VALÈNCIA. La esperanza de vida media en la ciudad de València se sitúa en los 84,2 años. Sin embargo, este indicador no es uniforme. Dependiendo del distrito de nacimiento, un vecino de València puede llegar a vivir de media hasta 3,4 años más dependiendo de si ha nacido en el Pla del Real o en Poblats Marítims. Una brecha que guarda un paralelismo evidente con el mapa de la renta de la ciudad.
El Anuario Estadístico del Ayuntamiento de València, elaborado a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), muestra cómo el lugar de origen también tiene su reflejo en la esperanza de vida. En la parte alta del ranking aparece El Pla del Real (85,7 años), el distrito de la ciudad con mayor esperanza de vida de media. No es una casualidad que sea también el distrito con mayor renta neta media por hogar, 61.479 euros anuales, más de 20.000 euros por encima de la media municipal. En este distrito, los hombres alcanzan una esperanza de vida de 83,3 años y las mujeres llegan a los 87,5, los valores más altos de la ciudad en ambos casos.
Le siguen el distrito de Campanar, con una esperanza de vida media al nacimiento de 85,2 y L'Eixample con 85,1 y Extramurs, con 84,7. Campanar destaca como uno de los distritos con mayor longevidad fuera del centro histórico, con 82,4 años en los hombres y 87,6 en las mujeres, y una renta neta media por hogar de 48.243 euros, claramente por encima de la media de la ciudad. En L'Eixample, donde la renta neta media por hogar asciende a 59.957 euros, los hombres viven de media 82,1 años y las mujeres 87,6. En Extramurs, con una renta neta media de 46.852 euros, la esperanza de vida masculina alcanza los 81,9 años y la femenina los 87,0. Son distritos consolidados, con mayores niveles educativos y menor exposición a situaciones de vulnerabilidad social.
Renta, educación o entorno condicionan la longevidad
Esta realidad que muestra el cruce de datos del Anuario Estadístico ha sido ampliamente estudiada y documentada. La esperanza de vida está estrechamente relacionada con el nivel de ingresos. Instituciones como la OMS o investigaciones nacionales como el Proyecto Medea o el propio Ministerio de Sanidad subrayan que factores externos —la calidad de la vivienda, el acceso a una alimentación saludable, el estrés financiero o la contaminación— pueden tener un impacto mayor que la propia biología.

- Imagen de archivo de personas en un paso de peatones.
- Foto: KIKE TABERNER
Poblats Marítims y l’Olivereta: los distritos con menor esperanza de vida
En el otro extremo del mapa urbano se encuentra Poblats Marítims, el distrito con menor esperanza de vida de València, 82,3 años, casi dos años por debajo de la media de la ciudad y más de tres respecto al Pla del Real. Allí, los hombres apenas alcanzan los 79 años, mientras que las mujeres llegan a los 85,2, una brecha de género más acusada que en los distritos de renta alta. La renta neta media por hogar en estos barrios de la fachada marítima es de 33.809 euros, una de las más bajas de la ciudad.
Justo por encima se sitúa L'Olivereta, el segundo distrito con menor esperanza de vida, con una media de 83,1 años (80,3 años en hombres y 85,6 en mujeres) y una renta neta media por hogar de 32.062 euros. Rascanya, con el nivel de ingresos más bajo de la capital (30.540 euros por hogar), presenta una esperanza de vida de 83,2 años (80,4 en hombres y 85,7 en mujeres). Por su parte, Ciutat Vella, con 83,8 años (80,8 en hombres y 86,5 en mujeres), completa los distritos donde menos años se vive de media en la ciudad de València a pesar de su mayor renta media por hogar (49.718 euros). En todos ellos, la longevidad masculina es sensiblemente inferior a la media municipal.

- Vista aérea de Campanar. -
- Foto: KIKE TABERNER
Entre ambos extremos se distribuye el resto de la ciudad, con distritos que se mueven alrededor de la media, como Quatre Carreres (83,9 años), Patraix (84,8 años) o Benicalap (83,9 años). Otros distritos como Benimaclet (84,8 años), con una renta media de 39.692 euros; Algirós (84,7 años), con 40.160 euros; La Saïdia (84,2 años); Jesús (83,9 años); Camins al Grau (83,9 años) o Pobles del Nord (83,9 años) conforman el resto del tejido demográfico de València.
Los datos demuestran que reducir esta brecha pasa inevitablemente por las políticas públicas. Numerosos expertos coinciden en señalar que las diferencias en esperanza de vida no se corrigen solo desde la sanidad, sino desde el conjunto de decisiones que afectan a las condiciones de vida: acceso a vivienda asequible y de calidad, regeneración urbana, empleo estable, reducción de la pobreza energética, movilidad sostenible o creación de entornos saludables.