VALÈNCIA (EP). El PP, el PSPV-PSOE y Compromís han tumbado este martes, en el pleno ordinario de febrero celebrado en el Ayuntamiento de València, la moción presentada por Vox para "rechazar la regularización extraordinaria de más de 500.000 inmigrantes ilegales en España impulsada por el Consejo de Ministros".
La iniciativa que ha decaído también pedía "auditar exhaustivamente todas las concesiones de nacionalidad de los últimos años" y "poner fin a cualquier política migratoria que contemple como necesaria más inmigración en este momento de saturación inmigratoria, así como cualquier regularización que se produzca a estos efectos".
En la votación de esta propuesta, el ejecutivo de la ciudad, formado por PP y Vox y presidido por María José Catalá (PP), ha dividido su voto, dado que los 'populares' no han aceptado lo planteado por sus socios de gobierno y han votado en contra junto a los dos grupos de la oposición: Compromís y PSPV-PSOE.
La moción ha sido también respaldada de diferente forma por los cuatro ediles del partido que preside Santiago Abascal, dado que ha contado únicamente con el apoyo de su portavoz en el consistorio de València y segundo teniente de alcalde, José Gosálbez, y el de la edil Mónica Gil.
La también representante de Vox Cecilia Herrero se ha ausentado del debate de esta iniciativa: ha salido del hemiciclo cuando han comenzado a intervenir las asociaciones ciudadanas que han intervenido en este punto del orden del día y ha regresado después de la votación. El otro edil de esta formación Juanma Badenas se ha abstenido.
Desde Compromís se ha presentado una moción alternativa a la iniciativa de Vox que tampoco ha prosperado. Al votar esa enmienda se ha producido un empate entre el no del equipo de gobierno y el sí de la oposición, se ha repetido la votación y al alcanzarse el mismo resultado se ha usado el voto de calidad de la alcaldesa para hacerla decaer.
José Gosálbez ha sido el encargado de defender la moción de Vox, que también instaba, entre otras cuestiones, a "proceder a la repatriación de todos los inmigrantes que accedan ilegalmente" a España, así como la de "los menores extranjeros no acompañados", "la deportación de cualquier inmigrante legal o ilegal que cometa delitos graves o haga del delito leve su forma de vida" y la de "todo aquel que decida no integrarse a la cultura de la nación que lo acoge o intente imponer la suya".
Asimismo, desde este grupo municipal se pedía "establecer la prioridad nacional en el acceso a todas las ayudas sociales y los servicios públicos" y "proceder a la remigración de todos aquellos extranjeros que, por no contribuir con su trabajo y esfuerzo a la economía nacional, y vivir de las ayudas sociales, supongan un lastre para el estado de bienestar de los españoles".
Antes del debate de la moción de Vox han intervenido en el pleno representantes de trece asociaciones y colectivos ciudadanos como Orriols en lucha, la Asociación de Vecinos de Campanar, Servicio Jesuita Migrantes de España, la Asociación de Mujeres Voces y Resistencias, la Asociación Intercultural Candombe, Intersindical, Médicos del Mundo, Fampa Valencia, vecinos de Arrancapins-La Petxina, el Consell de la Joventut, y la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas a través de la Asociación Ciudadana de Comunicación.
"Ninguna persona es ilegal"
Desde estas entidades se ha indicado que la migración es un derecho fundamental y que no debe estar sujeta a parches administrativos ni a intereses partidistas, además de defenderse la regularización, reclamar el cierre de los CIES y derogar la Ley de Extranjería. Igualmente, se ha defendido la existencia de una sociedad "diversa" y "plural", se ha censurado que la inmigración se presenta como "una amenaza para la convivencia" y se ha expresado el rechazo a los planteamientos de Vox y a su moción.
"No estamos a favor de que se promueva una escalada segregacionista con las personas que vienen a trabajar y a vivir a este país y más, cuando esa es una realidad existente a nivel mundial", han expuesto. En esa línea, han considerado que "la multiculturalidad es la mayor riqueza" y que "el odio no tiene cabida". "Culpar a las personas migrantes de problemas estructurales que la política debe solucionar es un burdo, divide y vencerás", han considerado, además de remarca que "ninguna persona es ilegal" y emplazar a hacer de València "una ciudad acogedora y digna para todas las personas".
Durante el debate, el portavoz de Vox ha asegurado que "ninguna" regularización de inmigrantes ha funcionado y ha dicho que todas han llevado a "más entradas ilegales, más presión en los servicios públicos y más agravio para quienes cumplen la ley". "No es ideología, es contabilidad", ha dicho Gosálbez, que ha señalado que el presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, busca "comprar el voto", "tener estómagos agradecidos" y "cambiar España" para "mantenerse en el poder".
Desde el PP, la edil de Servicios Sociales, Marta Torrado, ha precisado que "la política migratoria es una competencia estatal" y que "no corresponde a este ayuntamiento decidir sobre regularizar", a la vez que ha dicho que su grupo no está en contra de la inmigración. "València es una ciudad abierta, integradora y solidaria. Nuestra historia lo demuestra", ha expuesto, aunque ha matizado que los 'populares' no aceptan "regularizar de manera generalizada y extraordinaria sin un debate serio en el Congreso" porque "genera preocupaciones legítimas".
"Visión utilitaria"
El portavoz del PSPV-PSOE, Borja Sanjuan, ha censurado que Gosálbez no base sus argumentos en datos, que pretenda "generar un efecto de exclusión" y que busque "no buenos vecinos" sino "esclavos" y "decirle a los españoles que tiene problemas". "Tienen una visión utilitaria de lo que significa la migración", ha dicho a Vox.
La edil de Compromís Lucía Beamud ha considerado que "la mejor respuesta que se ha podido dar al fascismo y al racismo ha venido por parte de las trece entidades" que han intervenido en este punto del orden del día.
"Somos más los demócratas y las personas que defendemos los derechos humanos", ha subrayado, a la vez que ha dicho a Vox que "no pretende solucionar absolutamente nada" sino "alimentar el miedo, la división y construir un enemigo fácil". Beamud ha añadido que "la regularización no es un capricho ideológico" sino una medida "que se ha tomado en todas las democracias europeas".