VALÈNCIA. El Museu Valencià de la Il·lustració i la Modernitat (MuVIM) inicia nueva etapa entre críticas y con una salida confirmada, la de su director: Rafa Company. El hasta ahora director del espacio de la Diputació de València dejará de estar al mando del museo en plena reconversión del mismo, un proceso que modificará tanto la estructura interna del mismo como su misión, ahora enfocado a divulgar la colección de arte de la corporación provincial.
Tal y como ha adelantado Levante-EMV y ha podido confirmar este diario, Company dejará de estar al frente del MuVIM en esta nueva etapa, una plaza que, previsiblemente, saldrá a concurso y se espera ocupar antes de verano. Así, el que fuera su primer director, que regresó al ‘mando’ en 2015, no seguirá dirigiendo el museo, dando paso a una nueva etapa tanto en el ámbito artístico como en su arquitectura interna.
La noticia no es una sopresa para Company quien, tal y como ha podido conocer este diario, se reunió recientemente con el diputado de Cultura, Paco Teruel, y la diputada de Personal, Reme Mazzolari, para tratar su futuro al frente del centro. Si bien el director habría planteado mantenerse en el museo hasta su próxima jubilación a modo de transición a la nueva etapa, la Diputació de València no ve con buenos ojos esta opción y opta por un cambio total en la dirección del centro, reubicando a Company.
Si bien los plazos para efectuar el cambio en la dirección del MuVIM todavía podrían modificar, el calendario que manejan en la corporación provincial no se alarga más allá de verano. Así, teniendo en cuenta que la plaza saldría a concurso -entre trabajadores públicos- la intentción de la Diputació de València es que en torno al mes de mayo el museo cuente con nuevo director.
Su salida se enmarca dentro de un plan mayor de remodelación que, precisamente, ha sido uno de los puntos calientes del pleno celebrado este martes. En él se ha confirmado la continuidad del plan de remodelación del Área de Cultura pese al rechazo frontal de PSPV y Compromís. La mayoría formada por PP, Ens Uneix y Vox ha tumbado la moción que buscaba paralizar la nueva Relación de Puestos de Trabajo (RPT), que la oposición tacha de “purga ideológica” encubierta. Durante el debate, los grupos progresistas han hecho suyas las reclamaciones de todos los sindicatos de la institución, acusando al gobierno provincial de actuar de forma unilateral, sin diálogo real con la plantilla, y de poner en riesgo la autonomía profesional de los centros culturales.
Desde el equipo de gobierno, en cambio, se ha insistido en que la reforma responde a criterios técnicos y a la necesidad de reforzar el servicio a los municipios. Ens Uneix, Vox y PP han negado cualquier intención de control ideológico y han defendido la legitimidad del ejecutivo para reordenar la institución conforme a su proyecto político.
El conflicto nació ya hace unas semanas, cuando trascendió un borrador de la nueva RPT que generó un fuerte malestar entre los trabajadores del área de Cultura, tal y como informó este diario. Los sindicatos denunciaron entonces la supresión de puestos técnicos, traslados forzosos, amortización de vacantes y cambios de funciones realizados sin negociación suficiente, así como despidos vinculados a la aplicación de la Ley Iceta. Pero fuentes de otras instituciones y sindicatos avisan que los cambios también tendrán impacto más allá del terremoto en el MuVIM, como en L’Etno o el Museu de Prehistòria.