X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA

jornada organizada por el lineex

El sueño de crear el departamento de precrimen

El Laboratorio de economía experimental y del comportamiento de la Universitat analiza cómo atacar la corrupción antes de que se produzca

27/05/2018 - 

VALÈNCIA.- "Al principio, el objetivo de la medicina era luchar contra la enfermedad; luego, prevenirla; y ahora estamos en la época de promover la salud. No quiere decir que las otras estrategias no se sigan utilizando, pero el futuro pasa por evitar la enfermedad". Con esta metáfora, el Catedrático de Métodos Cuantitativos de la Universitat de València explicó las nuevas estrategias que, gracias al big data entre otras herramientas, se utilizan para evitar el saqueo de las arcas públicas. La frase fue pronunciada en la mesa redonda Detección y corrección de comportamientos corruptos e ilegales, que  puso fin a la I Jornada de Nudging, políticas públicas y lucha contra la corrupción organizado por el Laboratorio de economía experimental y del comportamiento (Lineex) de la institución académica.

Aunque el sueño de conseguir detener a los delincuentes antes incluso de que cometan el crimen ha sido un sueño de los servicios policiales de todo el mundo, hasta la fecha lo único que ha conseguido esta vía de actuación es fomentar pseudociencias como la frenología (rebautizada hoy como morfopsicóloga) o distopías como Minority Report, la novela de Philip K. Dick que Steven Spielberg llevó al cine en 2002.

Según explicó a ValenciaPlaza Penélope Hernández, directora de Lineex, una de las estrategias que ha demostrado efectividad en la lucha contra la corrupción, sobre todo para prevenirla, es el nudging ("empujones"). "Sabemos que muchas veces, las decisiones que tomamos nos son racionales, por eso podemos intentar influir en ellas mediante pequeños trucos a la hora de pedir que alguien tome una", explica Hernández. "Por ejemplo, se ha demostrado que el número de donaciones de órganos aumenta si se hace por defecto y que sean los que no quieren donar los que tengan que decirlo. Así solo dejan de donar los que realmente no quieren hacerlo, pero los que sí están dispuestos, pero no se inscriben en el registro por algún motivo, se suman a la iniciativa".

"Medidas como esta se pueden aplicar a la lucha contra la corrupción para que, mediante un `pequeño empujón' o nudging, la gente tenga un comportamiento más ético", añade la directora del Lineex. Pone por ejemplo un caso real relativo a los seguros de coches en los que la antigüedad del vehículo (en concreto, el número de kilómetros recorridos) afecta a la prima. "Se puede hacer de dos formas. La primera consiste en preguntar el kilometraje y luego firmar que el dato es correcto; la segunda es firmar primero diciendo que el dato que se va a dar es el bueno y luego ponerlo", dice. La diferencia es que el número de kilómetros declarados de la segunda forma aumenta un 20%.

"En definitiva", concluye, "de lo que se trata es de hacer un análisis de predicciones que sea lo suficientemente bueno y aplicarlo. Cambiando la arquitectura de la decisión se puede lograr reducir las conductas poco éticas por ejemplo en la manera en que solicito la información: así se puede aumentar el número de decisiones éticas y reducir la corrupción antes de que suceda, que es la mejor estrategia para combatirla".

Del dicho al hecho

Pero la jornada, aunque con un amplio contenido teórico, también analizó la práctica de la lucha contra la corrupción y cómo se combate, y qué medidas se deben aplicar en la mesa redonda sobre Detección y corrección de comportamientos corruptos. Entre los presentes en la cita estaba tomando buena nota — tras inaugurar el evento— Alfonso Puncel, subsecretario de la Conselleria de Transparencia, institución que está desarrollando un sistema de alerta temprana para detectar posibles actuaciones vinculadas a posibles conductas corruptas en la administración valenciana.

Entre los ponentes estaba Ramón Ferri, jefe de la oficina de Ciudad Inteligente del Ayuntamiento de València, que explicó todas las medidas que se están implementando en el consistorio y que permiten, en tiempo real, obtener alertas sobre comportamientos sospechosos y en los que el big data fue un papel fundamental. "Los datos suelen estar ahí", apuntó, "pero lo importante es la calidad y lo complicado es analizarlos. El futuro está en las herramientas prospectivas", señaló.

El dinero negro siempre deja rastro:  Siempre sabes dónde ha estado pero es muy complicado saber dónde está

Según Ferri, "ahora podemos seguir en tiempo real todo el proceso que sigue un expediente administrativo: quién lo lleva, cuánto tiempo tarda, su contenido, los gastos que implica... así que se pueden crear herramientas que avisen cuando se produce algo anormal. Si, por ejemplo, un expediente tarda normalmente tres meses en completarse y hay uno que se resuelve en diez días, a lo mejor es que está pasando algo extraño". El problema, precisó, es que a veces es difícil qué pregunta hacerle al sistema.

Pero, sin duda, la intervención que más interés despertó fue la de Emilio Grau, jefe del grupo de Blanqueo de Capitales de la Policía Nacional de Valencia, cuyas palabras sirvieron para entender la diferencia que existe entre lo que ocurre y lo que debería ocurrir y lo que ocurre en lo que que a la lucha contra la corrupción se refiere. "El camino que recorre el dinero negro siempre deja rastro, pero el sistema es demasiado lento. Siempre sabes dónde ha estado pero es muy complicado saber dónde está", apuntó.

Uno de los problemas con los que se encuentra la policía es que, a la hora de hacer una investigación "es muy difícil saber lo que se busca y hay que pedir datos concretos. Lo ideal sería poder decir: tenemos este problema ¿qué datos nos podéis dar que sirvan para la información?", añadió. Además, también recordó los problemas del día a día que dificultan el uso de los datos disponibles, como la falta de conexión entre distintos archivos o el tiempo que pasa desde que se solicita un dato hasta que llega a los investigadores.

Por su parte, Penélope Hernández insistió en utilizar algún tipo de incentivos para que la gente colabore empleando medidas que influyan en su comportamiento. "A veces no sirve decir que hará un gran bien a la sociedad, sino que es más efectivo hacerle ver los posibles beneficios personales que puede obtener, como un entorno de trabajo más amable o el reconocimiento por parte de sus compañeros".

En el debate posterior se apostó por unificar las bases de datos para ponerlos a disposición de los investigadores. El subsecretario de Transparencia intervino para actuar con cautela y ver qué datos se pueden poner a disposición de los investigadores y cuales no para evitar "crear un gran hermano".

Lineex es el laboratorio de la ERICES (Estructura de Recerca Interdisciplinar en Coportament Econòmic i Social de la Universitat de València) y un referente internacional en estudiar, comprender, predecir y cuantificar el comportamiento de las personas cuando interactúan en contextos económicos o sociales. 


Noticias relacionadas

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email