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restorán de la semana

Huevos Benedict en Baat

Aunque ahora las resacas sean más leves, estos huevos siguen siendo lo mejor para recomponerse

Por | 27/11/2020 | 2 min, 3 seg


El brunch es ese invento anglosajón que sirve para solventar ese momento del día en el que es un poco tarde para desayunar pero demasiado pronto para comer. El brunch se popularizó en Nueva York, y me sopla Santi que al principio, antes de hacerse pijo, su público mayoritario se encontraba entre los noctámbulos que acababan la farra a altas horas.  "Servía para llenar el estómago y así podías seguir de marcha. Por eso antes, el brunch siempre iban acompañados de un bloody mary o un margarita...".  Y en cualquier brunch, había un plato que no podía faltar: los huevos Benedict.

Santi y Mike fueron pioneros en Valencia,  empezaron a prepararlos en aquel maravilloso The Ginger Loft cuando aquí muy pocos habíamos oído hablar de aquello. Ahora los siguen preparando en Baat, solo viernes y sábados a mediodía. Aunque se pueden pedir por encargo entre semana, siempre que sea para un mínimo de cuatro personas.   "El secreto es hacerlo todo a mano y utilizar unos huevos los más frescos posibles. También utilizamos una buena mantequilla y elaboramos el pan, pero sobre todo los huevos, que sean lo más frescos posibles, es lo que marca la diferencia", explica Santi.

Sobre la base canónica: pan, huevo pochado, salsa holandesa y bacon o jamón, ellos han hecho sus variaciones y en Baat se puede comer el Huevo Valencianet que sustituye la tostada por una croqueta de all i pebre, o el Huevo Paquito que viene con la hamburguesa de cordero y a la que se añade a la salsa holandesa parte del suquet de la caldereta; los huevos Royal que se sirven con salmón llevan un poco de eneldo en la salsa  mientras que los de jamón salen con un poco de mostaza en grano para coronar.

Los huevos con nombre de papa de Baat son lujuria y medicina para esas mañanas en que te levantas tarde, con el recuerdo demasiado reciente de las copas de la noche anterior.  Hay que probarlos con y sin resaca. En el primer caso, acompáñenlo de un pisco sour. En el segundo, también. Son infalibles para resucitar a cualquiera. 

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