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director en valència de Clave Mayor

Pedro de Álava: «Al principio invertíamos en tecnología, ahora en solucionar problemas o necesidades»

Tras trece años en Florida Universitaria dio el salto «natural» y comenzó a liderar la oficina de València de la Navarra Clave Mayor

23/01/2019 - 

VALÈNCIA.-Pedro de Álava Horcajo (València, 1974) dejó a un lado la educación superior —rama financiera y de consultoría— después de trece intensos años, para unirse en abril de 2006 a Clave Mayor, sociedad gestora de entidades de inversión cerrada, en lo que fue «un paso muy natural». Este licenciado en ADE por la Universitat de València pone en valor su paso por Florida Universitària. «Me dieron muchas oportunidades para desarrollarme profesionalmente, desde dar clases en la universidad hasta montar y dirigir la sociedad patrimonial del grupo; cada día era una oportunidad y aprendí en cada minuto. Junto a otras cooperativas del grupo (Caixa Popular, Florida y Consum) desarrollamos una estrategia de corporate venture que desembocó en inversiones en capital riesgo, dirigidas a impulsar empresas de la Comunitat».

Y fue precisamente trabajando los modelos de emprendimiento corporativo cuando localizó a una gestora especializada en alimentación con una estrategia de inversión de apoyo al industrial y sin apalancamiento. Entonces, este apasionado del running y de montar a caballo por el monte, decidió proponer a los responsables de Clave Mayor «liderar el desarrollo de un instrumento de inversión dirigido a pymes innovadoras y startups para la Comunitat Valenciana». Asimismo, reconoce que para Clave Mayor «contar con un actor local que conocía la industria y los actores fue una apuesta sencilla». Y doce años después sigue al frente de la oficina valenciana de esta gestora domiciliada en Navarra.

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Con el PMD Esade Business School, MBA Ejecutivo en EDEM Business School y SAÏD Business School de la Oxford University bajo el brazo, este valenciano ha analizado más de 800 planes de negocios en diferentes sectores. «Escuchando a los promotores aprendes rápido a reconocer la ‘propuesta de valor’. Al principio invertíamos en tecnología y modelos productivos, ahora invertimos en solucionar problemas o necesidades». A su juicio «el entorno se ha vuelto más complejo y menos predecible pero aun así los valencianos hemos heredado una cultura muy emprendedora», apunta.

'Big players'

Tras detectar que las industrias necesitan innovación para defender sus márgenes y modelos de negocios, decidió impulsar un fondo con la Universitat Politècnica de València. «La UPV tiene una magnífica capacidad de generar conocimiento y ciencia, además de un ecosistema que permite transformar parte de este conocimiento en innovación, generando muchas oportunidades de inversión. El apoyo del equipo rectoral, del gerente y del consejo social y su presidenta fueron el respaldo definitivo».

Imagen médica y dispositivos médicos son los sectores, de los muchos en los que ha invertido De Álava, donde se siente más cómodo porque corresponden a un mercado «muy amplio con pocos actores, alta concentración y especialización, donde el nivel de maduración de la tecnología marca todavía la tendencia del mercado, generando muchas oportunidades. Además, el sector crece a doble dígito; los big players necesitan de soluciones para seguir defendiendo sus márgenes». Pero también recuerda al sector agrifood donde el gasto en alimentación de las familias españolas es de unos 4.200 euros al año. 

A la hora de entrar en una compañía tiene claro que hay que tener en cuenta el potencial de negocio y el control de riesgo porque «hemos aprendido que nuestro principal parámetro es el conocimiento del sector. Hay sectores que sabemos que viven un ‘momentum’ muy atractivo pero si no conocemos su funcionamiento —o contamos con inversores especializados— nos mantenemos al margen. En todas las inversiones identificamos entre 40 y 60 riesgos y nuestro trabajo consiste en acotar los máximos riesgos posibles. Al principio invertíamos en tecnología y modelos productivos, ahora invertimos en solucionar problemas o necesidades».   

Preguntado sobre su visión sobre la desaparición de la mayoría de firmas autóctonas que operaban en capital riesgo en la Comunitat Valenciana en los últimos años, su visión es que «hay un círculo virtuoso difícil de mantener donde las buenas rentabilidades atraen buenos equipos y capital. Hay dos factores adicionales: tendencia a un bajo nivel de intermediación y búsqueda de grandes gestoras fuera de la Comunitat Valenciana. Este vacío ha permitido que grandes gestoras vean la Comunitat como una gran oportunidad para hacer operaciones».

Uno de los problemas del capital riesgo es que los empresarios de la ‘vieja guardia’ sean reticentes a abrir la puerta por temor a perder el control de su compañía, a lo que De Álava responde que «los tiempos del industrial y del inversor de riesgo son diferentes y consecuentemente el alineamiento es muy difícil de sostener en el tiempo. La solución para esta ecuación es la profesionalización de los equipos directivos, que además de crear valor para el accionista buscan recambios para los inversores de perfil más financiero».

* Este artículo se publicó originalmente en el número 51 de la revista Plaza

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