La Tira de Contar es una tradición centenaria que a duras penas ha logrado sobrevivir hasta nuestros días. La profunda transformación de las cadenas de producción y distribución de los alimentos, así como los cambios en los hábitos sociales, han empequeñecido este canal de compraventa hasta dejarlo a las puertas de la extinción.
Instaurada en tiempos de la dominación árabe y oficializada en 1238 por el Rey Jaume I, los orígenes de la Tira de Contar eran muy sencillos: así se denominaba a la actividad regulada por la que los agricultores de las proximidades tenían el derecho a vender en la ciudad los productos de su cosecha. Con la aparición de los intermediarios y el establecimiento de mercados para mayoristas y mercados municipales con puestos de frutas y verduras, ese canal de venta directa entre agricultores y consumidores siguió operando, pero sujeto a nuevas normativas. Por ejemplo, se estableció un espacio específico para la Tira en el primer mercado de mayoristas de Valencia, el Mercado de Abastos y, cuando este se quedó pequeño, en Mercavalencia. Desde hace 45 años, cerca de 300 agricultores acuden allí de madrugada para vender a los pequeños comercios y a los paradistas de los mercados municipales. La venta directa al consumidor está mucho más restringida a determinados días y espacios.
“No hacemos competencia desleal”
La imagen del llaurador que vende las frutas y verduras de su cosecha en los exteriores de algunos mercados municipales de Valencia tiene más valor simbólico que peso económico real. Hoy en día solo siguen en activo cuatro puestos: tres en el Mercado del Cabanyal -donde se establecen los jueves y los sábados por la mañana- y uno en el Mercado de Mossen Sorell, en el barrio del Carmen, que se coloca los sábados por la mañana.
A pesar de su escasa representatividad dentro del sector, diversas asociaciones agrarias, vecinales y sindicatos agrarios se han levantado contra la posibilidad de que el Ayuntamiento de València ceda ante la supuesta presión de los paradistas de los mercados municipales y desarrolle una nueva normativa que restrinja este canal de compraventa directa al entorno de Mercavalencia. “No queremos que nos destierren”, alegan.

“Nos acusan de ejercer una competencia desleal, pero la verdadera rivalidad de los paradistas de los mercados son las grandes superficies. No acabamos de entender por qué se pone el foco en nosotros”, denuncia Fermín Comes, uno de los tres representantes de la Tira de Contar en el Mercado del Cabanyal, lugar donde esta actividad se ha mantenido de forma ininterrumpida desde 1958.
“En este momento las Tiras de contar tienen muy poca importancia económica -coincide Marc Ferri, miembro de la asociación Per l’Horta-. No da trabajo a mucha gente, pero es importante mantener todas las vías de venta abiertas, no solo porque es una tradición muy antigua que forma parte de nuestra identidad, sino porque la situación de los agricultores es muy complicada de por sí y tienen ya muchas limitaciones”. “Creo que es importante subrayar que los paradistas de la Tira de contar pagan sus tasas mensuales por el derecho a poner sus mesas en el exterior de los mercados. Efectivamente son cuotas más bajas que las que pagan los paradistas que operan dentro del mercado, pero es que ellos tienen acceso a una serie de servicios, como cámaras de refrigeración, espacio de almacenaje, seguridad y recogida de residuos, que no están a disposición de los vendedores de la Tira de Contar. Además, los agricultores solo tienen derecho a vender los productos frescos y de temporada que han cosechado ellos mismos. Nunca verás manzanas o plátanos, por ejemplo. Es decir, que la competencia también en ese sentido es muy relativa, porque ofrecen muchísima menos variedad de productos. En mi opinión, me da la impresión de que detrás de esta obsesión contra nosotros por parte del actual equipo de Gobierno está la idea de que la imagen del agricultor vendiendo en la calle proyecta una imagen de pobres que no está en línea con el modelo de ciudad que quieren vender al exterior”.

- - El único puesto que queda en las afueras de Mossen Sorell
Petición de reunión con el concejal
Ferri explica que la polémica surgió cuando se enteraron a través de una nota publicada el 29 de enero en la web del Ayuntamiento de Valencia de que la Concejalía de Comercio y Mercados planeaba la “eliminación de la Tira de Contar” de forma unilateral, sin haberse reunido previamente con los afectados o con las asociaciones agrarias. En la nota se especificaba lo siguiente: “El concejal de Comercio y Mercados, Santiago Ballester, ha presentado a los representantes de Confemercats, que agrupa a los mercados municipales de la Comunitat Valenciana, la nueva ordenanza de mercados que la Concejalía ultima en estos momentos. En la reunión, el concejal ha explicado que “la nueva ordenanza de mercados responde a diez objetivos, entre ellos eliminar la tira de comptar, regular la conciliación familiar, gestionar los residuos de la pescadería, garantizar que no más del 10% de los puestos sea de productos no alimentarios, elaborar reglamentos internos, la mejora de la determinación de los festivos, la regulación de aspectos como el fallecimiento de un familiar, la gestión del cierre de los mercados, las visitas de grupos y el derecho de admisión”.
“Pedimos hace meses una reunión con el concejal para hablar sobre el tema, pero todavía no nos han atendido. Tememos que ese silencio preceda a la publicación de la nueva ordenanza y que, una vez aprobada, ya no tengamos margen para negociar. Por eso organizamos una concentración hace dos semanas”, explica Marc Ferri, que recuerda que “el anterior equipo de gobierno del Ayuntamiento, en manos entonces de Compromís, promovió el establecimiento de Mercados de l’Horta en Castellar-l’Oliveral, Pla del Remei, Benimaclet y Malilla, y estos dos últimos funcionan muy bien, pero también creemos que existe la idea de eliminarlos”.
Guía Hedonista ha solicitado, sin éxito, declaraciones oficiales por parte de la Concejalía y de Confemercats para conocer el contenido y el estado del proceso de la modificación de la Ordenanza de Mercados de València.
