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Una tendencia que cobra protagonismo en mayores de 65 años

Vender tu casa pero seguir viviendo en ella:  el negocio de la nuda propiedad

4/06/2019 - 

VALÈNCIA. Chalet de lujo de 450 metros cuadrados en Altea con vistas al mar. Su propietaria, una mujer de 74 años, lo vende como nuda propiedad por 550.000 euros, un 40% más barato que en una transacción convencional de compraventa donde rondaría casi el millón de euros. Eso sí, ella seguirá viviendo en el inmueble hasta su fallecimiento. 

Así funciona esta singular operación en la que el propietario vende su vivienda a un precio menor que el del mercado, pero puede seguir viviendo en ella hasta que muera. Una fórmula que, aunque no es nueva en el mercado, sí está adquiriendo mayor protagonismo, especialmente en los casos de mansiones y pisos de lujo.

Hasta el momento, este tipo de ventas se producía generalmente en personas mayores de 65 años que, por necesidad económica, necesitaban liquidez de una manera inmediata para mejorar su calidad de vida. Sin embargo, desde hace unos meses el perfil de vendedores ha cambiado y ahora se suman a este tipo de transacciones personas que cuentan con un importante patrimonio y por el placer de emprender nuevos proyectos buscan financiación, explica a este diario Eduardo Molet, consultor inmobiliario de entidades financieras españolas y extranjeras, y fundador de Red Expertos Inmobiliarios y del Instituto de Formación Inmobiliaria IFEM. 

"Hace cincuenta años, una persona de 70 años era un anciano jubilado, pero hoy en día es una persona con inquietudes, vital y con proyectos empresariales", asegura. Este es el caso de un propietario de 71 años que vendió su casa en la Dehesa de Campoamor (Alicante) de esta forma no por necesidad, sino para tener financiación para comenzar nuevos retos profesionales.

Además, esta forma de compraventa permite a los propietarios obtener "una cantidad de dinero de una sola vez y sin tener que endeudarse con entidades bancarias", explica Molet que apunta que en países como Italia, Francia o Estados Unidos es una práctica muy común, pero en España todavía es menos frecuente porque "estamos muy atados en mantener el piso para los hijos". De hecho, estima que el 82% de los mayores de 80 años en España vive en un piso propio, mientras que en otros países el porcentaje no supera el 50%.

Sin embargo, poco a poco va cogiendo fuerza en el mercado inmobiliario español porque la esperanza de vida se ha prolongado, la descendencia se tiene a edades más tardías y cuando los hijos llegan a la edad de tener un piso prefieren que sea propio. La tendencia en estos momentos ha llegado al mercado de inmuebles de alta gama. “En la inmobiliaria hemos detectado como cada vez más la venta de nuda propiedad de casas de lujo está cobrando un mayor protagonismo. Ha habido un incremento espectacular en viviendas de lujo, grandes mansiones, palacetes y fincas, entre otros. De hecho en 2019 supone más de un 8%”, añade Molet.

En Valencia, han realizado varias transacciones de nuda propiedad y, actualmente, tienen en venta un ático de 100 metros cuadrados en la calle Convento Jerusalén por 171.000 euros y otro en calle Pintor Stolz de 90 metros cuadrados que sus actuales propietarios de 82 y 78 años venden por 84.000 euros. 


 

Ventajas en ambas direcciones: para el vendedor y el inversor

Pero, ¿qué ventajas le aporta al comprador? "Es una inversión a largo plazo muy rentable, pues cuando el usufructo finalice, tendrá una propiedad que se habrá revalorizado considerablemente", asegura. El gran beneficio es que los precios de las viviendas en nuda propiedad están por debajo de los precios de mercado y dependen de la edad del vendedor. Así, con una edad de 60 años el coste se abarata en un 50%, mientras que con 70 baja un 40% y con 90 años en un 15%.  

Además, los únicos gastos que tiene que asumir el inversor son el IBI y derramas extraordinarias si las hubiese. Esta inversión, por otro lado, tiene una dimensión social: ayuda a las personas mayores a solucionar los problemas económicos.

El vendedor, por su parte, goza del usufructo y puede seguir usando la propiedad hasta su muerte con máximas garantías legales en escritura pública ante notario. Sus gastos son menores dado que solo debe asumir las cuotas de la comunidad y de consumo y, en caso de necesitar dinero, lo recibe de una sola vez. 

Asimismo, puede alquilar si lo desea la vivienda y "solamente pagará la plusvalía". Si realiza la venta de la nuda propiedad sobre su vivienda habitual tendra una exencion en el IRPF en la declaracion de la renta", indica Molet.

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