VALÈNCIA (EP). El Ayuntamiento de València ha estimado que el coste de la gestión y explotación de l'Escoleta Infantil Municipal Cabanyal-Canyamelar durante tres cursos escolares superará los 1,8 millones de euros. El centro contará con 70 plazas para menores de 0 a 3 años y apostará por un modelo pedagógico "innovador".
Así se desprende del acuerdo adoptado este viernes en la Junta de Gobierno Local para licitar la contratación de este servicio que, tal como se aprobó a finales de enero, se tramitará con carácter de urgencia, "con la intención de facilitar y agilizar la matriculación del alumnado de esta nueva escuela infantil que, actualmente, está en construcción", según ha indicado el consitorio en un comunicado.
Asimismo, también se han aprobado los pliegos de prescripciones técnicas y de cláusulas administrativas que han de regir la licitación, por un montante de 1.829.060 euros.
Según este documento, el centro, dirigido prioritariamente a familias con escasos recursos económicos, contará con 70 plazas para menores de 0 a 3 años y apostará por un modelo pedagógico "innovador, inclusivo y centrado en el desarrollo integral de la infancia".
El proyecto educativo de esta nueva escuela infantil también incorporará "el fomento del valenciano, la introducción progresiva del inglés a partir de los dos años, y la atención a la diversidad".
Además, priorizará el acceso de familias con menos recursos y podrá reservar plazas para menores en situación de riesgo social, para reforzar así su función compensadora de desigualdades.
Comedor escolar con alimentación saludable
El pliego de prescripciones también contempla la ampliación de horarios para facilitar la conciliación laboral y familiar y ofrece un modelo de comedor escolar con alimentación saludable basada en la dieta mediterránea, así como al adaptación de los menús a alergias, intolerancias y necesidades culturales.
En cuanto al personal, incluye profesionales de apoyo adicionales y formación obligatoria anual en primeros auxilios, manipulación de alimentos, protección de datos y prevención de riesgos laborales.
Por último, el documento aprobado por el gobierno local establece que, aunque la gestión será indirecta mediante concesión, la titularidad del servicio seguirá siendo municipal.
De hecho, el Ayuntamiento ejercerá funciones de supervisión, inspección y control para garantizar la calidad educativa, la seguridad del alumnado y el cumplimiento de todas las obligaciones contractuales.