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los herederos de la ilustración

Masones y ciencia: la historia oculta

En  España, la leyenda negra sigue persiguiendo a los masones. Sin embargo, estos herederos de la Ilustración han contribuido notablemente al avance del ser humano. No es de extrañar cuántos científicos se formaron como personas en una logia

21/01/2019 - 

VALÈNCIA.-Tal vez te hayan contado esta historia de manera diferente. Es más, puede que no vayas a creer ni una palabra de lo que vas a leer, pero ocurrió así, palabra por palabra. Era 1969. Siete años antes John Fitzgerald Kennedy había pronunciado aquella famosa frase: «Elegimos ir a la Luna. No porque sea fácil, sino porque es difícil». El plazo para conseguirlo era antes de finalizar la década. Y después de mucho trabajo y accidentes trágicos, el 16 de julio de 1969 despegó de Florida una nave espacial con tres personas dentro: un ingeniero, un militar y un masón. Sus nombres eran Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin Aldrin, e hicieron historia.

Si bien es cierto que Aldrin fue a la Luna gracias a su condición de ingeniero y piloto de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, también era miembro de la Logia Clear Lake No. 1417 de Texas, y llevó a la Luna una orden especial que le permitía representar al Gran Maestre de la Gran Logia de Texas y le concedía plenos poderes para establecer una logia masónica en la Luna. De hecho, se emitió un documento creando la Logia de la Tranquilidad nº 2000 —llamada así porque el alunizaje ocurrió en el Mar de la Tranquilidad—. Por el momento, las reuniones de la logia se celebran en la Tierra, hasta que puedan realizarse allí arriba.

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Pero, además, Aldrin llevó dentro de su traje espacial un estandarte masónico que dejó allí. Cómo regresó a la Tierra aquel trozo de tela es un misterio, aunque presumiblemente lo recogieron algunos de los otros masones que después pisaron la Luna. En la actualidad, se puede visitar la bandera masónica que acompañó al Apolo XI en el Museo del Templo del Rito Escocés de Washington. Por cierto, también ofició una ceremonia presbiteriana y comulgó, lo que rompe el tópico de que masonería y religión son excluyentes.

Si esta historia resulta casi increíble, las siguientes no son menos sorprendentes, pero antes de contarlas es necesario entender quiénes son los masones.

* Lea el artículo completo en el número de enero de la revista Plaza

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