VALÈNCIA. El Grupo Firmus, del empresario Juan Valero, proyecta un pequeño desarrollo en el barrio de la Saïdia que permitirá levantar unas 40 viviendas de régimen libre en unos solares situados entre las calles Visitación y Pepita.
La actuación todavía está en una fase muy inicial de su tramitación urbanística. En 2022 se admitió a trámite este programa y estos momentos se encuentra en información pública el proyecto de reparcelación, uno de los pasos necesarios para poder desarrollar el ámbito promovido por la propia compañía.
En concreto, el ámbito de actuación se localiza en la intersección de la calle Visitación, entre los números 7 y 13, y la calle Pepita, en el número 16, en una manzana con varios solares que incluyen actualmente edificaciones obsoletas, algunas fuera de ordenación, así como espacios interiores degradados.
Regeneración de una manzana deteriorada
El proyecto plantea la regeneración urbanística de una manzana degradada. La intervención incluye la desaparición de la antigua calle Yáñez, un vial interior que actualmente presenta un estado de conservación deficiente y problemas de salubridad.
En total, la actuación abarca 2.448,15 metros cuadrados de superficie, sobre los que se prevé una edificabilidad neta de 3.619,65 metros cuadrados de techo residencial y 1.869,17 metros cuadrados de uso terciario, que se ubicarán previsiblemente en planta baja. Con estos parámetros urbanísticos se proyecta la construcción de un bloque de 40 viviendas de renta libre, puesto que no se incluye reserva obligatoria para vivienda protegida. La nueva edificación permitirá completar la manzana urbana y mejorar la fachada de ambas calles, sustituyendo construcciones deterioradas y eliminando varios de los actuales “puntos negros” del entorno.

- Uno de los solares incluídos en el ámbito.
- Foto: MAPS
La presión residencial reactiva solares
La iniciativa se enmarca en una tendencia cada vez más visible en la ciudad de València: la reactivación de solares urbanos que llevaban décadas paralizados. El fuerte aumento de la demanda residencial y la escasez de suelo finalista disponible están empujando a promotores y propietarios a impulsar desarrollos de menor tamaño que hasta hace pocos años resultaban difíciles de rentabilizar pero que ahora el mercado sí está absorbiendo por la escalada continua de precios.
Este fenómeno se observa especialmente en barrios consolidados del centro y primera corona urbana, donde la presión del mercado está permitiendo sacar adelante promociones en parcelas que habían permanecido bloqueadas durante años por su complejidad urbanística o su reducido tamaño.
En este contexto, pequeñas actuaciones como la proyectada en la Saïdia, aunque de escala limitada, contribuyen a coser vacíos urbanos históricos y aumentar la oferta de vivienda en la ciudad, en un momento marcado por el déficit de obra nueva.