Música y ópera

EN FUNDACIÓN SGAE

‘Valencia a 33 rpm’, una revisión de la escena musical local a través de sus protagonistas

  • Imágenes de archivo de Carraixet
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VALÈNCIA. Los discos emblemáticos de la historia de la música popular valenciana no están para tenerlos en un cajón, están para celebrarlos, revisitarlos y ponerlos una y otra vez hasta que nos trasladen a la época de la que vienen. Como cantaba Karina “volver la vista atrás es bueno a veces” -uuuuh, uh, uh- y se puede “mirar hacia delante” y vivir sin temor, volviendo al pasado de una forma sana y consciente. La Fundación SGAE se convierte en un baúl de los recuerdos de la música local a través de Valencia a 33 rpm, un programa de coloquios musicales dirigido por el periodista Rafa Cervera y que se centra en repasar los “discos esenciales en la historia de la música popular valenciana”.

El primer encuentro de este ciclo tendrá lugar el próximo 21 de mayo, invitando a Manolo Beltrán, compositor, cantante y guitarrista de la banda Doctor Divago, a conversar y repasar la historia del grupo junto al escritor César Campoy y junto a Cervera en un encuentro en el que repasarán la historia de su álbum Especial de la casa, en el que comprimen 25 años de la historia de la banda en 25 canciones. El segundo encuentro tendrá lugar el 10 de junio para analizar el disco Entre col i col… lletuga de Carraixet, para comprender el origen y la composición de este álbum pionero en la divulgación de la música tradicional valenciana en plena Transición, y con este trabajo considerado uno de los pilares clave de la nova cançó valenciana.

 

  • Imágenes de archivo de Carraixet -

 

Con esta actividad sobre memoria, música y el pasado de València, Cervera destaca que las bandas pueden volver al pasado durante un rato a través de un solo disco y lo que significa para su historia. Con esta conversación se pone en valor también cómo estas bandas han contribuido a la ciudad y a su historia sonora. “Tenemos que señalar la importancia de estos discos y que no caigan en el olvido. Si un disco ha sido importante en un momento dado, no hay motivos para que dejen de serlo en el presente, estos ejercicios de recuperación ayudan precisamente a que comprendamos y celebremos los momentos que han hecho historia”.

 

Para los protagonistas de este relato, recordar su historia a través de un disco supone también viajar a un momento en el que, tal vez, no eran tan conscientes de la importancia de lo que estaban haciendo. Mari Giner, de Carraixet, señala que gracias a Valencia a 33 rpm pueden “recordar las canciones que les emocionan” y ver incluso cómo han evolucionado con el paso del tiempo. Su banda, que es historia viva del valenciano, sigue en activo y recuerda a través de esta charla cómo han cambiado las cosas: “Hemos pasado de tocar en una etapa de represión lingüística y cultural a ver cómo el valenciano se celebra”.

 

 

“La música en valenciano se ha diversificado mucho y ha crecido en calidad u en presencia con propuestas muy diferentes y en toda clase de estilos, y esto ha permitido que lleguemos a públicos mucho más amplios. Nuestro disco Enre col i col… lletuga forma parte de una etapa y una forma de hacer música que de alguna forma ha dejado huella en la memoria colectiva musical valenciana. Desde nuestros inicios hay un fuerte componente reivindicativo que nos sigue caracterizando a día de hoy”. 

 

En este trabajo recuerdan que se incluye también una versión de Paquito el Chocolatero, en el que juegan a hacer una fusión entre el sonido tradicional con los instrumentos de cuerda como la guitarra, la bandurria y el bajo, creando un sonido único que les ha hecho reconocibles por todo el mundo. “Aquella combinación -que entró en el disco porque a su madre le encantaba este pasodoble- tuvo muchísimo impacto y conectó muy bien con el público, hasta convertirse en una de las más exitosas de nuestro directo”. 

 

Para Beltrán de Doctor Divago este viaje al pasado es clave para hacer balance de un disco como Especial de la casa, que conmemoraba precisamente el 25 aniversario de la banda con canciones de sus discos anteriores. Un lanzamiento que vino cargado de alegrías, como el documental en torno al grupo, titulado Los tontos buenos tiempos, realizado por Rubén Soler Ferrer, y la salida del libro biográfico En tierra de nadie, que escribió Mariano López. “Fue una celebración por todo lo alto que redondeamos con una gira por varias ciudades. Buenos recuerdos que siempre está bien recordar entre amigos”, destaca Beltrán.
 

 
  • Doctor Divago -

 

Ahora, agradece a la Fundación SGAE y a Cervera y Campoy la oportunidad de echar la vista atrás para recordar cómo era la ciudad hace unos años, en un momento en el que en lo musical estaba aún todo por crear: “En lo que respecta al rock y al pop, que es nuestro ámbito, la valenciana antes era una escena mucho más manejable; ahora hay muchas más bandas sacando discos, es inabarcable y llegas a perderte. Es cierto que la gente joven llega con más calidad instrumental, en términos generales, lo ha tenido más fácil -escuelas, internet…-, pero les ha tocado vivir un tiempo en que tener un grupo de rock es algo bastante devaluado y, además, el género entró en vía muerta ya hace bastante. Ahora es difícil innovar o sorprender”.

 

Y aunque está seguro de que cada vez es más complicado encontrar el factor sorpresa, señala que las bandas siguen gozando de buena salud, aunque siempre hay que seguir luchando “por ser mejor valorados dentro y fuera de las fronteras”. Volviendo a la recuperación que se hace desde Valencia a 33 rpm le alegra emplear el disco Especial de la casa como ancla para contar su historia, la de un grupo que siempre fue “raro” y que apostaba por lo que nadie lo hacía: “Apostamos siempre por un rock en castellano muy personal y quisimos escapar de lugares comunes en cuanto a música y textos, por lo que, aunque podamos haber influido en algunos grupos, no considero que hayamos creado una escuela. Somos un grupo de rock independiente, autogestionado, que siempre se ha movido al margen de la industria, por lo que nuestro impacto ha sido limitado”, señala Beltrán, quien destaca que este encuentro es especial para una ciudad como València, “tan poco dada a estos homenajes y que olvida tan rápido”.

 

 

Es por ello que ven Valencia a 33 rpm como un “hecho casi insólito que agradecemos, un regalo de la vida”. Volviendo la vista atrás a través de sus partituras, destaca que siguen en activo e igual de macarras que siempre. Lo hacen con la misma fuerza y energía que tiene también Carraixet, que sigue en activo y que sube al escenario “mujeres empoderadas y creativas que intentan hacer un trabajo honesto y cuidado”. Un trabajo que para Giner hacen muy bien bandas actuales como Bèrnia y Marala -banda ya retirada- y artistas como Rafel Arnal y Carles Dénia

 

Volviendo a la importancia de este programa tan especial, Cervera pone la guinda con una reflexión sobre la memoria y el respeto que hay que tener por las bandas que nos preceden. Por aquellas bandas emblemáticas que lo fueron todo para la ciudad de València y que merecen todo el cariño del mundo: “Esta actividad sirve para componer un mapa sonoro de la ciudad, y para hablar de sicsos que han sido importantes en nuestra historia. Divago se merece todo el respeto del mundo tras llevar tantos años haciendo música desde el corazón y Carraixet merece que se les reconozca como mujeres pioneras, luchadoras e innovadoras que reivindicaron la música popular valenciana más allá de la estructura familiar y cantando en valenciano, en nuestra propia lengua”. Un programa para recordar, celebrar y desempolvar los discos clave de la música valenciana, que hay que seguir reproduciéndolos en bucle hasta el fin de los tiempos. 

 

  • Doctor Divago -

 

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