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Biblioteca de la Dona, un rincón para descubrir a las grandes autoras de todos los tiempos

Contiene cerca de 14.000 títulos de todos géneros literarios y campos del conocimiento. Las mejores escritoras de la literatura universal. Y las miguitas de pan para seguir todos los avances del feminismo a lo largo de la historia

4/03/2021 - 

VALÈNCIA. En pleno barrio del Carmen, dentro de una antigua capilla de religiosos Camilos reconvertida en biblioteca, tenemos un catálogo público -y seleccionado con mucho criterio- de novelas, poemarios, revistas, ensayos y tratados científicos y humanísticos. Cerca de 14.000 títulos con punto en común: la mujer.

La Biblioteca de la Dona (Calle Náquera, 9), fundada a mediados de los años ochenta, se encuentra muy cerca de las Torres de Serrano. Está estratégicamente situada en esa yugular cultural y social de la ciudad que conecta pequeñas galerías de arte, el IVAM, el Centre Cultural de la Beneficència; el Centre del Carmen, y también los bares donde nos encontramos después. A pesar de ello, esta pequeña biblioteca especializada es mucho menos conocida de lo que la lógica podría dictarnos. En estos momentos tiene cerca de 3.400 usuarias. No son muchos para una ciudad con un censo de 800.000 habitantes.

La Biblioteca de la Dona depende de la Dirección General del Institut Valencià de les Dones, de la Vicepresidencia y Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas. Durante los últimos tres años, eso sí, el ritmo de nuevas incorporaciones está acelerándose. Un marco temporal que coincide con la intensificación del discurso feminista en España a partir de las movilizaciones masivas del 8-M en 2019. El incremento, discreto pero constante, no se ha dado solo entre lectoras. “Son cada vez más los hombres que abren ficha aquí -nos cuenta Carmen Álvarez, bibliotecaria con 30 años de experiencia en la Administración Valenciana, y responsable de la Biblioteca de la Dona desde 2013-. Todavía queda mucho camino por recorrer, pero es cierto que se nota un mayor interés por la contribución histórica de las mujeres al progreso de la humanidad”. En estos momentos hay 3.079 mujeres y 329 hombres registrados.

“2013 fue un año crítico -recuerda-, porque es cuando se jubiló la anterior bibliotecaria. Era un momento en el que se estaban amortizando muchas plazas de la Administración y existía el peligro real de que la Biblioteca de la Dona desapareciese.

Foto: EVA MÁÑEZ

Pero las usuarias y muchas asociaciones de mujeres se movilizaron para que esto no ocurriera. Hay que recordar que el movimiento feminista valenciano de los años ochenta, que era uno de los más activos en España, tuvo mucho que ver con la constitución de este centro. En un principio este edificio centralizaba todo tipo de servicios para las mujeres (orientación legal, psicológica, etcétera), pero enseguida se vio la necesidad de fundar una biblioteca. No solo aquí, sino también en Alicante y en Castellón”.

Política de adquisiciones: solo a pequeños libreros locales

Todo comenzó con donaciones particulares de mujeres feministas, y continuó con las primeras adquisiciones. Las bibliotecarias fueron conformando una colección de títulos fundamentales de la literatura universal escritos por mujeres. Muchos de ellos imposibles de obviar en ninguna biblioteca pública del mundo. Pero, al mismo tiempo, entraron otros títulos, temáticas y autoras mucho menos conocidas. Comenzaba así ese trabajo de prescripción imprescindible; esa cadena de valor infinito e intergeneracional, que llevan a cabo las profesionales en colaboración con las usuarias de la biblioteca. “Hacemos dos compras importantes al año -siempre a pequeñas librerías locales-, y en ese listado, las desideratas -las peticiones- de nuestras lectoras son la prioridad. También incorporamos las principales novedades editoriales y los últimos libros de consulta e investigación sobre cualquier temática que se analice desde la perspectiva de género”. Los fondos totales de la biblioteca han aumentado un 20% en los últimos diez años, y la intención es ir a más. El problema, con el tiempo, será la falta de espacio en su actual ubicación de la calle Náquera. Existe cierto margen de ampliación, pero no caben muchas más estanterías.

“El problema en cualquier biblioteca pública del mundo es que la obra de las mujeres está sumamente diluida en el catálogo editorial. Si te digo que la relación es de 80-20 me quedo muy corta”. Aquí, por el contrario, esas mujeres invisibilizadas tienen un espacio propio. Y, lo que es más importante, unas profesionales que se conocen al dedillo el catálogo y están siempre dispuestas a descubrírselas a cualquier ciudadano.

Foto: EVA MÁÑEZ

La labor más evidente de la Biblioteca de la Dona es preservar y visibilizar a autoras, creadoras y profesionales de todo tipo -fotógrafas, artistas plásticas, activistas, historiadoras, pensadoras…-. “Pero para mí hay una función que todavía es más importante: que las mujeres encuentren referentes femeninos”. Nos dice Carmen Álvarez que su concepto de biblioteca es “un lugar donde los libros tienen que volar de las estanterías. Donde la gente entra y sale continuamente, y donde pasan muchas cosas. Solo en el año 2019, este centro albergó 87 actividades culturales: presentaciones de libros, recitales poéticos, charlas, exposiciones… “Estamos siempre abiertas a escuchar propuestas. También de gente joven. Y por supuesto las autoras valencianas tienen aquí su casa. El único requisito es que la obra o la mujer de la que se hable esté presente en nuestro catálogo”.

Por otra parte están iniciativas como la Col.lecció Amb Veu Pròpia, una nueva línea editorial impulsada desde el Institut Valencià de les Dones i per la Igualtat de Gènere, inaugurada en 2019 con Regreso a la ciudad del mar, una obra escrita por la valenciana María Beneyto a instancias de Max Aub, que narra de forma novelada sus vivencias autobiográficas entre 1937 y 1939.

“Tenemos grandes autoras, pero también grandísimas lectoras”

El perfil de usuarias de la Biblioteca de la Dona es muy heterogéneo. “Muchas son lectoras de literatura que vienen aquí en vez de a una biblioteca pública no especializada porque han tomado la decisión de “compensar” y leer solo a mujeres, o en una proporción mucho mayor de lo que venían haciendo. La mayoría de nosotras, por muy lectoras que seamos, hemos crecido leyendo prácticamente solo a hombres”. “Se calcula que, en conjunto, las mujeres en la actualidad leemos 50% a hombres y 50% a mujeres. En cambio, los hombres (dependiendo de países y culturas editoriales), leen un 90% de títulos escritos por autores”.

Foto: EVA MÁÑEZ

Otro perfil interesante es el de las “superlectoras”. “La típica lectora diletante que conoce a todas las poetas iberoamericanas, y viene a por un libro súper concreto. Hay algunas usuarias que se han leído prácticamente toda la biblioteca. Se conocen todos los rincones de estas estanterías. Y además también son usuarias de otras bibliotecas públicas. Estamos hablando de muchos años viniendo a por libros y de leer de forma muy intensiva”.

En julio de 2020 se publicó un estudio sobre hábitos de lectura entre mujeres en el sector editorial global en lengua española. Este documento arroja resultados interesantes. Por ejemplo, que las encuestadas leen al menos 13 libros al año; una cantidad mayor que el promedio de 11 libros al año de la población general.

Si nos fijamos en el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2020, observamos que, en todos los grupos de edad, entre las mujeres sigue habiendo un mayor porcentaje de lectura de libros en tiempo libre que entre los hombres. El perfil de lector frecuente se corresponde con una mujer, universitaria, de área urbana y con 55 años o más. El 83% de estas leen libros al menos una vez a la semana. En cuando a los hombres, este porcentaje es del 76,7%.

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