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AL OTRO LADO DE LA COLINA / OPINIÓN

¿Es necesario atacar a Irán?

 El pulso en el golfo Pérsico o Arábigo, tanto monta monta tanto, está llegando a punto sin retorno, donde no responder puede suponer una muestra de debilidad

21/09/2019 - 

Hace una semana se cometió contra Arabia Saudí lo que antaño se hubiera considerado un acto de guerra, y al que hubiera correspondido una acción militar de respuesta dentro del derecho a la legitima defensa que tienen también los Estados, y que les reconoce el derecho internacional. Por ejemplo en la Carta de las Naciones Unidas dispone que “Ninguna disposición de esta Carta menoscabará el derecho inmanente de legítima defensa, individual o colectiva, en caso de ataque armado contra un Miembro de las Naciones Unidas” en concreto en su articulo 51. 

Pero claro antes, en la época de la guerra fría, en aquel mundo bipolar donde habían dos grandes bloques el Comunista y el Occidental, se enfrentaban, colisionaban a través países interpuestos (sus correspondientes aliados) en lo que se ha venido a llamar Proxy War. Pero también  ocurría que alguno de los socios de las dos superpotencias tomaba la iniciativa y hacia la guerra por su cuenta, y antes que después volvía a recomponerse el orden mundial bipolar (claro está si no estaba interesado ninguno de los dos). Ejemplos hay varios, como cuando Francia e Inglaterra atacaron a Egipto, de forma coordinada con Israel en 1956, denominándose aquel conflicto la crisis de Suez, pues uno de los motivos fue la nacionalización del Canal por parte del gran líder egipcio panarabe del momento coronel Gamal Abdel Nasser, aunque por presiones de los dos grandes (USA-URSS) las unidades anglo-francesas se retiraron enseguida, y el premier británico Anthony Eden tuvo que dimitir.

Pero hoy en día en este mundo multilateral y/o multipolar donde el entorno geopolítico es tan fluido, que más que hablar de Geopolítica Liquida concepto que deriva en parte de la “Modernidad Liquida” del sociólogo Zygmunt Bauman, podríamos hablar de Geopolítica Gaseosa por lo volátil del orden mundial en el que vivimos. Pues a pesar de que existen dos claros líderes, de hecho “La Estrategia Nacional de Defensa de Estados Unidos de 2017” cita a China como un peer competitor, existen multiples tensiones y enfrentamientos regionales, por lo que vivimos “un «regreso» a una situación similar a la previa de la Segunda Guerra Mundial o política de las grandes potencias (Power Politics)” como opina Enrique Fojón en un documento del IEEE de junio de este año.

Dejando de lado las fricciones o choques (teoría de la Crush zones  de James Fairgrieve) en el Este europeo con la Rusia de Vladimir Putin, y el anterior pulso sobre todo económico (por el momento) entre USA y China (aunque con un ambiente en el ciberespacio muy hostil), la inestabilidad del MENA (Middle East and North Africa, Medio Oriente y el norte de África) es de lo más preocupante en el mundo, pues es donde existe uno de los mayores problemas, el enfrentamiento étnico-religioso entre dos potencias regionales que quieren ser el Hegemon Regional, y que son Arabia Saudí e Irán, lideres respectivamente del mundo Sunni y del Chií, y que tienen y han tenido sus correspondientes proxy wars, como son Siria, Yemen...

Las evidencias presentadas por Arabia Saudita (Reuters) 

Pero lo que estamos viendo ahora es un nuevo capítulo de esa nueva guerra la Híbrida, aunque ya les he comentado alguna vez que la primera seria nuestra guerra de Independencia contra los franceses (cierro paréntesis), pues éste es un conflicto con acciones bélicas y no bélicas, entre actores estatales y no estatales, de forma unilateral, bilateral o incluso multilateral, donde se producen combates convencionales y no convencionales, terroristas y de cualquier índole; y ahora mismo Arabia Saudí acaba de ser atacada con armamento y sistemas de armas estratégicas no tácticas, vamos que no son unos lanzagranadas RPG-7, o IEDs (explosivos improvisados), ha sido realizado el ataque por 18 drones y 7 misiles crucero con centenares de kilómetros de alcance (los drones 1.200 km y los misiles de 700 km) según el portavoz del Ministerio de Defensa saudí, Turki al Malki, desde no se sabe muy bien donde, aunque parece que provenían del norte o del noreste, a pesar de que los Hutíes (yemeníes) lo reivindicaron, y según lo investigado por los saudíes y lo recogido en los ordenadores de esas armas, éstas venían de Irán.

Además recuerden que no es la primera acción militar acaecida en el golfo pérsico/arábigo, se han atacado e interceptado petroleros en el estrecho de Ormuz, se han atacado con otros misiles y drones los pozos petrolíferos, etc ,  etc, etc, pero claro ya no ocurre como antes, que estaba vigente la Doctrina Carter, aquella por la que los USA debían intervenir en cualquier parte del globo para así asegurar el suministro de crudo a los norteamericanos, pues ellos han alcanzado la independencia energética; ahora la OPEP sigue siendo importante, pero en el corto plazo no existirá un impacto tan severo, como pudo ocurrir en la crisis del petróleo de 1973, aunque para España 3/4 partes dependientes de los hidrocarburos del exterior si que puede ser más complicado que a otros países, sobre todo en este escenario de patrón económico.

Lo malo del problema con la teocracia iraní, no es ya el suministro del petróleo o no, es la posibilidad de una escalada del conflicto directo como ha ocurrido en la historia con todos los totalitarismos, recuerden al III Reich Alemán, y que el mundo musulmán finalmente arda en una guerra abierta entre suníes y chiíes, y eso ya es otro cantar que esperemos (seguro) que se quede en historia ficción, por eso muchas veces más vale poco perder que más perder, y cuanto antes se tomen las medidas que sean, por duras que parezcan, mejor, el tiempo del soft power parece haber pasado, ustedes dirán.

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