualización de la norma supone "endurecimiento de las infracciones en materia de limpieza y recogida de basura".
Durante el debate de este punto del orden del día, el edil de Limpieza y Recogida de Residuos, Carlos Mundina, ha subrayado la apuesta del ejecutivo local por la limpieza de la ciudad y así ha aludido a la ampliación económica de la partida presupuestaria destinada al efecto y ha afirmado que desde julio se han modificado los servicios diarios de la contrata para mejorar el aspecto de las calles y plazas.
Desde Compromís, el concejal Sergi Campillo ha agradecido al equipo de gobierno la aceptación de algunas de sus enmiendas al texto, pero ha lamentado que este no se haya hecho "de acuerdo con el vecindario" y que se haya "saltado el proceso de participación ciudadana".
"Con la anterior ordenanza también se podía sancionar, pero ese no es el instrumento que solucionará los problemas de limpieza de la ciudad, a no ser que pongamos un policía en cada esquina. Hay que fomentar los buenos hábitos en separación, recogida, y limpieza de residuos. Se ha de bonificar y premiar a quien separe correctamente los residuos en casa", ha expuesto Campillo.
Por parte del grupo socialista, Elisa Valía ha señalado que el PSPV no está "en desacuerdo con la modificación de la ordenanza", dado que "era necesaria porque era antigua", pero ha destacado que "el problema es que València está cada vez más sucia y que las quejas vecinales han aumentado un 40%". "No hay reacción del equipo de gobierno, no hay un plan de refuerzo y la ciudad está más sucia que nunca", ha criticado.
Mundina ha reprochado a los socialistas que no presentaran ninguna enmienda a los cambios de la ordenanza y ha dicho a Compromís que no era necesario el proceso de participación ciudadana en la modificación puntual.
Asimismo, ha adelantado que se están instalando dispositivos inteligentes de apertura con identificación en los contenedores marrones. El concejal ha anunciado que el Ayuntamiento lanzará una campaña de sensibilización para aumentar la selección y separación en casa de los residuos orgánicos.
Ordenanza fiscal
En el pleno de este martes se ha aprobado también, provisionalmente, la modificación de la ordenanza fiscal que regula la aplicación de la tasa por la prestación del servicio de recogida y transporte de residuos sólidos urbanos, con la intención de ampliar el plazo de solicitud de beneficios fiscales hasta el próximo 31 de mayo.
El Ayuntamiento ha explicado que este nuevo tributo municipal nace tras la entrada en vigor de la Ley 7/2022, de 8 de abril, de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular, "que obliga a todos los municipios a aprobar esta tasa y a repercutir a la ciudadanía el coste total del servicio". El acuerdo plenario ha salido adelante con los votos a favor del equipo de gobierno, la abstención de Compromís y el voto socialista en contra.
La edil de Hacienda, María José Ferrer San Segundo, ha manifestado que ese pago, "el basurazo, es una norma de --el presidente del Gobierno-- Pedro Sánchez que ha supuesto un ataque a la autonomía local sin precedentes", así como "un tributo nuevo pésimamente regulado".
Por parte de Compromís, Eva Coscollà ha dicho que la ampliación de plazos "no es una muestra de sensibilidad, sino una obligación, porque era la única cosa que podían hacer al retrasarse la tramitación del contrato de la empresa que gestionará el cobro de la tasa". "Es un parche obligado por una mala gestión y la tasa es meramente recaudatoria para tapar su agujero presupuestario de 52 millones de euros por la rebaja de impuestos", ha señalado.
El portavoz del PSPV, Borja Sanjuán, ha afirmado que "un valenciano paga más impuestos que hace tres años" y que la ciudadanía "no sabe cuándo tiene que pagar la tasa de 2025 ni la de 2026, y si las tiene que pagar a la vez". "El padrón de la tasa se aprobó en el último momento y los vecinos van a pagar más de 180 euros en recibos de recogida basuras en 2026", ha añadido.
El consistorio ha apuntado que esta tasa cubre la recogida y el transporte de la basura hasta las plantas de la Entidad Metropolitana para el Tratamiento de Residuos (EMTRE) y ha precisado que "es distinta a la que este segundo organismo público cobra en el recibo del agua, a través de la tasa Tamer, y que cubre las siguientes fases de tratamiento y posterior eliminación en el vertedero de Dos Aguas".
"En ambos casos, el cálculo del importe se basa en el consumo de agua potable anual del año anterior. En la nueva tasa de recogida y transporte de residuos el obligado principal al pago es la persona propietaria del inmueble a fecha 1 de enero de cada año. No obstante, ésta podrá repercutir, en su caso, las cuotas satisfechas a las personas que ocupen o utilicen la vivienda o local si estos no son los dueños", ha explicado el Ayuntamiento.