VALÈNCIA (P.G./EFE). Los datos recogidos por el sistema de cámaras de la Zona de Bajas de Emisiones (ZBE) durante el pasado mes de diciembre revela que solo el 6% de los movimientos que se producen en la ciudad de València corresponden a vehículos sin etiqueta ambiental. Según este registro, los turismos lideran el uso de la vía pública (83 % de los pasos registrados), seguidos del transporte de mercancías (7%) y de las motocicletas (4,5 %). En cuanto a los distintivos ambientales, el 48% de los vehículos registrados por las cámaras llevan etiqueta C.
Los datos de las cámaras han permitido realizar una radiografía del parque móvil circulante e incluye su composición, procedencia, edad media y distintivo ambiental y según apunta el consistorio, la principal conclusión del estudio es la notable diferencia entre el parque de vehículos censado y el que realmente circula por las calles atendiendo a los datos de las cámaras. Aunque los últimos datos oficiales, publicados por la Dirección General de Tráfico (DGT), sitúan los vehículos sin etiqueta registrados en la provincia y en València en torno al 26-29 %, las cámaras de monitorización revelan que, en la práctica, solo el 6% de los movimientos que se producen en la ciudad corresponden a vehículos sin distintivo ambiental.
Por el contrario, los vehículos más eficientes tienen un protagonismo mayor en el tráfico diario. Así pues, la etiqueta C representa el 48 % de las detecciones, la etiqueta ECO el 18 %, la etiqueta B el 19 % y la etiqueta 0 emisiones alcanza ya el 5 % del flujo total de tráfico
Las cámaras también registran un 4 % de detecciones de matrículas extranjeras y no reconocidas y reflejan que la edad media de estos vehículos se sitúa entre los 7 y los 9 años.
En relación con la procedencia, València actúa como nodo de atracción: el 65 % de los vehículos que circulan por los accesos de la ciudad proceden de otros municipios, principalmente de la provincia de València, lo que evidencia la gran dependencia del área metropolitana con la capital.
En el interior de la ciudad, también tiene un mayor peso el tráfico generado por vehículos de origen externo a la ciudad, representando un 55 % frente a un 45 % de vehículos de residentes.
Los datos del Impuesto de Tracción Mecánica (IVTM) del Anuario Estadístico del Ayuntamiento de València 2025 reflejan un cambio de tendencia en la propiedad de vehículos: el número de vehículos registrados en València ha disminuido un 2,3% respecto a 2024, situándose en un total de 464.529 unidades.
Este descenso es generalizado en todas las tipologías (turismos, camiones, furgonetas) excepto en las motocicletas, que han incrementado su presencia en un 1,7 %, consolidándose como una alternativa creciente para la movilidad urbana.
El concejal de Movilidad y Policía Local, Jesús Carbonell, ha destacado que del estudio se desprende que el tráfico real en València "se caracteriza por ser más eficiente y joven que el registrado oficialmente, con una clara predominancia de vehículos circulando con etiqueta C y con un crecimiento del uso de la motocicleta".
Asimismo, ha señalado que del estudio del paso de vehículos registrado por las cámaras de ZBE confirma el análisis de los datos de movilidad de los dos primeros meses del año: mientras el tráfico interior se encuentra estabilizado y a la baja (en enero y febrero se ha experimentado un descenso del 4 % respecto a los mismos meses del año anterior), los accesos crecen, en un contexto de aumento generalizado de la población en la ciudad como de la movilidad tanto a pie como los restantes modos de transporte sostenibles (bicicleta, VMP y transporte público ).
"Pese a lo anterior, el tráfico interior se encuentra en valores similares o incluso inferiores a los de 2023 y muy distantes a los datos registrados en 2019, momento prepandemia en que se alcanzaron los valores máximos de tráfico", ha matizado. A su juicio, "resulta imprescindible reforzar la infraestructura y la oferta de transporte público, tanto estatal como autonómico, para reducir la dependencia del vehículo privado de las personas que residen en las coronas metropolitanas y se desplazan habitualmente a la ciudad".
"El Ayuntamiento continuará usando de la infraestructura de cámaras con el fin de seguir realizando estudios estadísticos para evaluar el impacto de las políticas de movilidad sostenible, como la ampliación de la red de carriles bici, la mejora del transporte público o la adopción de medidas para mejorar la distribución urbana de mercancías", ha concluido.
Compromís: PP y Vox bloquearon la ZBE y València ya ha perdido 18 millones
La portavoz del Compromís en el Ayuntamiento de València, Papi Robles, ha recordado que "el gobierno de PP y Vox bloqueó la Zona de Bajas Emisiones" y ese "negacionismo político" hará perder fondos europeos, que pueden llegar a 150 millones.
Ha incidido en que el Ayuntamiento ya ha perdido 18 millones de la convocatoria de 2022 para proyectos vinculados a tener una ZBE por "la incapacidad de Catalá para gestionar". Robles ha asegurado que la infraestructura de cámaras "es el mejor ejemplo de un gobierno que tiene las herramientas, pero no tiene ninguna voluntad de utilizarlas. Las cámaras funcionan, la que no funciona es Catalá y su gobierno. No han hecho absolutamente nada en todo este tiempo para reducir el tráfico y la contaminación", ha concluido.