VALÈNCIA. El Institut Valencià de Cultura ha querido dar un golpe de efecto publicando las primeras ayudas al sector audiovisual en febrero. Se trata de un cambio radical y una reivindicación histórica, que a lo largo de una década sistemáticamente se había prometido y posteriormente incumplido. Todas las fuentes consultadas por este diario aplauden la iniciativa de manera unánima.
La resolución de la convocatoria se publicaron en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana este jueves 26 de febrero de 2026 y el plazo de presentación de solicitudes será de 20 días hábiles y finalizará el viernes 27 de marzo. Por poner en contexto el cambio de plazos: el año pasado esta misma convocatoria fue publicada la última semana de septiembre.
“El IVC se había comprometido con las diversas asociaciones del sector audiovisual a convocar estas ayudas en el primer trimestre del año y hemos cumplido con ese compromiso. También hemos ampliado el plazo de entrega de documentación a veinte días hábiles para que las productoras tengan más tiempo para presentar sus solicitudes”, ha explicado Álvaro López-Jamar en una nota de prensa remitida.
¿Cómo se ha conseguido hacer esto? Copiando y pegando la misma convocatoria del año anterior para que no hubiera que aprobar primero unas bases. De esta manera, el IVC se da todo el año para negociar con el sector cambios profundos que puedan pasar por su revisión administrativa y así poder mantener este compromiso también el año que viene.
La reivindicación de que la convocatoria de ayudas salga durante los primeros meses del año no es un capricho; se trata de una herramienta fundamental para las producciones. Primero, porque tener asegurado la ayuda autonómica y/o la de una televisión pública refuerza el proyecto en otra ventana de oportunidad importante, la de las ayudas estatales, que concede el ICAA. Segundo, porque da seguridad a las co-productoras foráneas que quieren apostar por el proyecto sobre seguro. Y tercero, porque las ayudas se dan a tres años vista y, si se conceden durante las últimas semanas de diciembre, se ha perdido un tercio de hacer posible el proyecto.
Alegría con peros
Este cambio importante llega en un contexto de alta tensión entre el sector y el IVC, cuyo núcleo magmático eran precisamente las ayudas. Hace apenas unas semanas tuvo lugar una reunión de la nueva consellera Carmen Ortí con representantes del tejido asociativo (la primera interlocución directa del sector con un Conseller de Cultura desde el cambio de gobierno). En este encuentro, todas las asociaciones le trasladaron de manera unánime la disfunción absoluta del día a día de la institución.
En esa misma reunión, la Conselleria se comprometió a una interlocución más transparente y fluida. Y ahí residen los peros de esta noticia. Si bien las ayudas han salido por primera vez en el momento del año que el sector llevaba reclamando casi una década, se había planteado un orden de salida de las diferentes líneas de ayuda de las que finalmente ha sido, y además se ha hecho sin previo aviso.
Por otro lado, representantes de al menos dos asociaciones han señalado la cuestión
Asimismo, está prevista la posibilidad de fijar una cuantía adicional, aún por determinar, para esta línea de ayudas, que no requerirá de una nueva convocatoria, en el supuesto de suscripción del convenio entre el IVC y el Ministerio de Cultura para el fomento del audiovisual en lenguas cooficiales.