no aparece en ningún paso del protocolo de control

La jefa de Finanzas 'fantasma' de la EMT: no controlaba ni los pagos ni las cuentas 

16/10/2019 - 

VALÈNCIA. Este miércoles dan comienzo las actuaciones en la comisión de trabajo creada en el seno de la EMT para investigar lo sucedido en torno al fraude de cuatro millones de euros perpetrado contra la empresa municipal que preside el edil de Movilidad Giuseppe Grezzi. No son pocos los interrogantes que hay que dilucidar todavía: desde el grado de implicación en la trama de la jefa de Administración, Celia Zafra, que tramitó las ocho transferencias, hasta la responsabilidad de la entidad  bancaria, Caixabank, e incluso el funcionamiento de los procedimientos de control internos en la compañía de transportes.

Precisamente acerca de esto último, la propia empresa elaboró un informe que describía cuáles eran los pasos a seguir en los procedimientos de pago a proveedores y cómo se revisaban las transferencias y las cuentas bancarias para evitar situaciones como esta. Un documento adelantado por Valencia Plaza en el que la EMT responsabiliza a la jefa de Administración, Celia Zafra, ya despedida fulminantemente, y al banco, Caixabank, por saltarse los mencionados protocolos.

Sin embargo, el estudio de estos procedimientos deja cabos sueltos que podrían poner en solfa su efectividad. Y uno de ellos tiene que ver con la directora del Departamento de Finanzas, Esmeralda Aparisi, situada en el tercer escalón del organigrama, por debajo del gerente, Josep Enric García, y la jefa de Gestión, María Rayón, y por encima de la empleada responsabilizada, Celia Zafra. Y es que la mencionada jefa de Finanzas no tendría ninguna función de control de los pagos ni de revisión de los mismos a juzgar por este informe elaborado por la propia empresa.

 

Así, el procedimiento de pago y control estaba dividido en tres fases. La primera era la recepción de la factura y la comprobación de la misma, unas tareas que correspondían a la jefa de Administración -segundo escalón- y a la jefa de Gestión -cuarto escalón. Las facturas según el protocolo, se introducen en una remesa mensual que también revisan las mismas personas, a partir de cuando ya interviene el gerente para ejecutar los pagos. 

Y finalmente se debería realizar la conciliación bancaria: la comparación de los movimientos de tesorería hechos con los saldos reales de las cuentas bancarias, algo que presumiblemente hacen subalternos de la jefa de Administración y que, en caso de baja o vacaciones, debía hacer la misma directiva. De modo que, en ningún momento de todo el procedimiento, la directora de Finanzas, Esmeralda Aparisi, parecía tener ninguna función: ni comprobaba pagos ni revisaba cuentas.

Una circunstancia que ha levantado muchos interrogantes tanto en la oposición como entre los sindicatos. Máxime teniendo en cuenta el extraordinario momento en el que se produjo el fraude: el gerente se encontraba en un viaje que le tuvo fuera de España durante parte de septiembre -fuentes internas aseguran que durante la primera quincena del mes- y la jefa de Gestión, situada el segundo escalón, se encontraba de baja maternal.

No es descabellado pensar que las funciones de ambos directivos pudieran estar delegadas en Aparisi, lo cual abre nuevas vías de reflexión: ¿Las funciones de los dos máximos responsables del área económica eran asumidas por otro directivo cuando éstos no se encontraban operativos? En caso afirmativo, ¿quién lo hacía? Fuentes de la cúpula de la EMT preguntadas al respecto insisten en no ofrecer información bajo investigación.

Experta en análisis financiero y estrategia empresarial, Aparisi entró en la EMT hace casi tres años, a principios de 2017, para ocupar el cargo que ahora mismo ostenta. Lo hizo tras pasar más de seis años como responsable de Control Interno y Control Financiero  en CriteriaCaixa, grupo empresarial de la Fundación La Caixa. Antes, había sido analista en el departamento de Participadas Financieras del Banco de Valencia entre 2006 y 2013.

El banco informó por 'e-mail' a la jefa de Gestión

La retahíla de correos electrónicos que se están investigando abren también nuevos interrogantes que se deberán resolver en la comisión de trabajo. Tras dos semanas realizando trasferencias ordenadas por la jefa de Administración, Celia Zafra, sin informar a sus superiores y a instancias de los defraudadores, existe un correo procedente de la entidad bancaria, Caixabank, dirigido para la mencionada empleada. 

En el mensaje enviado el día 17 a las 12:40 de la mañana, el banco le confirma a Zafra que se ha procedido "a la realización de la transferencia internacional con carácter urgente ". Era la sexta de las ocho transferencias realizadas. Sin embargo, un detalle mínimo desvela una pista importante en la investigación: el banco puso en copia a la directiva superior de Zafra, la jefa de Gestión María Rayón. 

Así pues, ésta habría sido informada de los pagos entonces, lo que podría haber hecho saltar las alarmas antes de que se realizarán las últimas dos transferencias por valor de 1,1 millón de euros entre ambas. No obstante, como se ha explicado, Rayón se encontraba de baja maternal, lo que, según la versión oficial, eximía de atender a los correos electrónicos.

Hubo un segundo correo  de las mismas características que Rayón tampoco vio, este el día 20 de septiembre, cuando se produjo la última transferencia. El día 23 de septiembre, el banco advertiría al gerente, Josep Enric García, de lo inusual de estas transferencias a China, y se destapó el fraude.

Un carro de comparecientes a determinar

En esta sesión de la comisión de trabajo conformada por los consejeros del Consejo de Administración de la EMT, que son a la postre concejales de los distintos grupos políticos, se deberá fijar el plan de trabajo para los próximos seis meses. Así, los tres concejales de Compromís -entre ellos el propio presidente de la EMT, Giuseppe Grezzi-, los dos del PSPV, los dos del PP, uno de Ciudadanos y otro de Vox, deberán hacer sus propuestas de comparecientes.

Así, lo previsible es que el propio Grezzi comparezca como máximo responsable de la empresa, así como el gerente, Josep Enric García, y las cuatro directivas responsables del área económica en cuestión: la diectora de Gestión, María Rayón; la directora de Finanzas, Esmeralda Aparisi, y la trabajadora despedida, jefa de Administración, Celia Zafra. Pero también se pedirán desde la oposición el desfile de muchos otros rostros.

Desde el alcalde de la ciudad, Joan Ribó, pasando por los portavoces municipales de Compromís y PSPV, Pere Fuset y Sandra Gómez respectivamente, hasta la mayoría del organigrama directivo de la empresa, así como a los representantes sindicales e incluso responsables jurídicos y de contratación. También se solicitará el paso de representantes de Caixabank y del representante de Deloitte cuya identidad fue suplantada por los defraudadores.

Asimismo, se presentará la petición para que pasen a comparecer representantes de las empresas auditoras de la EMT, así como las compañías encargadas de los sistemas informáticas y las redes de la empresa municipal. No obstante, todo ello son meras propuestas cuya adecuación y aceptación deberá votarse en el seno de la mesa de trabajo de este miércoles.

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