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ha pasado del 2,12% al 4,16% desde septiembre de 2014

Cataluña paga caro el desafío soberanista: su bono a diez años se dispara por encima del 4%

19/03/2016 - 

VALENCIA. A media tarde de ayer, la agencia internacional de riesgos Standard & Poor's (S&P) ahondaba todavía más el rating de Cataluña dentro del ya de por sí degradado 'bono basura'. Concretamente le bajaba un peldaño hasta 'B+' -a la altura de 'potencias' como Albania, Papúa Nueva Guinea y Ruanda por citar algunas-, y, además, con perspectiva 'negativa' amenazando con nuevos rectores si considera que las tensiones políticas interfieren con el funcionamiento fluido del apoyo financiero del Gobierno central a Cataluña.

Horas antes eran los expertos de Fitch Ratings los que habían alertado de la debilidad de liquidez de Cataluña y su acumulación de vencimientos de deuda a corto plazo, que requieren "una gestión de deuda proactiva y una relación de colaboración con el Gobierno central". Todo ello recordando que la autonomía necesita la autorización del Estado para endeudarse a largo plazo, y que los mecanismos de liquidez no cubren específicamente la deuda a corto plazo.

Cataluña debe hacer frente este año a 4.627 millones de euros de deuda a corto plazo, lo que representa casi el 7,5% de su deuda total y aproximadamente el 25% de sus ingresos, frente a 5.173 millones en 2015, según Fitch.

A finales del año pasado, la deuda a corto plazo de Cataluña suponía el 49,4% de la del conjunto de autonomías, que era de 9.900 millones, y la agencia de calificación augura que la "débil ejecución presupuestaria" hace probable que la región siga renovando deuda a corto plazo.

Pero lo que es un hecho es que el desafío soberanista iniciado por Artur Mas ha catapultado la rentabilidad del bono catalán a diez años -bono de referencia emitido en febrero de 2010 y con vencimiento en el mismo mes de 2020- por encima del 4% en el mercado secundario.

Concretamente ayer a última hora de la mañana se pagaba al 4,16% frente al 0,27% que se cruzaba el soberano español -vencimiento enero de 2010-, lo que da una idea de la situación en la que se encuentra Cataluña porque no hay que olvidar que a mayor rentabilidad mayor riesgo.

Y más teniendo en cuenta que en septiembre de 2014, cuando se recrudeció el desafío soberanista catalán, dicho bono se pagaba al 2,12%, lo que significa que prácticamente se ha duplicado. Además, el 'subidón' de la TIR (rentabilidad) del bono catalán contrasta con la caída de su homólogo valenciano, que ha pasado de cotizar desde la frontera del 2% hasta el 1% de como lo hacía ayer en el mercado secundario, tal y como se aprecia en el gráfico superior.

Valencia, mejor rating que Cataluña

"Cataluña tiene peor rating que la Comunitat Valenciana y eso significa que los inversores piden mayor rentabilidad por el riesgo que asumen", apunta Miguel Ángel Paz, director de Unidad de Gestión de Unicorp (Grupo Unicaja). Y no le falta razón porque las tres grandes calificadoras mundiales tienen metida a Cataluña en el grado de especulación.

Así, mientras Moody's califica a ambas comunidades con la misma nota ('Ba2'), S&P tras el recorte de ayer sobre Cataluña tiene valorada a la Comunitat Valenciana en 'BB' -dos peldaños por encima-; y Fitch, por su parte, la tiene en grado de inversión a esta última ('BBB-') frente al 'BB' de Cataluña o 'bono basura'. Además, Valencia tiene en los tres casos la perspectiva estable frente a la negativa de Cataluña.

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