VALÈNCIA. La alcaldesa de València "sueña" con destinar el antiguo edificio de Hacienda de Guillem de Castro a una "gran biblioteca" que también pueda albergar oficinas municipales en las plantas superiores. Así lo reconoció la primera edil este martes al ser preguntada por el destino de este edificio: "Si me permitieran soñar, que al final puedo soñar y además a lo mejor puedo incluso hacerlo realidad, veo una gran biblioteca, un gran espacio cultural de referencia de la ciudad de València" en "el hall" del inmueble.
Cabe recordar que este céntrico edificio, que fue hasta 2016 la sede de la Agencia Tributaria, volvió a manos del Ayuntamiento (que tiene un 60% de la titularidad) y la Diputación (que dispone del 40% restante) tras una sentencia del Tribunal Supremo que puso fin a años de litigio con el Estado por la propiedad del inmueble. Finalmente, hace unos meses el consistorio recibió las llaves del edificio, lo que ha reabierto el debate sobre su futuro destino. No en vano, muchos han sido los posibles usos que se han mencionado para la antigua sede de Hacienda a lo largo del tiempo. Un activo 'jugoso' por su céntrica ubicación y su tamaño pero que a su vez arrastra años de deterioro.
Y es que tras su desalojo por desprendimientos en 2016, el inmueble lleva casi diez años cerrado y acumula problemas por su mal estado interior y el deterioro en su estructura. Es por ello que, antes de definir los futuros usos, tanto la Diputación como el Ayuntamiento señalan la necesidad de analizar el estado actual del edificio para determinar qué intervenciones de rehabilitación serán necesarias y también, estimar su coste. En 2022 el anterior gobierno municipal cifró en unos 12 millones el coste de la rehabilitación, una cantidad que ahora, tanto por la subida de costes como por el deterioro acumulado, se presupone que será mucho más elevada.

- Imagen de archivo del interior del edificio cuando era la sede de Hacienda.
- Foto: KIKE TABERNER
Aunque ahora la alcaldesa propone combinar un "uso administrativo" en las plantas superiores donde se puedan albergar dependencias municipales que ahora se ubican en edificios "arrendados" con ese uso "cultural" en el vestíbulo, la Diputación de Valencia expresó hace unos meses su deseo de que el edificio pudiera convertirse en un museo donde exponer los fondos de la institución provincial. Preguntada por esta idea, Catalá remarcó el porcentaje de propiedad que tiene cada administración y matizó que se puede "valorar" la existencia, "en la planta baja, en el entresuelo, algún espacio cultural".
En esta línea, insistió en que "dada la distribución de la propiedad del edificio, está claro" que se puede "compatibilizar el uso administrativo con un gran espacio cultural en la planta baja". Catalá se mostó "convencida" de que el presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, y ella pueden "acordar y consensuar" opciones para que el que se dé al inmueble "sea el mejor destino posible".
Pese a esta voluntad de "consenso", la alcaldesa remarcó su deseo de reconvertir en una gran biblioteca la antigua sede de Hacienda que casualmente está ubicada a escasos metros de la biblioteca pública de la calle Hospital, una de las más grandes y emblemáticas de la ciudad.
Por el momento, desde la Diputación señalan que todavía no se han producido reuniones formales entre ambas administraciones para abordar los futuros usos del inmueble aunque reconocen que "están sobre la mesa" tanto el uso administrativo para oficinas como otras ideas enmarcadas en una vertiente cultural como un museo.
Museo de la Diputación, centro cívico… Los otros usos del edificio
El toma y daca ente el Ayuntamiento y la Diputación con el edificio de Hacienda viene de lejos, pero incluso la idea de que se destine a una equipación cultural lleva meses circulando. En mayo de 2025, Las Provincias publicó la intención de la Diputación de convertir el edificio en el espacio expositivo de su colección artística. Más tarde, según el mismo diario, el Ayuntamiento de València le ofrecería el Palacio de Montortal para que instalara el proyecto ahí y no en Guillem de Castro.
Todo esto fue anterior a la polémica transición del MuVIM (también ubicado a escasos metros del edificio), y que ha sido el destino final de la colección artística de titularidad provincial, en perjuicio de la línea expositiva del museo creado en 2001.
Compromís, por su parte, hizo una propuesta singular tanto al Ayuntamiento como a la Diputación de València para convertir el edificio en un espacio multiusos que albergara diferentes servicios públicos bajo el paraguas de ‘Casa Plural’: salas de actividad física, ludotecas, salas de estudio o una sede de la Universitat Popular, todo en la misma proyección, presentada a la prensa entonces.