VALÈNCIA. La decisión de restringir la llegada de los trenes de Cercanías a la Estación del Norte durante el horario de mascletà de los días 15 al 19 de marzo no ha dejado indiferente a nadie, sobre todo, a los usuarios de las líneas C1 y C2 que no podrán acceder a València entre las 13:00 y las 15:00 de los citados días, puesto que Renfe ha optado -a petición del Ayuntamiento de València- por finalizar los trayectos en Albal en esa franja.
La restricción forma parte de la reorganización del servicio de Cercanías durante el horario de la mascletà para evitar aglomeraciones en el entorno de la Estación del Norte y la plaza del Ayuntamiento, donde cada día se concentran miles de personas para asistir al disparo pirotécnico. Además de los trenes de las C1 y C2 que finalizarán su recorrido en Albal, otros convoyes de las líneas C5 o C3 efectuarán parada final en València Sant Isidre, València Cabanyal o Font de Sant Lluís durante la franja afectada. Una medida que ha provocado las quejas de los usuarios de Cercanías pero también, ha desencadenado este lunes un nuevo choque político entre la alcaldesa de València, María José Catalá y el Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente.
La polémica se desataba cuando Català, ante preguntas de la prensa, aseguraba estar "sorprendida" por la decisión de que Renfe no hubiese habilitado autobuses lanzadera desde Albal a València para trasladar a los pasajeros. "Sinceramente, esperaba que no los dejaran en Albal, sino que desde allí pudieran acercarse a València con autobuses puestos por Renfe”, ha señalado.
El Ayuntamiento solicitó en octubre restringir los trenes durante la mascletà
Unas declaraciones que han provocado una respuesta inmediata del Ministerio de Transportes acusando a la alcaldesa de "deslealtad". Y es que desde Renfe recuerdan que fue el propio Ayuntamiento quien solicitó esta restricción de los Cercanías ya en octubre de 2025 con un informe con una serie de recomendaciones en el que solicitaba a los operadores ferroviarios “la interrupción de la llegada de trenes a la Estación del Norte del 7 al 8 de marzo y del 14 al 19 de marzo de 12:00 a 15:00 para limitar la afluencia continua de personas” en ese punto de la ciudad.
Posteriormente, en enero de 2026, el Ayuntamiento aportó un informe de la Policía Local en el que se pedía a Renfe que interrumpiera la llegada de trenes a la Estación del Norte entre las 13:00 y las 15:00 horas, la franja que finalmente se ha aplicado en la reorganización del servicio. En cuanto a la opción de habilitar autobuses que ha citado la alcaldesa, desde el Ministerio reprochan que Catalá "para quitarse de encima la decisión quiere cambiar su propia petición pese a que es conocedora de que en este caso los autobuses no sirven". Y es que Renfe defiende que por el aforo de los trenes sería necesario habilitar 100 autobuses cada día para trasladar al volumen de pasajeros afectados. Una situación "imposible de asumir", afirman.

- Estación del Norte de València. -
- Foto: EVA MÁÑEZ
Desde la compañía ferroviaria consideran que las críticas públicas de la alcaldesa "suponen una deslealtad a la colaboración institucional para garantizar la seguridad en València". De hecho, el propio ministro de Transportes y Movilidad Sostenible del Gobierno, Óscar Puente, ha afeado a Catalá en un mensaje de X estas declaraciones: "Mira que es difícil batir el récord de deslealtad por parte del PP, pero este caso se lleva la palma".
Por el momento, ni el Ayuntamiento de València, ni la Autoridad de Transporte Metropolitana de València (ATMV) ni Renfe han planteado una alternativa distinta a impedir que los trenes lleguen a la Estación del Norte, que en la práctica implica que los viajeros de Cercanías de líneas como la C1 y C2 no podrán acceder a la ciudad en tren durante ese tramo horario en los días afectados.