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GRUPO PLAZA

EL GRUPO SUIZO LE ENVÍA A NOATUM GRAN PARTE DE SUS BUQUES POR FALTA DE ESPACIO

El crecimiento de MSC en València aboca a su rival Cosco a buscar nuevos clientes

9/05/2019 - 

VALÈNCIA. Una buena noticia para el Puerto de Valencia pero no tan buena para Noatum, la filial del gigante chino Cosco que explota la principal terminal de contenedores del recinto valenciano. La decisión del grupo suizo MSC de optar a construir y explotar una nueva terminal de 5 millones de TEU garantiza la viabilidad del concurso abierto por el Puerto para encontrar un operador dispuesto a invertir los 800 millones que requiere la obra, pero al mismo tiempo obliga a reequilibrar tráficos entre terminales en el que Noatum resultará irremediablemente perjudicado.

Noatum Container Terminal Valencia –recientemente renombrada por Cosco como CSP Iberian Terminal Valencia– movilizó el año pasado algo más de 1,6 millones de TEU. El volumen representa prácticamente un tercio de los contenedores que pasaron por el Puerto de Valencia el año pasado. Pero la mayor parte de la carga que pasa por los muelles de Noatum son contenedores de la naviera MSC que ésta no puede atender ahora en su terminal actual –MSC Terminal Valencia– precisamente por falta de espacio.

Con la virtual adjudicación de la nueva terminal norte, la división del grupo MSC dedicada a la explotación de terminales de contenedores (TIL) contará con un nuevo espacio con una capacidad total de 5 millones de TEU. Con ello ya podrá operar directamente los buques de sus líneas que ahora le envía a Noatum por falta de capacidad y, de rebote, privará a Noatum de cerca del 40% de los contenedores que gestiona en la actualidad.

La filial de contenedores del grupo chino será pues el mayor damnificado del crecimiento de MSC en València, ya que la pérdida de su principal cliente le aboca a tener que buscar en los próximos nuevas líneas que llenen ese hueco y a tener que hacer un esfuerzo por continuar siendo competitiva.

Todo ello, según explican fuentes del sector, en un momento en el que Cosco está acometiendo importantes inversiones en la terminal de Noatum en València para, entre otras cosas, poder atender a los barcos de MSC. De hecho, el pasado verano la Autoridad Portuaria de Valencia accedió a ampliar en diez años –hasta 2041– el plazo de la concesión a cambio del compromiso de inversión de decenas de millones de euros en recrecido de muelles y mejora de grúas.

A ello se une, además, el hecho de que la nueva terminal de MSC será de entrada mucho más eficiente en costes, pues el hecho de que vaya a ser automatizada le reportará al operador de terminales de MSC ahorros relevantes en costes de estiba frente a los que soporta Noatum.

Un movimiento esperado por Cosco

La presentación de la oferta por parte de MSC no ha cogido por sorpresa al consorcio chino, aunque no por ello ha generado menos inquietud por su inevitable impacto, reconocen fuentes del entorno del grupo.

De hecho, a Cosco hace meses que le daba en la nariz que el grupo suizo contaba con muchas opciones de presentarse y adjudicarse la obra y la explotación por la forma en la que estaban diseñadas las propias bases del concurso convocada por la Autoridad Portuaria de Valencia (APV). 

Tan es así que MSC siempre ha estado en las quinielas de posibles aspirantes a presentarse al concurso, tanto por sus limitaciones actuales de espacio como por al la dificultad para la APV de convencer a un cuarto operador de instalarse en València a competir con MSC, Noatum y APM Terminals, la filial del grupo danés Maersk, que en septiembre de 2015 se hizo con la segunda mayor terminal de contenedores de Valencia.

De hecho, desde el momento en que se convocó el concurso se asumió que los mejor situados eran los operadores ya instalados en València, sobre todo los que explotan las terminales de contenedores más pequeñas, aunque el riesgo de que quedase desierto ha llevado a al presidente de la APV, Aurelio Martínez, a realizar un road show mundial en busca de inversores. El proyecto, según reconoció la propia APV en su momento, fue expuesto a gigantes como DP World o China Merchants. También el naviero Vicente Boluda apostó hace meses por MSC como principal favorito

Aurelio Martínez, presidente de la APV. Foto: MARGA FERRER

La adjudicación a MSC de la nueva terminal norte de contenedores, cuya explotación se prevé por un plazo de 35 años prorrogable hasta un máximo de 50, abre varias incógnitas a futuro. La principal es saber qué pasará con el espacio de 337.000 metros cuadrados del que actualmente es adjudicatario el grupo suizo en Valencia.

Lo previsible es que lo abandone para concentrar toda su carga en el nuevo espacio, algo que permitiría a la APV convocar un nuevo concurso para encontrar un nuevo operador que la explotase, pero ni el Puerto de Valencia ni la propia MSC respondieron a las preguntas de València Plaza sobre el futuro de la terminal actual.

La otra incógnita será comprobar cómo se ajusta en el futuro el equilibrio de fuerzas entre Cosco y MSC, dos gigantes cuyo pasado en el Puerto de Valencia no ha estado exento de encontronazos.

Uno de los más importantes tuvo que ver precisamente con el hecho de que la APV permitiera a MSC recibir en su terminal dedicada a buques de navieras distintas a la suya siempre y cuando pertenecieran al mismo grupo, algo que hasta entonces solo podía hacer Noatum como titular de la única terminal pública del recinto.

13 millones de TEU

La ampliación norte permitirá al Puerto de Valencia más que duplicar su capacidad actual de contenedores hasta alcanzar los 13 millones de TEU, un volumen que le situará al nivel de grandes recintos del norte de Europa como Róterdam, Hamburgo o Amberes.

La ejecución de esta infraestructura supondrá una inversión de unos 1.200 millones de euros entre aportaciones públicas –400 millones– y los 800 millones que deberá aportar el operador privado. La entrada en servicio se prevé para 2024 o 2025, en función de la oferta del adjudicatario.

La terminal contará con un muelle de atraque de hasta 1.970 metros de longitud con calado de 20 metros al costado del buque y en toda la dársena, una superficie de explanada adyacente y compactada de unas 137 hectáreas y un canal de acceso marítimo con 22,50 metros de calado. La APV, que prevé otorgar la concesión antes de que finalice este año, hará los viales de conexión viaria y ferroviaria de la parcela con la red general del puerto.

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