VALÈNCIA. Hay un estudio valenciano de animación que va especialmente preparado de cara a los Goya. El estudio Hampa Studio se prepara para la gran noche del cine español, que se celebrará el próximo 28 de febrero en el Auditori del Centre de Convencions Internacionals de Barcelona (CCIB) con dos nominaciones. Una a Mejor película de animación por El tesoro de Barracuda. Otra por su cinta Buffet Paraíso, que opta a Mejor cortometraje de animación y que compite con sus compañeros valencianos de Pangur Animation, nominados en esta misma categoría por Carmela, un retrato sobre las mujeres milicianas realizado a través de stop motion.
Las dos cintas que optan a un cabezón de Hampa están dirigidas para dos públicos totalmente diferentes -uno más adulto y otro más joven- y demuestran las diferentes maneras de trabajar de este gran estudio que ya se alzó con el premio Goya en el año 2020 a Mejor película de animación por Buñuel en el laberinto de las tortugas. Entre decenas de ordenadores y tabletas gráficas se encuentra el director y CEO de Hampa Studio, Álex Cervantes, que ha podido trabajar en ambas producciones de primera mano. En su largometraje, El tesoro de Barracuda, desde Hampa siguen a un divertido personaje llamado Chispas, quien acaba por accidente en el barco pirata del Capitán Barracuda, tripulado por temibles marineros armados hasta los dientes y con un grave problema: no saben leer. Con su destreza, solo ella puede ayudarles a encontrar el tesoro de Phineas Crane, el más valioso y codiciado por todos los piratas del Caribe.
En su cortometraje Buffet Paraíso, desde Hampa se centran en una historia un poco más tétrica, con la que viajan a un restaurante buffet junto a un “grupo diverso de personajes” para hablar del grave pecado que representa la gula. Con la virtud de la lectura y la avaricia de la gula, y dos estilos muy diferentes entre sí, el estudio ha llegado a la recta final de los Goya celebrando su diversidad y sus años de trabajo: “Estar doblemente nominados es un regalo que nos ha hecho muchísima ilusión, y que apoya nuestra forma de trabajar y nuestro esfuerzo”.
“En ambos proyectos hemos estado varios años trabajando y terminarlos ha sido casi como un parto. Arrancamos con El tesoro de Barracuda hace tres años y empezamos a trabajar en Buffet Paraíso en la pandemia. Es un regalo ver el reconodimiento que tiene nuestro primer largometraje animado que ha podido verse hasta ocho semanas en cines, para nosotros eso ya es un logro”, destaca Cervantes.

- El tesoro de Barracuda -
A su vez se alegra de que dos trabajos tan diferentes estén a la vez nominados en esta 40ª edición de los Goya con gran presencia valenciana -histórica, de hecho, con 40 nominaciones- para mostrar todas sus formas de “crear, animar y contar historias”. “Las nominaciones nos dan un subidón increíble en un universo en el que estamos muy acostumbrados a sufrir. Tenemos sensaciones muy diferentes, pero positivas, con estos trabajos porque El tesoro de Barracuda es un trabajo más comercial y menos arriesgado y Buffet Paraíso juega con un estilo muy japonés”.
“Lo que nos importa es que los trabajos que presentamos lleven el sello Hampa, que se entienda nuestra firma y que defiendan nuestros valores”, explica Cervantes, quien define a ambas piezas nominadas como si fuera un trabajo de The Beatles: “Siempre he sido muy fan de The Beatles y siento que sus canciones son muy diferentes entre sí, pero tienen todas su firma. Siento que el trabajo de Hampa funciona más o menos de esa manera, es interesante porque es diferente, y cuando salen bien las cosas, es aún mejor”.

- Buffet Paraíso -
El estudio, que comenzó de alguna manera a manos de Cervantes, se ha construido a su alrededor y a través de compañeros de profesión y amigos. Cervantes, que empezó “en este mundillo como artista” empezó llamando a gente para que le ayudara con sus proyectos hasta que ha llegado a “plantarse con ciento y pico personas en el estudio”. Con amigos, conocidos y profesionales que se ha ido encontrando por el camino, explica que el sector de animación valenciano “tiene mucha fuerza” y que va a crecer cada vez más como potencia: “Estamos a la altura de grandes de la animación como Barcelona o Madrid, aunque producir desde València a veces es un poco complicado”.
“El trabajo remoto nos ha ayudado mucho en ese caso, pero si podemos, trabajamos con gente de aquí. No nos queremos ir a ningún lado porque nuestros amigos y nuestra familia está aquí. Cuando me monté el estudio, podría haberme ido a trabajar a Estados Unidos, pero quería disfrutar de València. Incluso tenemos compañeros que se han ido a otras ciudades, pero son valencianos y siguen con nosotros”, destaca Cervantes. Y con un equipo diverso, que está un poco repartido por el mundo, pero que funciona bajo la misma filosofía de Hampa, el estudio de animación valenciano se prepara para esta 40ª edición de los Goya con mucha ilusión por traer otro cabezón al estudio, para colocarlo al lado de Buñuel y con la gula de seguir encontrando más premios como si fueran un tesoro.

- Parte del equipo de Hampa Studio -