Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Política de Cookies Aceptar

Hoy es 25 de octubre y se habla de TOQUE DE QUEDA coronavirus estado de alarma ghatto
GRUPO PLAZA

alcoholismo

A una copita de cruzar el límite

Sin el estigma social que persigue a los adictos a otro tipo de sustancias, una enfermedad tan grave como el alcoholismo apenas tiene repercusión mediática. El bebedor compulsivo y su familia están casi solos

13/10/2020 - 

VALÈNCIA. Charles Bukowski escribió en su novela Mujeres que beber tenía un problema: «Si algo malo pasa, bebes para intentar olvidar; si algo bueno pasa, bebes para celebrar; y si nada pasa, bebes para hacer que algo pase». Su declarado alcoholismo fue tolerado porque se le presuponía que lo usaba como vehículo para asomarse al precipicio de la experiencia vital que, como pocos, convertía en literatura. Barriendo para casa, la lista de prominentes plumas y su relación con el alcohol no es tan fácil de elaborar. No deja de ser curioso. Uno de los países del mundo más permisivos con el alcohol y su vertiente social es España, donde beber se entiende como un acto relacional, divertido y placentero, pero no gusta eso de que se te note que tienes un problema.

«Es de chiste: si dices que has decidido dejarlo porque te estás pasando, te conviertes en un ‘corta rollos’, pero si les dices que lo haces porque estás a régimen, te comprenderán y te animarán», confiesa un compañero que empezó a preguntarse en un momento de su vida de afterwork que tanto estilamos los periodistas, si aquellas copas habían cruzado el umbral de lo aceptable y estaba en el limbo del alcoholismo funcional. El término no está aceptado en el ámbito académico, pero en la calle podría retratar a nueve de cada diez alcohólicos.

Para la Confederación de Alcohólicos, Adictos en Rehabilitación y Familiares en España (Caarfe) es la cifra de alcohólicos en España que no están en tratamiento, y se calcula que hay entre 200.000 y 300.000 personas que deberían estar tratadas para superar esta adicción. La organización señala, además, que desde que una persona empieza a beber hasta que se diagnostica la dependencia pasa una media de diez o doce años porque cuesta mucho reconocer el problema, y el quid está en la sensibilización. 

Lea Plaza al completo en su dispositivo iOS o Android con nuestra app

Desde la Asociación Valenciana de Exalcohólicos (Avex) lo corroboran. «Lo primero que hay que remarcar es que esto es una enfermedad y no un vicio, y lo segundo, que tiene cura, pero el tratamiento es para siempre: la abstinencia», señala la presidenta Mari Carmen Rochina. «Que hoy siga pesando tanto el estigma sobre las personas alcohólicas cuando somos una sociedad de lo más permisiva con el hecho de beber es una hipocresía», añade. Purificación Martínez es psicóloga clínica que presta servicio en la entidad. Recuerda cómo en los años noventa del siglo pasado hubo una movilización mediática sobre las adicciones. 

* Lea el artículo completo en el número de octubre de la revista Plaza

Noticias relacionadas

YA A LA VENTA EL NÚMERO 72

María José Félix, directora general de Helados Estiu, portada de la revista Plaza

Por  - 


De su padre ha heredado la dirección de Helados Estiu y su sentido del humor. María José Félix recibe a Plaza y le explica el secreto del crecimiento de la firma y cómo han conseguido sortear la covid-19. Además, hablamos de alcoholismo, de la relación entre el sexo y la ciencia, de la editorial Media Vaca y de muchas cosas más

madagascar

Las minas de la vergüenza

Por  - 

Cerca de nueve mil niños, en condiciones infrahumanas, trabajan en las minas de mica de Madagascar. El fotógrafo  valenciano de adopción Benito Pajares ha retratado su modo de vida en un reportaje para la ONG Agua de Coco

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email