X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA

AL OTRO LADO DE LA COLINA / OPINIÓN

El nuevo secretario general de la ONU (o el ascenso de un hombre que temía tener enemigos)

Seguramente me repetiré, pero la ONU es ese club, muy necesario, donde unos pagan más que otros y todos tienen el mismo derecho a voto en su Asamblea (independientemente de su población, tamaño o régimen). Existe un Consejo de Seguridad que evita la tiranía de las minorías y, todo ello, con un gerente, llamado secretario general, que tiene que intentar contentar a todos sin contrariar a nadie, sobre todo a los cinco grandes poseedores del derecho a veto

22/10/2016 - 

En los últimos días hemos podido conocer, además de leer muchos artículos, la elección de un nuevo secretario general de la ONU, el portugués Antonio Guterres, que comenzará su mandato el 1 de enero de 2017. En primer lugar me gustaría desearle toda clase de éxitos en su nuevo puesto de responsabilidad, después de llevar en la política 40 años.

La dilatada vida pública e incluso de activista de Guterres comenzó tras el mayo del 68 al ser miembro de la Juventud Universitaria Católica desde ese año hasta 1972, después en la época del gobierno de Caetano hasta 1974 participo en grupos de ideario cristiano de debate, siendo activo en organizaciones de servicio ciudadano, y por fin con ocasión de la Revolución de los Claveles en abril de 1974 se afilió al partido socialista, consiguiendo su acta de diputado a los dos años, en 1976 en las primeras elecciones legislativas.

Tras ocupar diversos cargos, e incluso de simultanear algunos (casi durante 15 años fue a la vez diputado y presidente de la Asamblea Municipal de Fundäo) alcanzó la presidencia del gobierno de su país en 1995 renovándola en las elecciones de 2000, hasta que por una derrota en las elecciones municipales del 2002 dimitió provocando el enfado de sus compañeros de partido, cuando aun le quedaban dos años de gobierno sin hacer frente a los problemas económicos que originó (entre otros) la adopción del euro como moneda, cuando era suya esa responsabilidad.

Los éxitos o la notoriedad de esta larga vida política nacional la encontramos en la organización de eventos internacionales (lo cual da mucho que pensar) desde la organización de la cumbre en Lisboa en julio de 1996 de las seis antiguas provincias portuguesas de ultramar de África y América que dio lugar a la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa, además ese mismo año en diciembre se celebró la V Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la OSCE, y en octubre de 1998 organizó en Oporto la VIII Cumbre Iberoamericana. Como presidente de turno del Consejo Europeo en 2000 copresidió la I Cumbre UE-África en abril celebrada en El Cairo, y en mayo se organizó en Lisboa la cumbre anual Estados Unidos-UE. Por otra parte el gobierno luso participó activamente en 1999 en el proceso de emancipación de Timor Oriental antigua provincia lusa de ultramar ocupada por Indonesia, y en ese mismo año, a las 24 horas del 19 de diciembre de 1999 se produjo, con la supervisión directa de Antonio Guterres, la transferencia de la soberanía de Macao a la República Popular China.

Tras esa carrera nacional se inicio una nueva etapa para Guterres aparentemente con más ambición que patriotismo y europeismo, pues durante 2002 rechazó dirigir la Comisión Europea, esperando un nuevo y mayor cargo de responsabilidad desde un cómodo puesto de asesor en el segundo banco público portugués la Caixa Geral de Depósitos (modus vivendi) continuando como presidente de la Internacional Socialista (modus intervenire) hasta que en 2005 le ofrecieron un relevante puesto de Alto Comisario de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) que ha ocupado durante 10 años, hasta que en diciembre de 2015 le ofrecieron competir por una casi segura presidencia de la República Portuguesa que declinó pues prefirió arriesgar apostando por el puesto de Secretario General de la ONU, consiguiéndolo a pesar de lo difícil que lo tenía ... a priori.

Y decimos difícil elección dado el sistema de designación, que para empezar, y según un 'tuit' del propio presidente de la 70ª Asamblea General de la ONU, Morgens Lykeetoft, es un proceso con ¨falta de transparencia" y "es indigno para las Naciones Unidas y los candidatos¨, aunque por dar un dato positivo es la primera vez que la Asamblea ha podido preguntar/entrevistar a esos candidatos públicamente, a parte de sus reuniones con el Consejo de Seguridad que finalmente es el órgano que escoge al candidato a votar.

También difícil elección, pues según los mentideros internacionales el nuevo Secretario General debería cumplir dos condiciones, una geográfica y otra de genero, que eran:

1.ª- Para designar este cargo se ha seguido un sistema de reparto o turnos por áreas geográficas/políticas, y en esta ocasión le correspondía al Este de Europa ser el origen del elegido, recuerden que el último ha sido Asiático del área del Pacífico, el anterior del Africa Subsahariana, el precedente del MENA (Middle East & North Africa), antes de América, anteriormente de Europa Central, antes del Sudeste Asiático, el anterior de la Europa Nórdica, y el primero de Europa Occidental Atlántica.

2ª.- Dada la implicación de la ONU en políticas de género y el impulso y preocupación por lo tanto de lograr una efectiva igualdad entre hombres y mujeres, se pensaba que era el momento de la elección de una mujer para este importante cargo.

Y como pueden comprobar de los 12 candidatos al puesto, el único que no cumple ninguna de las dos características ha sido finalmente el elegido, pues el resto o son mujeres u originarios de la Europa del Este o ambas condiciones, lo cual da que pensar cuando además se habla de que no tiene enemigos (nadie se ha opuesto ha su elección), dado que con los cargos que ha ocupado de tan alto nivel (sobre todo el último) es normal que deje en el camino amigos y enemigos, pues es casi imposible contentar a todo el mundo, a no ser que se sea un genio y que haya encontrado la piedra filosofal de la política internacional o sea el típico representante del buenismo que sonríe a todo el mundo no toma decisiones y va poniéndose de perfil en cuanto surgen los problemas o aparecen las crisis.

Para ir finalizando y puedan comprender el espíritu del artículo, recordarles como en todos los foros actuales internacionales se considera como la mayor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial la crisis de los refugiados de Europa, provenientes principalmente de la guerra de Siria. Y ahora les empiezo a preguntar:

-¿Qué órgano internacional debe mitigar el sufrimiento de los refugiados? , efectivamente ACNUR.

-¿Cómo debe mitigar ese sufrimiento? pues como siempre se ha intentado fundamentalmente mediante la construcción de campamentos de refugiados en los países vecinos del conflicto para cuando éste acabe puedan vuelvan a sus hogares.

-¿Quién ha dirigido ACNUR durante los últimos 10 años en plena crisis?, Antonio Guterres.

-¿Ustedes lo han visto presionar o criticar abiertamente (ante la continua inacción) a los actores responsables del conflicto para que firmen no ya la paz sino treguas para ayudar a los refugiados internos y externos? ¿O lo han visto criticar a los países vecinos que se han quitado del medio a los refugiados permitiendo que hagan viajes, muchas veces mortales, a otros países limítrofes, o lo han visto criticar a la comunidad internacional y a sus principales cotizantes por no contribuir al sostenimiento o creación de los necesarios campamentos de refugiados? Yo tampoco (solo ha criticado un poco a la UE y al final de su mandato), así que no se ha indispuesto con ningún país que después le tenía que votar como secretario general.

Y fíjense que a las pocas semanas de la toma de posesión en marzo de su sucesor, el italiano Filippo Grandi, este ya reclamó a la comunidad internacional más apoyo para los países vecinos de Siria, criticando (también y para que no digan que barre para casa) a la UE.

Para acabar me reitero en desear, pues además nos interesa, la mayor de las suertes en su cargo de Secretario General de la ONU a Antonio Guterres, y en la consecución del eje de su programa -la prevención de conflictos-, pues la verdad que como Alto Comisario de la ONU para los refugiados, no ha tenido mucha suerte en mitigar las consecuencias de esos conflictos, como es el caso del drama de la crisis de los refugiados.

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email