X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA

conversaciones culturplaza

Olga Álvarez cierra etapa en el TEM: "Soy más de meritocracia que de dedocracia"

8/10/2019 - 

VALÈNCIA. Noviembre de 2016. El primer gran proyecto en materia cultural del entonces nuevo gobierno daba una foto histórica: la reapertura del Teatre el Musical (TEM), que pasaba a ser de gestión municipal. Entonces empezaba una nueva etapa para uno de los principales espacios escénicos de la ciudad, bajo la dirección artística de Olga Álvarez. Octubre de 2019. La gestora cultural cierra ciclo con la última temporada diseñada por ella, que se presenta esta misma semana. Su contrato finaliza en noviembre y el consistorio habrá de publicar un nuevo concurso -todavía no se ha iniciado el proceso- para cubrir su plaza, un proceso similar a través del que ella fue seleccionada. Sobre esto, Álvarez se congratula de que, pese a la existencia de distintas opiniones al respecto, la concejalía de Acció Cultural -antes liderada por María Oliver, ahora por Maite Ibáñez- siga apostando por un concurso abierto frente a una "dedocracia" que ella rechaza. Es consciente de que entrega un proyecto que empezó de cero en 2016 y que, varias temporadas más tarde, tiene una identidad que, espera, se mantenga. Venga quien venga. Defiende su proyecto como el de un teatro "para todo el mundo", con una vocación que va más allá de la exhibición. Para explicarlo, recurra a una cita de Eduardo Galeano: "Actuar sobre la realidad y cambiarla aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable". El balance deja 20.497 espectadores en la pasada temporada, frente a los 13.343 de 2015, y haber trabajado con 35 compañías valencianas, 87 nacionales y 18 internacionales. Esto por lo que respecta a los números. También fue, de manera accidental, directora de una Mutant que todavía está por arrancar, de la mano de la recién seleccionada Marta Banyuls. Momento de hacer balance, hablamos con Olga Álvarez.

-Uno de los grandes retos del 'relanzamiento' del TEM era comunicativo, resituar el teatro en la ciudad, ¿cómo ha sido?
-El TEM ha pasado de ser un espacio fantasma a un espacio vivo, democrático, inclusivo y feminista. Cuando llegamos en 2015 el teatro estaba cerrado, todo el mundo sabe la herencia que tenía, y a partir de ahí tenemos unos objetivos muy claros que se han materializado, objetivos de accesibilidad universal, de vocación pública, de cultura comunitaria. Estas líneas de acción tienen resultados con proyectos muy concretos. 

-Póngame algún ejemplo de esas conquistas.
-Uno de los elementos importantes es ese trabajo con la comunidad. Este barrio, como cualquier otro, tiene su idiosincrasia, y teníamos que hacer que los vecinos se implicaran en un proyecto. Así, activamos el centro cultural, que era inexistente, el FormaTEM. Este barrio carece de centro cívico, de centros culturales, con lo que nosotros teníamos que dar ese servicio con talleres, cursos, conferencias, etc. En 2016-2017 contamos con 240 personas, en la pasada más de 400, ¿por qué? no solo por el aumento de actividades, también por la colaboración con el tejido asociativo del barrio. 

Foto: KIKE TABERNER.

-¿Qué futuro dibuja para el TEM?
-Veo el TEM como un proyecto continuista, no tendría sentido dar un giro ahora. El modelo funciona, el TEM es un éxito. A partir de ahí hay que continuar trabajando estas relaciones que hemos establecidos. Es necesario seguir regando para que el proyecto se siga haciendo fuerte. 

-¿Qué nos puede avanzar de lo que veremos en los próximos meses en el TEM?
-Habrá una clara línea continuista en programación artística. Desde el principio trabajamos con compañías y artistas que llevan una clara línea de creación contemporánea y artes vivas, que es lo que nos da un valor diferenciado. Hay dos eventos fundamentales. Por un largo, la inauguración, que tendrá mucha presencia valenciana porque en este cuatrimestre tendremos cuatro estrenos de producción valenciana, de compañías incluso que nunca han trabajado con nosotras. Entre ellas, seguimos trabajando con la plataforma Valencia Dancing Forward, estará en la inauguración acompañada de una fiesta vinculada a la parte más asociativa del barrio. También es importante el aniversario de los cuatro años que cumplimos el 9 de noviembre, una cita también muy vinculada al barrio, con presencia de mujeres artistas dj's y que cerrará un artista muy importante del panorama europeo, que es la primera vez que viene a València. Queremos en esta nueva temporada seguir tendiendo puentes de colaboración con otras instituciones públicas. En este curso, después de varios años de charlas, iniciamos una colaboración con el IVAM. La compañía Mal Pelo, que acaba de estrenar nueva pieza en el Teatre Nacional de Catalunya, viene al TEM a mostrarla y, además, impulsarán otras acciones escénicas que se van a dar en el IVAM.

-¿Cuál es la ambición del TEM a corto plazo?
-Es muy importante la parte de creación escénica. Hemos experimentado desde 2017 con las convocatorias de residencias artísticas y está a punto de resolverse la tercera. He notado como el primer año aparece cierto interés de artistas que desconocen el funcionamiento de esas residencias, con tres artistas participantes, número que se dobla en la segunda tanda. Lo que se genera en esos meses de trabajo es muy importante a la hora de crear un ecosistema creativo en el que las artistas y los artistas se contaminan del espacio, unos de otros, y abren sus procesos al público, cosa que es muy difícil. Creo que es importante que la administración pública apoye estos procesos de investigación, generando unas residencias a lo largo de todo el año. Es más, se debe facilitar el intercambio de artistas de otros territorios de nuestro Estado.

-El TEM debe digerir parte de la programación del Palau de la Música, cerrado tras los desprendimientos del techo, ¿cómo les ha afectado?
-Es un proceso positivo para nosotras. Ya habíamos acogido durante una temporada la programación del Teatro Escalante, que era un proyecto de mayor envergadura. Es responsabilidad nuestra poder acoger proyectos de otros espacios compañeros que viven ahora en una circunstancia de problemática. 

-No es una sorpresa decir que el sector privado de las artes escénicas ha batallado mucho. Por lo que respecta a Acció Cultural y los teatros municipales, las salas privadas emitieron en junio un comunicado en el pedían que se cree una "coordinación de políticas programáticas de salas públicas y privadas, con proyectos de autopromoción para que todas coexistan con coherencia, de cara a facilitar el consumo de cultura escénica de los ciudadanos”, ¿qué análisis hace de estas peticiones?
-Es muy importante que haya una convivencia entre las salas privadas y la administración pública. Esta última tiene que facilitar esos códigos de comunicación y acercamiento a proyectos que son privados y que necesitan tener visibilidad y, también, una comunicación conjunta para que la programación artística y escénica de la ciudad pueda estar unida. Es importante tener espacios de encuentro donde podamos hablar abiertamente de las necesidades que puedan tener las salas públicas y privadas. A partir de ahí, también es necesario crear un calendario conjunto de todas las actividades, de la gran oferta cultura que ahora tenemos.

Foto: KIKE TABERNER.

-Hablemos de La Mutant. De manera accidental fue coordinadora del espacio, que inicia temporada con nuevo coordinador -por aterrizar-, ¿qué balance hace de su situación? 
-Todo lo que sea recuperar un espacio, reabrirlo y darle vida es un paso adelante. Lo que no era normal es que estuviera cerrado durante tanto tiempo con esa problemática que tuvo por las filtraciones de agua. Desde Acció Cultural se hace un trabajo titánico para reabrir el espacio con un equipo humano que... somos los que somos, porque necesitamos más personal. A partir de ahí La Mutant empieza a caminar despacio pero intentando hacerse un hueco en la oferta cultural de la ciudad, adquiriendo una personalidad propia. 

-Está pendiente sacar el concurso para seleccionar a la persona que ocupe la plaza de dirección artística del TEM, ¿se presentará?
-Para mí es importante que el proyecto tenga continuidad, independientemente de la persona que esté. No es tan importante la continuidad mía, sinceramente, como la del proyecto, que no se deje caer. No sabría responder por el momento en que me encuentro de futura maternidad. Estoy satisfecha con todo lo construido y, también, por que se convoque un nuevo concurso público. Soy defensora de lo público y de que los concursos sean para todas y para todos igual. Y que gane el mejor. Soy más de meritocracia que de dedocracia. En ese sentido, estoy contenta porque lo que está por venir, espero y deseo, que sea bueno para este proyecto. 

Noticias relacionadas

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email