los nombres más populares entre primeros ediles del pspv en la provincia de valencia

"Me llamo Antonio y soy alcalde socialista"; "me llamo Cristina y soy alcaldesa socialista"

14/10/2023 - 

VALÈNCIA. El PSPV cuenta con 110 alcaldías en la provincia de Valencia sobre el total de 266 municipios y tres entidades menores que la configuran. De ellas, poco menos de la quinta parte se ubica en la comarca de la Ribera Alta, donde gobierna 19, más de la mitad del total; aunque, curiosamente no ostenta la vara de mando en su capital, Alzira, o en Carcaixent, otra de sus grandes ciudades.

Le siguen en número de presidencias locales por comarcas la Safor, con 13 sobre el total de 31; Horta Sud, con 12 respecto a un conjunto de 20; o l´Horta Nord, con 11 dentro de un global de 23. En la Costera y Camp de Morvedre dispone de nueve. Por el lado de registros mínimos su poder se ve reducido en las comarcas de Valle de Ayora y Utiel-Requena a una y dos poblaciones, respectivamente.

Todos estos datos se reflejan en personas: sus primeros ediles. Y estos cargos tienen una identificación, un nombre propio que los distingue en sus poblaciones más allá de que les denominen alcalde o alcaldesa. ¿Y cuáles son los nombres que más abundan en este nutrido grupo de máximos mandatarios socialistas?

Nombres que no decaen

Si hacemos un recuento onomástico resalta un sustantivo de carácter personal que estuvo muy de moda hace un siglo, en la trágica época de la Guerra Civil y en los años posteriores, y que nunca ha decaído con sus siete letras o con alguna de sus variantes: Antonio.

Hasta seis alcaldes del PSPV en la provincia se llaman así. Tres lo hacen tal cual (Antonio Sanfrancisco, de Benifairó; Antonio Ropero, de Olocau; y Antonio Sellés, de Fortaleny); otro lo ha reducido al diminutivo como marca personal (Toni González, de Almussafes) y dos lo lucen como un segundo nombre con el que siempre se presentan acompañando al primero (Juan Antonio Sagredo, en Paterna; y José Antonio Roig, en Albalat de la Ribera).

Por su parte, cinco alcaldesas fueron bautizadas con un nombre muy setentero: Cristina. Dos viven en la Safor y enarbolan la presidencia de los plenos de Bellreguard (Cristina Mateu) y de Piles (Cristina Fornet); una tercera tiene su residencia en l´Horta Nord, y más en concreto en Museros, la población en la que custodia su vara de mando. Se trata de Cristina Civera.

Curiosamente, en una entrevista en la publicación Actualidad Valenciana, Civera destacaba como su referente a Carmen Martínez, alcaldesa de Quart de Poblet hasta que el pasado 17 de junio la relevó otra…Cristina. En este caso de primer apellido Mora y docente. Coincide precisamente en profesión con la quinta alcaldesa de nombre Cristina, la de Quartell, cuyo apellido es Marqués.

En este último caso el Cristina lo acompaña de María, un nombre que también aparece como primero en las presentación de la alcaldesa de Vallada, María José Tortosa; y de la de Sempere, María Dolores Ortolà. Y va a cola del de Eva en el caso de la máxima munícipe de La Puebla de San Miguel, otro de los tres municipios con menos de cien habitantes de la provincia junto al anteriormente citado Sempere y a Carrícola.

Rafa y José

El mismo número de primeros cargos locales muestra otro nombre tan clásico como Rafael en su tarjeta de presentación. Por ejemplo, el de Burjassot, Rafa García; o el de Quesa, Rafael Bas; o el de Novetlè, Rafael Vila. También en otra población de interior como Aielo, su primer edil se llama Juan Rafael; mientras que con la versión femenina, la de Rafaela, bautizaron a la alcaldesa de Rafelguaraf, de apellido Aliaga.

En cualquier caso, si prolifera un nombre es el del patrón y homenajeado en las Fallas. Porque hay hasta 12. La mayoría añade a su firma su segundo nombre, como José Francisco Cabanes (Sedaví), José Manuel Prieto (Gandia), José Carlos Herrera (Alfara de la Baronía), José Luis Gijón (Cerdà), José Antonio Roig (Albalat de la Ribera) o José Javier Sisternes (Vallés).

Dos escogen la variante valenciana (Josep Almenar, de Picanya; y Josep Maria Mas, de Monserrat); dos son mujeres que lo tienen como segundo nombre (ambas María José, alcaldesas de Vallada –Tortosa de apellido- y de Sinarcas, de apellido Climent esta última) y uno se atreve con el nombre de pila sin acompañamiento (José Morell, alcalde de Cheste).

Jordi y Miguel

Luego viene otra denominación clásica del sur de la provincia: Jordi, que luce, por ejemplo, el alcalde de una localidad grande como Cullera y que ha heredado un apellido superlativo: Mayor. Los primeros ediles de Sellent y Mareny –con apellidos santificados ambos (San Martín y San Jaime) completan el trío de Jordi.

Y lo de Miguel resulta curioso. Tórtola (de Yátova) y Nadal (de San Joanet) lo atesoran como nombre; y otros tantos, Manuel (Montroi) y Eusebio (Petrès), de apellido. A ellos podría sumarse la anteriormente citada Eva María Azcutia aunque evidentemente no por su nombre, sino porque dirige la pequeña localidad de La Puebla de San Miguel. Aunque los topónimos ya darían para otro extenso artículo

Amparo y Lara

Vamos concluyendo con los tres juanes, también de nombre compuesto. Al antes citado en el párrafo de antonios (Sagredo) se suman Juanjo Sanchis (Vilallonga) y Juan Rafael Espí (Aielo de Malferit). Si nos acogemos a la variante valenciana citamos igualmente a Pere Joan Antoni (este último nombre ejerce de apellido en su caso), primer edil de Canet d´En Berenguer.

Dos Amparo (Orts, de Moncada) y Navarro, la flamante alcaldesa de Benissanó y presidenta de la Mancomunitat de Camp de Túria, recuerdan a la patrona valenciana; mientras que también aparece en el listado dos Lara, un nombre poco habitual. Casualmente, ambas debutan en este mandato como máximas munícipes, tanto la de Tavernes de la Valldigna, Lara Romero; como la de Quart de Les Valls, Lara González.

Sucedo lo mismo con Lorena, nombre con el que firman dos nuevas alcaldesas: la de Catarroja, de apellido Silvent, y la de Alcàntera del Xúquer, Igual. También debuta Maria Neus Chapí en Benimuslem, mientras que su homónima de La Pobla Llarga, Neus Garrigues, inicia su tercer mandato.

La historia de los nombres daría para extenderse bastante más (con los Vicent o Vicente, Judith, Eugenia, Darío, Roger, César o los Salvador o Voro, por citar solamente algunos ejemplos extra). En ese caso ya nos adentraríamos en los vericuetos de un ensayo, y aquí nos limitamos a un artículo.

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