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primera aproximación de los socialistas a los 'naranjas' en torrent

El PSPV reaviva la operación de acercarse a Cs para romper al PP en Alicante

21/04/2020 - 

VALÈNCIA. Lo intentaron tras las elecciones municipales del año pasado, pero el plan no fructificó. Los socialistas valencianos que lidera Ximo Puig trataron de encontrar el acuerdo con Ciudadanos para que ni la Diputación de Alicante ni la alcaldía de la ciudad cayeran en manos del PP que capitanea Isabel Bonig y que, a día de hoy, tiene en Carlos Mazón a su representante más destacado en la provincia.

El contexto entonces era otro. El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, parecía encabezar una cruzada contra el PSOE de Pedro Sánchez y los pactos autonómicos con PP y Vox se iban encadenando. El cordón sanitario contra los socialistas era un hecho y esto, en un partido tan centralizado como Cs, dejaba muy poco margen de maniobra para un pacto diferente en la Comunitat Valenciana.

Más aún cuando en ese momento, uno de los principales dirigentes de la formación naranja en el ámbito autonómico era Emilio Argüeso, entonces responsable de Organización del partido y con especial arraigo en la provincia de Alicante. Un hecho que, unido a su vieja relación -coincidieron en el PP- con Mazón, dejaba ya de inicio encarrilado el pacto entre ambas formaciones. De esta manera, y pese a generosas ofertas de los socialistas, que estaban dispuestos a entregar la vara de mando de alguna de estas instituciones a Ciudadanos, el PP consiguió mantener el poder institucional en la Alcaldía de Alicante con Luis Barcala al frente y en la Diputación con el mencionado Mazón en la Presidencia.

Pedro Sánchez e Inés Arrimadas. Foto: EFE

Ahora bien, en menos de un año el escenario ha evolucionado de manera relevante. Tras el estallido de la crisis del coronavirus, la nueva líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha mostrado una cara mucho más dialogante con Pedro Sánchez. El pasado jueves, la formación naranja daba el 'sí' para integrarse en la mesa de diálogo propuesta por el presidente del Gobierno. Así, y pese a que recientemente Arrimadas estaba articulando alianzas con el PP para las elecciones vascas y gallegas, ahora parece haber tomado cierta distancia buscando distinguirse de las formaciones de derechas.

Mientras, en la Comunitat Valenciana, también se han producido cambios. Aunque todavía no se ha concretado el organigrama del partido -la asamblea nacional está prevista para el 30 de abril-, Argüeso ya anunció que no continuaría al frente del área de Organización. Una decisión que, dadas sus discrepancias con el síndic en Les Corts, Toni Cantó, puede facilitar el camino para que el diputado y actor pase a ser el referente autonómico de Ciudadanos en la Comunitat.

En este sentido, aunque Cantó ha mantenido duros enfrentamientos verbales con los socialistas e incluso con el propio presidente de la Generalitat, Ximo Puig, es cierto que desde el inicio de la legislatura ha tendido la mano a pactos con el PSPV en diferentes cuestiones. De hecho, él mismo ponía en valor el acuerdo con los socialistas alcanzado días atrás en Torrent, la séptima ciudad más grande de la Comunitat en la que Compromís tenía tres concejales suficientes para garantizar la mayoría al alcalde, Jesús Ros (PSPV). Un pacto que ha causado un hondo malestar en la coalición valencianista y que en el partido de Puig defienden por circunstancias especiales que se centran en la mala relación personal que existe entre ambas formaciones en el municipio de l'Horta.

¿Es el acuerdo de Torrent una excepción o puede abrir nuevas dinámicas? Es pronto para asegurarlo, pero lo que resulta indudable es que el PSPV trató por todos los medios de alcanzar un acuerdo el año pasado con Ciudadanos para desbancar al PP en Alicante. A día de hoy, no es que las condiciones hayan cambiado lo suficiente, pero se observan ciertos indicativos para abrir ese camino a medio plazo.

Carlos Mazón (PP) y Toni Cantó (Cs) tras su pacto en Alicante. Foto: RAFA MOLINA

Una posibilidad que, de llegar a plasmarse, reduciría a la nada en un abrir y cerrar de ojos gran parte del poder institucional que el PP aún ostenta en la Comunitat Valenciana. Es más, también conllevaría un fuerte contratiempo en la carrera política del alcalde de Alicante, Luis Barcala, pero, especialmente, en la del presidente de la Diputación, Carlos Mazón, quien apoyado desde Génova podría aspirar incluso a relevar a la presidenta del PPCV, Isabel Bonig. Aunque para ello, resultaría fundamental no perder el cetro de la corporación provincial.

Las dos almas de Ciudadanos

Está claro que la llave la tiene Ciudadanos. El cambio de cromos con el PSPV siempre es más fácil en la Diputación de Alicante, donde los socialistas no dependen de ningún tercero para generar cambios, en caso de que se diera la oportunidad. Ambos partidos suman suficiente. El problema es el Ayuntamiento de Alicante, dónde sí que es necesaria la participación de Unidas Podemos y/o Compromís. Y en el trasfondo de lo que pueda pasar en el futuro, ahora con Arrimadas al frente del partido, están las dos almas de Ciudadanos, una que siempre fue más partidaria de alcanzar acuerdos con el PSOE, y que asumió los acuerdos con el PP por disciplina, y otra, más alineada en la situación actual, de mantener y ampliar las alianzas con el PP, aunque se dependa de un elemento exterior como es Vox. En Alicante, Cs se ha intentado distanciar lo máximo posible de Vox.

Y dentro de este jeroglífico, están, a su vez, las rencillas internas que mantiene el partido, aunque estén hibernando. Las diferencias entre los sectores de Toni Cantó y de Emilio Argüeso siguen siendo insalvables, por disimuladas que parezcan, y por mucho que se hayan producido renuncias y relevos en los últimos meses. La salida de tono de Mari Carmen Sánchez, esta semana, con sus comentarios sobre su aburrimiento, expresado en redes sociales, más allá de la metida pata, reconocida y disculpada, la virulencia de las reacciones ha puesto de manifiesto este escenario de las dos almas de Cs.  


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