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es momento de hacer piña en el sector hostelero

Mano a mano, hombro a hombro

El sector hostelero y agroalimentario se enfrenta, quizá, a la peor crisis de su historia reciente. Es momento de hacer piña.

Por | 13/03/2020 | 3 min, 19 seg

Esta vez ha sido casi imposible verlas venir. La epidemia del Covid-19 nos ha estallado en la cara y ni siquiera imaginamos las consecuencias para un sector ya de por sí justo de márgenes, cansado de tanto remar contra el viento. Pero el coronavirus no entraba en los planes: cancelaciones, cierres y reajuste de personal, el problema es que la cancelación de Las Fallas es solo la punta del iceberg y el pedrusco de hielo parece inmenso, un gigante disfrazado de ameba. Hay que joderse.

No sabemos qué pasará, ¿quién lo sabe? En el peor escenario se repetirá el caso de Italia, donde cerrarán todas las tiendas y establecimientos menos las que ofrecen "bienes de primera necesidad" como farmacias y supermercados, y eso supondrá la hecatombe para bares, pubs, tabernas y restaurantes (y tantos otros espacios gastronómicos) de hecho algunos restaurantes importantes de Madrid como DiverXO, A'Barra, Coque, La Tasquita de Enfrente, Lakasa, Bistronomika, Álbora o Lúa empiezan a cerrar de forma temporal y la facturación en los negocios abierto está cayendo hasta en un 80%.

Pero esto también pasará. Como la falla (que ya es histórica) de Escif que a su vez hace referencia a una de las novelas de mi vida, escrita por Milena Busquets. Açò també passarà porque hemos salido de otras peores, no es fácil pero quizá sea momento de hacer momento y recordar alguno de esos durísimos momentos que han atravesado la historia de este sector, tan pegado a nuestra identidad y nuestra memoria. No hay que olvidar que de algunas crisis nacen las mejores ideas, que algunas caídas nos hacen mejores.

La última fue la gran crisis del ladrillo que asoló buena parte del mundo entre 2008 y 2013, aquello fue histórico: un total de 72.000 bares, cafeterías y restaurantes bajaron sus persianas desde el inicio de la crisis en 2008, se perdieron 100.000 empleos y los establecimientos que la sobrevivieron redujeron su rentabilidad de manera importante, según datos de la Federación Española de Hostelería (FEHR).

Más atrás (y en el terreno más agroalimentario) la crisis de las vacas locas fue quizá la más relevante a nivel mundial en los últimos años seguidas de la gripe aviar o la peste porcina, entonces también parecía que se acababa el mundo. Y no. Mucho más atrás, como tan bien cuenta Ángel Ruocco, a finales del siglo XV el bloqueo en Europa de la ruta de las especias en provenientes de Asia (condimentos fundamentales para aportar sabor a los bastos platos medievales) impulsaron los viajes de Cristóbal Colón, cuyo resultado fue ese encuentro del que “surgió un cambio gigantesco en la gastronomía mundial, ya que se produjo un intercambio impresionante entre productos americanos –hasta entonces desconocidos en Europa como la papa, el tomate, el maíz, los ajíes, los porotos y el cacao- y euroasiáticos como el ganado vacuno y ovino, el trigo y otros cereales, la vid y el arroz. Fue una auténtica y fantástica globalización, que influyó decisivamente en las cocinas de todo el mundo”.

Solo nos queda remar juntos y pelear mano a mano, hombro a hombro. Así que desde Guía Hedonista y Valencia Plaza os podemos asegurar que pondremos todo lo que tenemos para ayudar a un sector que sentimos como nuestro, nos vamos a dejar la piel en esta trinchera. Queda recordar aquella certeza del boxeador, “cáete siete veces, levántate ocho” y mirar (siempre) hacia adelante porque no nos queda otra; porque estamos aquí para pelear y si salimos de esta, que lo haremos, será haciéndolo juntos.

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