VALÈNCIA. El Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat, a través de la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo (EVha), negocian asumir de forma equitativa la factura pendiente de la construcción del circuito de Fórmula 1 que no puede ser repercutida a los promotores del PAI del Grao.
Y es que según el informe técnico incluido en el proyecto del PAI que está en exposición pública, se ha fijado en 21,3 millones el valor de las obras del circuito ejecutadas en su día que son realmente "aprovechables" para el desarrollo y por tanto, es esta la cantidad que abonarán los promotores. El consistorio recalca que esta cifra es la que legalmente se puede repercutir al urbanizador, la mercantil Valere Reocco (formada por Atitlan y Hayfin). La diferencia hasta alcanzar el total de la deuda (de unos 46 millones según las cuentas de la EVha) constituye el núcleo de la negociación actual entre ambas administraciones.
El origen de la deuda: el convenio firmado en 2007
Para entender el origen de esta deuda del consistorio con la Generalitat hay que remontarse a septiembre de 2007. En aquel momento, la Generalitat de Francisco Camps (a través del ente GTP reconvertido en la EVha) y el Ayuntamiento de Rita Barberá firmaron un convenio de colaboración para las obras de conexión de la Alameda y la Av. de Francia con el puerto de Valencia. El acuerdo recogía que la Generalitat adelantaba la inversión de las obras del circuito, pero el Ayuntamiento de València asumía el compromiso de retornar el 100% del coste a la Generalitat.
El mecanismo previsto era el cobro de un "canon de urbanización" a los propietarios del Sector Grao una vez se urbanizaran los terrenos donde discurría el circuito. Pero la cancelación del Gran Premio, la paralización del PAI y el deterioro del circuito convirtieron esa devolución en una deuda millonaria que todavía no se ha saldado.

- Foto: EVA MÁÑEZ
De 32 millones a 21,3 por el deterioro del circuito
En la pasada legislatura se negoció que los propietarios asumieran unos 32 millones de euros de esa deuda. Sin embargo, el actual gobierno local señala que el deterioro del antiguo circuito con el paso del tiempo y el hecho de que muchos de los viales no son aprovechables en el actual diseño ha rebajado esa cifra a los citados 21,3 millones.
Cabe recordar que en el pasado mandato la concejalía de Urbanismo, en manos de la socialista Sandra Gómez, y la Conselleria de Vivienda en manos de Podem con Rubén Dalmau y Héctor Illueca, mantuvieron un desacuerdo sobre quién debía asumir la parte no imputable a los propietarios del suelo del PAI. La Conselleria llegó a consultar al Consell Jurídic Consultiu (CJC) sobre la nulidad del convenio de 2007 y en su dictamen, el CJC rechazó la nulidad y señaló que el Ayuntamiento debía asumir la deuda. Sin embargo, en dicho documento, el órgano consultivo estableció la posibilidad de negociar:
"...este Consell aconseja, con carácter previo a cualquier acción que pudieran formular las partes firmantes del Convenio, la posible negociación dentro de la Comisión de Seguimiento, en cuyo seno podría plantearse y resolverse la cuestión relativa al retorno del coste de las obras ejecutadas por el ente GTP y, en su caso, en qué términos..."
El nuevo convenio
Siguiendo esa vía, según señalan a Valencia Plaza fuentes municipales conocedoras de las negociaciones del nuevo convenio, se plantea que Ayuntamiento y Generalitat puedan asumir esos 24,6 millones restantes al 50% (lo que atendiendo a la deuda total supondría unos 12 millones cada uno). A preguntas de este medio sobre el nuevo convenio en negociación, desde la Conselleria de Vivienda, de quien depende la EVha, no han ofrecido información al respecto.
El acuerdo incluye, como ya se anunció, que el Ayuntamiento abone su parte mediante la cesión de parcelas del propio PAI del Grao para que la EVha desarrolle vivienda pública. De esta forma, insisten desde el consistorio, “es el propio PAI el que genera los recursos para saldar la deuda”.
La EVha ya reconoció en sus cuentas el deterioro de 11 millones
El nuevo convenio que está en negociación supondría que la Generalitat renuncia a recuperar una parte de la deuda que generó la construcción del circuito de Fórmula 1. De hecho, la EVha ya reconoció en sus cuentas de 2024 un deterioro de 11 millones de euros sobre esta deuda de casi 46 millones. Según detalla la memoria oficial, este ajuste responde a la "comisión de seguimiento celebrada el 29 de marzo de 2022", donde se identificaron las actuaciones consideradas como "obras no repercutibles a los propietarios del sector". Al anotar este "deterioro", la Generalitat ya ha admitido oficialmente que esos 11 millones son dinero que no podrá recuperar del sector privado.
Esta negociación administrativa choca con la tesis defendida por el expresident de la Generalitat, Francisco Camps, quien en su día aseguró que la Fórmula 1 no costaría "ni un euro a los valencianos". Camps sigue sosteniendo que el convenio de 2007 obliga a los promotores a asumir el 100% del coste, sin margen para que las administraciones asuman pérdidas.
Sin embargo, el dictamen del CJC ya matizó esta viabilidad al advertir que los propietarios soportarán cargas "solo en los términos que dispone la legislación urbanística valenciana, y no más allá de lo que permita dicha normativa", con independencia de que el convenio "que no vincula al planificador, establezca otra cosa".
