Fundador de la agencia Valencia Property  

Graham Hunt: “El Brexit no tendrá ningún efecto en el mercado inmobiliario de València” 

5/06/2019 - 

VALÈNCIA. La salida de Reino Unido de la Unión Europea se ha convertido en uno de los factores que más amenaza la evolución de la economía mundial. Una incertidumbre sobre el futuro que tiene en jaque a los mercados, entre ellos el inmobiliario. Y es que una ruptura dura podría hacer que las transacciones de compraventa caigan de forma abrupta. De hecho, sus efectos ya se notan en España. "El Brexit ha afectado mucho, y lo hará especialmente en la zona de costa, pero en València ciudad no tendrá ningún efecto", asegura Graham Hunt, fundador de la agencia inmobiliaria Valencia Property.

Afincado en Valencia desde hace varios años, Hunt cuenta con la larga trayectoria en el mercado inmobiliario de clientes internacionales. Además, tiene un canal de You Tube, en el que ha colgado una serie de vídeos para resolver las posibles dudas que se puede plantear un extranjero a la hora de mudarse a España. También ha impulsado una guía de los diferentes distritos de la ciudad de València para ayudar a decantarse por una zona u otra.

Sobre el impacto que pueda suponer el Brexit en el mercado inmobiliario valenciano, asegura que será muy pequeño en València porque los británicos únicamente representan el 3% de la compraventa de viviendas en la ciudad. Eso sí, recalca que tendrá incidencia en la zonas costeras donde residen importante colonias como en Benidorm. "El mercado británico es una parte importante en España, especialmente en la costa, pero en Valencia no da mucho que hablar", subraya.

Una tendencia que aprecia es el descenso de las operaciones de británicos mayores de 65 años y pensionistas y un auge de personas entre los 30-50 años. Este cambio se debe, según explica, a que la persona mayor muestra temor por el devenir futuro ante el escenario de incertidumbre, especialmente en lo referente a sus derechos y prestaciones sanitarias. "Ahora reciben atención, pero quizás tras el Brexit tengan que recurrir a un seguro privado, algo que es muy costoso", apunta. Por ello, algunos están vendiendo sus propiedades "a precios por debajo de la media" del mercado para volver a Reino Unido y conseguir libras, una situación que, a su juicio, puede ayudar a "bajar los precios". Los jóvenes, sin embargo, "vienen porque quieren establecer una base europea y mantener sus derechos europeos", apunta.

 

"Los extranjeros pagan más, pero no son tontos"

Por otro lado, destaca el interés que genera la ciudad cuyo principal mercado es el italiano, seguido del marroquí, pero con una tendencia al alza de holandeses y belgas que el pasado año supusieron el 30% de sus ventas con una media de gasto de 250.000 euros por inmueble. También hay demanda de estadounidenses, suizos e incluso de residentes en el norte de África como Egipto que buscan la seguridad que sus países de origen no les puede ofrecer.

"Los extranjeros suelen pagar más por la vivienda que los españoles, pero no son tontos. El precio que paga de media el español es un 35%  inferior al del cliente internacional porque gana 1.000-1.500 euros al mes, mientras que el extranjero que viene suele haber vendido su piso y tiene un dinero", explica. Además, puntualiza que sus preferencias difieren porque el cliente internacional buscan propiedades con piscina y terraza y rangos de precios más elevados.

Su elección por Valencia responde al atractivo del "estilo de vida mediterráneo". "Es una ciudad para extranjeros que buscan calidad de vida con precios más bajos en los pisos que en Madrid y Barcelona", afirma. Aunque suban los precios, destaca que en la provincia hay casas de cuatro dormitorios por 180.000 euros a 15 ó 20 minutos de la ciudad, algo que en Barcelona sería impensable. "Allí pagarías medio millón o más. No hay opciones para una casa de estas características", considera.

Otro de los alicientes que tiene la capital del Turia es que "tiene vida todo el año" con mucha actividad de ocio y una "calidad adecuada" de los colegios internacionales, algo que también valoran. Pero cada uno tiene sus gustos. "Los holandeses y belgas quieren Russafa sí o sí, mientras que al británico le gusta más el Cabanyal y la Malavorrosa y los rusos y chinos prefieren una vivienda nueva en Nou Campanar, por la Ciudad de las Artes y las Ciencias y la Patacona".

Precisamente el mercado chino se enfrentan a las fuertes restricciones del país para sacar dinero. Según explica, a excepción de Hong Kong, en el resto de ciudades existe un límite máximo de 50.000 dólares por persona al año, por lo que o bien abren una cuenta entre varios miembros de la familia para depositar el montante necesario para adquirir el bien o recurren a fondos de inversión. "Si tienen una empresa es más fácil sacar el dinero del país porque hacen  inversiones, pero para individuos privados es mucho más difícil", explica y recalca que desde el banco se controla la procedencia y la legalidad del dinero y en caso de verlo dudoso no se abre la cuenta. Estas dificultades le han llevado a perder algunas ventas.

 

De cara al futuro, cree que en València podrían llegar nuevos nichos de mercado como el sudafricano por la inseguridad en el país. No obstante apunta que los últimos datos ya señalan a una caída de la demanda de extranjeros en España.

Respecto a los precios, incide en que siguen por debajo de los máximos alcanzados en 2007, antes de la burbuja, aunque ya se ven zonas como Russafa que han subido un 100%, una situación que cree que es "imposible" que se mantenga. Ante esta situación, indica que cada vez más los extranjeros se están interesando por poblaciones cercanas a la ciudad con buenas conexiones de transporte público. "Empiezan a demandar zonas fuera de València con su parcela y piscina, incluso áticos que en poblaciones como Náquera pueden estar en 150.000 euros y aquí es impensable", concluye.

  

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