CRISIS DEL CORONAVIRUS

Cancelaciones, cierres y reajuste de personal. Así afecta la suspensión de las Fallas a la hostelería

La epidemia del covid-19 plantea un escenario preocupante para el sector, desde donde apoyan que la salud "es lo primero", pero creen que se podría haber trabajado con más previsión

| 12/03/2020 | 8 min, 18 seg

VALÈNCIA. Ni siquiera para los que se quejan de los casales, las explosiones y los cortes de tráfico es un buen momento. La Generalitat ha anunciado la cancelación de las Fallas, debido a la crisis de salud derivada del coronavirus, rindiéndose a la presión desde el Gobierno central para que tomara medidas. Una decisión que no solamente afecta al sector fallero, donde el daño económico y moral será apabullante, sino a otros muchos ámbitos económicos, sociales y culturales, entre los que por supuesto, se encuentra la hostelería valenciana. Aunque las voces profesionales reconocen que la salud "es lo primero", también se enfrentan a un escenario desolador, en el que tendrán que hacer frente a cancelaciones de reservas, cierres temporales y reajustes de personal, entre otras decisiones muy duras.

Hemos recogido el pálpito de los restauradores de la ciudad que, independientemente de su modelo de negocio, están notando en mayor o menor medida el impacto inmediato del "aplazamiento" de las fiestas. Al mismo tiempo, se afanan por aplicar el paquete de medidas de contención, que ayer se hacía público desde Madrid, y el Consell reafirmaba por la noche. Como el resto de la sociedad, la hostelería contiene el aliento y se mantienen a la espera, confiando en que esta alerta se quede en un susto y todo pase "lo más rápido posible". 

¿Cómo afectará la cancelación de las Fallas debido al coronavirus a la hostelería?

Maria José Martínez (Lienzo): "Si se hubiesen tomado medidas, no estaríamos ahora mismo como estamos. A nosotros nos ha afectado, porque nos han cancelado un montón de eventos y congresos, que ya teníamos confirmados y pagados. En las mesas también se nota que la gente no sale con tanta alegría como antes. Marzo es un mes que generalmente va bien en la hostelería de València, por las Fallas y el turismo, pero al cancelar las fiestas ahora, nos estamos planteando hasta cerrar unos días. Y claro, la salud es lo primero".

Carlos Monsonís (Sonata 32): "Llevo todo el día con reuniones por el tema, ya que aquí las decisiones vienen desde la central de Madrid. Las cancelaciones están siendo salvajes. Al final nosotros dependemos de un hotel, que nos nutre de clientes, y en Fallas teníamos lleno el restaurante en todos los turnos. Pero se caen grupos, congresos y actividades especiales, como las charlas taurinas. Así que vamos a tener que reajustar costes, plantillas y dar vacaciones. No quiero ni imaginarme la situación en los pequeños restaurantes".

Germán Carrizo (FierroDoña Petrona): "Está siendo un desastre. Cerrados, con todo el género en el restaurante, aprovisionados para las próximas dos semanas, y ahora tendremos que ver cómo darle rotación. En Fierro tenemos cancelaciones por doquier. Seguimos pensando cómo podemos sostener esta situación en los días más inmediatos "

Vicky Sevilla (Arrels): "Nosotros esta semana íbamos a cerrar de todos modos, ya que las Fallas no nos suelen beneficiar. La gente tiende a ir a València y no a los pueblos periféricos, como Sagunto. No obstante , estoy preocupada por la vuelta. No sabemos como afectará en el patrón de ocio o consumo de los clientes durante el fin de semana".

Román Navarro (AnyoraTonyina): "La preocupación es muy grande, y más cuando ya teníamos todo organizado para esas fechas y las que vienen. La Semana Santa marinera está a la vuelta de la esquina, y si deciden anularla, nos afectará bastante. Por ahora no estamos notando grandes cambios en el día a día, pero claro... Me preocupa bastante que se paralice el país, como ya está pasando en otras partes de Europa. Para las pequeñas empresas sería muy complicado de gestiona. Soy optimista, quiero pensar que se quedará en un susto".

Sergio Mendoza (El Observatorio): "A nosotros nos afecta relativamente poco. Si acaso cosas como que la acera ya no olerá a meado por las mañanas, no tendremos que limpiar vómitos, no entrará gente a preguntar si hacemos bocadillos para llevar... Por lo demás, la semana fallera no suele cambiarnos mucho la rutina. Siempre está el miedo a que un cocinero se prenda fuego el 18 por la noche y no aparezca el 19 para el servicio (cualquier hostelero sabe lo que es ese miedo y la mayoría lo ha sufrido). Lo que sí puede afectar es el tema aislamiento / quedarse en casa. Debo decir que, después de tres años, ya tenemos la terraza puesta y hemos colocado las mesas a un metro y medio unas de otras".

Andrés García Faet (Zalamero Ruzafa): "En mi caso son mis primeras Fallas y es justo lo que necesitaba para poder recuperarme. Han sido meses muy duros de hacerme un hueco en el mercado, de darme a conocer, promociones, publicidad, todavía no he ganado 1€ y estas Fallas iban a permitirme poder seguir. Llevamos muchas horas extra entre el cocinero y yo, haciendo producción de salsas y verduras durante la última semana y media. Por supuesto, tenía el 90% de los pedidos comprados, tanto de bebida como de comida. Algunos pedidos que llegaban ayer me han dejado cancelarlos y a una chica que cogí para cocina ya le he dicho que, sintiéndolo mucho, mañana no volverá. Entonces, echando un vistazo rápido a las últimas cuentas, perdemos 3.000 euros solo en mercadería para fallas. Tengo también una carta reducida impresa. Esta semana abriremos igualmente, a ver qué pasa".


¿Y qué hay de los proveedores y vendedores en tiendas y mercados municipales?

Michel Reséndiz y Manolo Gragera (La Despensa de Frida): "La cancelación de las Fallas nos afecta negativamente porque tenemos muchos clientes del ramo de la hostelería que van a tener menos movimiento en estas fechas. Eso nos perjudicará. También tenemos otros clientes habituales que se iban fuera esa semana, y no sabemos si se seguirán marchando o se quedarán, que podría compensar un poco. Sea como sea, no es una situación agradable".

Jesús Machí (El Horno de San Bartolomé): "Es un poco pronto, pero de momento están anulando pedidos de algunos hoteles a los que servimos y la hostelería está bastante parada. Algunos restaurantes han llegado, incluso, a no hacer el pedido de pan. En nuestro mostrador, de momento, ya hemos vivido el primer día de una venta muy extraña. Pero me imagino que irá a la baja durante los próximos días. Espero que todo esto pase pronto".

Federación y actos oficiales

Desde la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia (FEHV) también han querido pronunciarse con respecto a la crisis. "Las Fallas suponen uno de los picos de gran actividad económica para el sector. En estos momentos, las empresas habían realizado ya las compras de productos y habían contratado al personal de refuerzo, que ahora mismo no podrá mantenerse". Sin ir más lejos, el 60% de los empresarios hosteleros reforzaron sus plantillas en el mismo periodo de 2019. Es por ello que la FEHV hace un llamamiento a las administraciones "para que pongan en marcha medidas de ayudas y flexibilización fiscal y laboral, de modo que las empresas puedan paliar esta difícil situación". Y alerta de la situación de las próximas semanas, "con el descenso de turistas en Semana Santa".

Entre las consecuencias inmediatas de las medidas de contención, como decíamos, también está la cancelación de grandes eventos y congresos. Así, la junta directiva de Mujeres en Gastronomía ha tomado la decisión de posponer hasta otoño Ágora Mediterránea, el congreso que iba a tener lugar en Alicante los próximos 22 y 23 de marzo. Igualmente, la III Feria Alicante Gastronómica aplaza su celebración, que en principio se llevará a cabo entre el 18 y el 21 de septiembre, debido a la situación actual por el Covid-19. Así lo ha anunciado el presidente del evento, Carlos Baño, quien cree que la prioridad es "garantizar la seguridad y el éxito total de la Feria, y aportar tranquilidad al público y los participantes".

Terror en el hipermercado

Aunque es pronto para hablar de cuarentena, ayer se vivían las primeras situaciones de alarma en las superficies comerciales, especialmente en las dedicadas a la alimentación. Comentaban los propios trabajadores de los supermercados que habían tenido que reponer el género de los lineales "varias veces en el mismo día". Mientras en la televisión se llamaba a la calma, los consumidores compartían fotografías por teléfono, donde se podía apreciar que escaseaban algunos productos, como las conservas y las legumbres. 

Al mismo tiempo, algunas marcas se apresuraban para sacar partido del estado de alerta, en muchos casos de manera reprobable. Uber Eats anunciaba sus servicios a domicilio con el código promocional "No te la juegues", mientras otras marcas de alimentación hablaban de enviar comida envasada al vacío. En los portales digitales se prodigaban las noticias, con titulares como "recetas para la cuarentena" o "ejercicios para quedarte en casa". La epidemia del covid-19 deja un balance, hasta la fecha, de 2.200 contagiados y 49 muertos en España. 

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