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AL OTRO LADO DE LA COLINA / OPINIÓN

‏Del virus del zika y otras pandemias

Desde que hay registros históricos existe la constancia de que la humanidad ha sido azotada por diferentes epidemias que han hecho mella en la misma, y las últimas noticias nos anuncian que el Zika es el próximo azote, y aunque parece ser que no será muy letal tendrá severas consecuencias

13/02/2016 - 

La noticia saltó a los titulares de los medios de comunicación a finales del año pasado, una nueva epidemia se cernía sobre el planeta –el virus del Zika-, y justamente al año de la epidemia del Ébola, por lo que éramos excesivamente sensibles respecto a cualquier amenaza sobre nuestra salud. Además se añadía un hecho que nos afectaba más todavía a nuestra, ya de por sí, frágil sensibilidad, este virus parecía que iba unido a unas patologías que atacaban a los niños no nacidos, provocándoles microcefalia, por lo que las imágenes de esos casos nos causaban un notable impacto. Este hecho, unido a la pronta declaración de emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), saltó las alarmas.

Cuando surge una situación de crisis, primero hay que aplicar la contención en todos los sentidos, como el control de los miedos, lógicos por otra parte, entre la población civil, lo que nos lleva a analizar los datos sobre la enfermedad en cuestión. Primero, qué de letal y peligroso es el virus del Zika, la respuesta la dio la misma OMS en una información del pasado 15 de diciembre (ya habían saltado las alarmas de este nuevo virus) en la que daba una lista de las enfermedades emergentes que puedan causar grandes epidemias, entre las que citaba un primer grupo de cinco, letales todas ellas y donde no estaba el Zika, como la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, los virus del Ébola y la fiebre de Lassa y Marburg, los coronavirus del síndrome respiratorio severo del MERS (Oriente Medio) y del SARS (severo agudo, en el este de Asia), el virus de Nipah y la fiebre del valle del Rift, y en un segundo grupo, ya no letal, incluía tres, entre las que se incluye el Zika, además del Chikungunya y la fiebre severa con síndrome Thrombocitopaenia.

ENTONCES, si no es tan terrorífico este nuevo virus ¿por qué extiende la alarma la OMS?

Por lo tanto, si no es tan terrorífico este nuevo virus ¿por qué extiende la alarma la OMS? Pues esta posible sobreactuación declarando la emergencia sanitaria global se debe a las críticas recibidas por el organismo internacional ante la lenta respuesta que tuvo ante otras crisis de salud, como en el 2002 por la Neumonía asiática, en 2005 la Gripe aviar, en el 2009 la Gripe A donde se declaró la pandemia no por la gravedad de la enfermedad, sino por su propagación geográfica (a cuyas resultas se produjeron grandes negocios en la producción masiva de vacunas) y sobre todo por la crisis del Ébola iniciada en 2014 y que tardó casi 9 meses en ser declarada la emergencia. Por otra parte, el hecho de que uno de los principales focos de la enfermedad sea Brasil, donde se celebran este año las Olimpiadas, no es un elemento nada tranquilizador, por los grandes movimientos de población-visitantes-turistas-deportistas que incrementan las posibilidades de propagación geográfica y contagio y sobre todo la notoriedad mediática sobre todo lo que allí ocurra.

Realmente sabemos aún poco sobre el virus del Zika, se sabe que el vector de transmisión es un mosquito, el Aedes Aegypti ( el mismo del dengue y de las fiebres Chikungunya y amarilla), aunque está constatada la transmisión materno-filial durante el embarazo y se está estudiando la posible transmisión sexual; también se desconoce el periodo de incubación (algunos apuntan que sólo de días, menos de una semana) o cómo interactua el virus y el mosquito, y por supuesto, por el poco tiempo pasado desde el inicio de la enfermedad, no contamos con vacuna ni tratamiento específico, o cómo interactúa con otros arbovirus, todas estas incógnitas crean la lógica incertidumbre.

Síntomas y secuelas

Respecto a los síntomas iniciales de esta enfermedad vírica, se concretan en dolores articulares, fiebre, conjuntivitis, cefaleas, eczemas, por lo que el tratamiento por el momento es inespecífico y sintomatológico, sin índices de mortalidad apreciables a no ser que existan patologías previas u otras enfermedades oportunistas.

La gravedad del virus del Zika son sus secuelas, por el momento hay dos claramente identificadas por su vínculos epidemiológicos, por una parte una malformación como la microcefalia y por otra, una enfermedad autoinmune, el síndrome de Guillain-Barré. La microcefalia es una alteración neurológica en la que se produce una disminución craneal con repercusiones psicomotrices y en el desarrollo intelectual, por su parte el síndrome autoinmune es un trastorno del sistema inmunitario que ataca al sistema nervioso periférico, provocando debilidad muscular al no recibir señales nerviosas eficaces.

EN ESPAÑA CONTAMOS CON UNO DE LOS MEJORES SISTEMAS DE SALUD DEL MUNDO Y DEBEMOS SEGUIR LOS CONSEJOS DE NUESTRAS AUTORIDADES SANITARIAS 

Para intentar contener esta enfermedad existen diferentes medidas, por supuesto atacar a su principal vector, el mosquito, así como a sus huevos (que pueden actuar casi de reservorio al poder estar casi un año en un entorno seco), y claro está a sus larvas en aguas estancadas por medio de larvicidas, por otra parte se debe seguir investigando las posibles conductas de transmisión del virus entre personas para actuar en consecuencia, la detección temprana de la infección, la coordinación entre los sistemas nacionales de sanidad y las organizaciones internacionales como la OMS, invertir en la investigación de vacunas, etc., actuaciones ya realizadas en otros casos y de las cuales debemos aprender.

Para finalizar, transmitir un mensaje de tranquilidad para la población española, contamos con uno de los mejores sistemas de salud del mundo, no estamos en una zona tropical donde se han producido los contagios y lo único que debemos hacer es seguir los consejos de nuestras autoridades sanitarias en el caso de realizar viajes al trópico. Recordemos que estas epidemias son terroríficas para las personas que las sufren, pero para la humanidad es una manera de incrementar su nivel de resilencia (va más allá de la simple resistencia y nos habla de la capacidad de sobreponerse a las adversidades), por ejemplo en Europa existe una mutación que alcanza a un 10% de la población que la hace inmune al SIDA y que tiene su explicación, según los últimos estudios, en la epidemia de peste Bubónica o peste negra que azotó durante el siglo XIV al viejo continente, pero esa es ya otra historia.

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