Análisis vp

El equipo titular del presidente provincial del PP: por qué ha escogido a los futuros diputados

3/07/2023 - 

VALÈNCIA. La convocatoria extraordinaria del Comité Ejecutivo Provincial del PP sorprendió por su premura. En menos de un día, de cinco de la tarde del miércoles a jueves a las cuatro vespertinas del jueves, se citó para conectarse por zoom a los componentes del amplio comité, diseñado por su presidente, Vicent Mompó, para incorporar al máximo número de cargos representativos.

En teoría la reunión del pasado día 22, por los puntos del orden del día, no parecía contener tanta urgencia o relevancia. Así fue hasta que se llegó al número cuatro de los aludidos puntos, el denominado 'Asuntos de Presidencia´. En él Mompó anunció los nombres de las 13 personas que proponía como diputados provinciales.

Los plazos legales se le echaban encima. Una vez constituidos los plenos municipales, de entre cuyos concejales se escoge a los diputados, las juntas electorales de zona empiezan a dar cinco días para la entrega de avales. Estos ediles de la comarca deben refrendar el apoyo a quien en teoría los representará, el diputado de su partido judicial.

O los diputados, ya que en el caso de Valencia el PP ha obtenido siete. Estos últimos apenas dispusieron de un par de días para recoger sus avales ya que la instrucción de Junta Electoral fue transmitida a principios de semana. Las negociaciones con Ens Uneix por saber de qué lado inclinará su último escaño han estado copando toda la atención.

Negociaciones con Ens Uneix

Con esa pantalla por medio, había pasado más desapercibido un detalle fundamental: saber quiénes iban a conformar el equipo con el que Mompó quiere gobernar junto a los dos diputados de Vox y, si consigue convencer a Ens Uneix, con su delegada en la aludida corporación, Natalia Enguix.

El presidente provincial del PP ha dejado claro que ha escogido su equipo de trabajo. Esta vez no ha permitido que la dirección regional interfiriera, como sí ocurrió en la elección de candidatos en Quart de Poblet o, sobre todo, Burjassot, que al final le han lastrado, debido a los flojos resultados en esos municipios, y no ha podido alcanzar su objetivo inicial de lograr ocho escaños en el partido judicial de Valencia. De haberlo conseguido no tendría que estar pendiente de las peticiones o exigencias del partido comarcalista de Ontinyent.

De candidato a suplente

Tampoco ha dado cancha Mompó, futbolero avezado, más allá de una primera suplencia, a otro candidato impuesto desde la dirección regional, al alzireño José Luis Palacios, que logró una pírrica victoria que no le ha reportado la alcaldía y que, como al célebre rey de Epiro, ha generado más daño que triunfo.

De hecho, derivó en la caída de José Andrés Hernández, dimitido presidente local y miembro de la propia ejecutiva provincial. Mompó no lo pudo salvar ni evitar que parte de su militancia configurara el partido independiente Ucin, que ha terminado dando la alcaldía a Compromís.

No, esta vez el máximo mandatario popular en los 266 municipios de la demarcación de la provincia ha marcado su territorio. Por el partido judicial de la Ribera no ha optado por el citado Palacios ni por sus nuevos y flamantes alcaldes en Algemesí y Carcaixent, ya que el escaño podría haber resultado una suerte de premio institucional.

Ha asegurado eligiendo a Francisco Teruel, tan conocido en las entrañas del PP de las comarcas de interior como desconocido para la militancia de la formación en general. En cambio, amigo desde hace años de Mompó y alcalde que revalida cada cuatro años sus mayorías absolutas en un municipio, Benimodo, situado a apenas una veintena de kilómetros de Gavarda, del que es primer edil el presidente provincial. Una distancia que da para quedar a almorzar.

En el partido judicial de Camp de Túria podría haber repetido el carismático Ximo Segarra, alcalde de Benaguasil de nuevo con mayoría absoluta y actual diputado. O podría haber sido escogido el joven Héctor Troyano, ganador de los comicios en Vilamarxant y actual máximo munícipe, además de coordinador comarcal del partido. Incluso la pujante alcaldesa de Bétera, Elia Verdevío, ha remarcado,  con su buen resultado, el respaldo popular a su gestión y sus méritos para concitarlo.

No obstante, Mompó, entre tantas alternativas (quizás incluso la del primer alcalde del PP en Gátova, el ex diputado autonómico Jesús Salmerón, podría incluirse) ha optado por su secretaria general y coordinadora de campaña, la bregadora edetana e ingeniera industrial Reme Mazzorali.

El referente saforeño

Lo mismo ha ocurrido en la Safor, aunque en esta comarca, a diferencia de lo sucedido en Camp de Túria, el PP tiene pocos referentes a quienes premiar. PSPV y Compromís se reparten el poder local; para los populares quedan escasos bastiones, como Ráfol de Selem, con su alcaldesa y diputada durante este final de mandato, Carolina Mengual, o Beniflà.

O, desde luego, Xeraco, población en la que Avelino Mascarell, con nueve concejales sobre 13, no pasará los sustos de otros mandatos. Además, es vicesecretario de organización provincial y persona del estrecho círculo de Mompó. Por tanto, diputado provincial en el próximo mandato.

Ese grupo de confianza lo ha ampliado con Pedro Cuesta, coordinador en l´Horta Nord y único diputado que tendrá esta porción norteña de l´Horta. Cuesta no logró la alcaldía de Meliana en sus intentos previos, pero en esta ocasión la ha obtenido una persona muy ligada a él, Trini Montañana. Mompó se prodigó en campaña en esta población. Montañana logró una meritoria mayoría absoluta en uno de los bastiones ya casi históricos de Compromís. Premio para Cuesta.

¿Y Modesto Martínez?

En cambio, Modesto Martínez, diputado este mandato y el pasado y responsable de la oficina del afiliado en el amplio comité ejecutivo comarcal, no repetirá. Pese a su reconocida actividad en el partido y coincidir en la corporación provincial con Mompó, no forma parte de su núcleo más cercano.

Aunque ha mejorado ostensiblemente los resultados para el PP al encabezar él la lista en Alboraya, no ha ganado la alcaldía. La consecuencia de la suma de los factores anteriores es que se quedará fuera de la Diputación. Posiblemente ocupe un cargo más o menos relevante en la nueva Generalitat que se configure.

En cambio, Mompó demuestra su cercanía con la nueva y flamante alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, al nombrarla diputada. Ya la incorporó a una de las vicesecretarías de su ejecutiva iniciado su mandato, la defendió a capa y espada como candidata a la vara de mando torrentina ante las reticencias de la dirección regional y participó todo lo que pudo en su campaña.

Al final, Folgado, pese a insistir en que había tenido ofertas anteriores para desistir de su ilusión y ser diputada provincial, acepta el reto. Lo tendrá todo. Alcaldía y escaño provincial. Algo más que un sueño hecho realidad. Y quizás también un mensaje de Mompó a la dirección regional. Él sí que acertó con su candidata, que ha sido alcaldesa.

El equipo lo ha completado con, entre otras, una de las principales referentes de la provincia, que precisamente iba a ser diputada provincial en 2019 y que una inusual revuelta comarcal le privó de ello. Se trata de Paz Carceller, alcaldesa de Puçol. A ella suma otra alcaldesa solvente como Laura Sáez en Carlet y un primer edil, Paco Comes, de una alcaldía consolidada para el PP como Massanassa.

Repite Juan Ramón Adsuara como distinción a sus continuas mayorías absolutas y por decisión propia. Mompó valora que el alcalde de Alfafar asumiera la presidencia provincial del PP en tiempos muy convulsos y a pesar de que no diera muestras de disfrutar precisamente con el encargo. Ha dejado a su albedrío repetir o no. Y Adsuara ha escogido seguir.

Lo suyo resultaba predecible. Como presuponible era que el nuevo alcalde de Utiel, Ricardo Gabaldón, ocupara el escaño por el extenso partido judicial de Requena. Sí, podría haber recaído en las nuevas alcaldesas de Chiva o Requena, que han accedido a la vara de mando tras pactos con formaciones locales; no obstante, Gabaldón, persona muy conocida en la sociedad valenciana por su cargos en defensa de los graduados sociales, ha arrasado y aportado el caudal de votos para encauzar ese escaño provincial.

Picassent y Alcàsser

En cambio, el nombramiento de Inma González, la candidata del PP en Picassent, lo sabían únicamente Mompó y su equipo más cercano. De hecho, cuando pronunció su nombre pocos asistentes a aquel comité del día 22 la identificaban. Cogió por sorpresa a la inmensísima mayoría.

En esa decisión de escogerla como diputada podría haber tenido un peso decisivo el que aceptara el encargo de encabezar la candidatura del PP Picassent, aunque no ha ganado la alcaldía y su designación fragmentó la agrupación. Aparentemente, mucho premio para tan exigua aportación. Pesaría la palabra dada. 

Parecía más lógico que Alberto Primo, coordinador comarcal en l´Horta Sud y brillante vencedor de los comicios en Alcàsser, lo hubiera ocupado. Tendrá que sumar más méritos. De momento, aparece como suplente en el listado. Le toca esperar su oportunidad desde el banquillo.

Con ese equipo y con el relleno de Rocío Gil, delegada por María José Catalá por su cuota por Valencia en la corporación provincial, afronta Mompó este nuevo periplo en la Diputación de Valencia. 

Tanto si logra convencer a Ens Uneix y gobierna como si, pese a liderar el partido con más escaños, le toca combatir desde la oposición, lo hará rodeado –salvo alguna inevitable excepción- de sus fieles. Del conjunto que dirige y entrena, que igual le gusta más el símil deportivo a alguien tan futbolero y amante del juego en equipo como Mompó.


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