LA diputada provincial DE COMPROMÍS mantendrá la dedicación exclusiva

Ribó se enfrenta a todos los grupos por asesores, despachos y dedicaciones parciales 

6/07/2019 - 

VALÈNCIA. No convenció a nadie la propuesta del alcalde de València, Joan Ribó, para organizar la Corporación de cara a los próximos cuatro años de mandato. Además de la ya conocida medida de adaptar los sueldos de alcalde, concejales y asesores a lo establecido en los Presupuestos Generales del Estado para los funcionarios -que implica este ejercicio un aumento salarial del 2,5%-, la reunión de este viernes entre portavoces y Ribó abordó otras cuestiones, sobre las que no hay ningún acuerdo. Las dedicaciones parciales y exclusivas de los concejales, el número de asesores por grupo y los espacios de trabajo fueron los principales puntos de desencuentro.

La medida más criticada de las propuestas por Ribó fue el reparto del derecho a la dedicación exclusiva. Según la llamada ley Montoro, de los 33 concejales que conforman el consistorio de la capital, 25 tienen derecho a la dedicación exclusiva mientras que el resto, ocho regidores, deben acogerse a la dedicación parcial. Es decisión del alcalde cómo repartir estas ocho plazas.

Ribó optó por colocarlas todas en la oposición, de manera que la mitad de los concejales del PP, Ciudadanos y Vox tendrán que tener dedicación parcial, una condición que obliga a un sueldo menor -5.000 euros menos- y permite ejercer otro trabajo al mismo tiempo que el de concejal. Cuatro de los ocho regidores del PP, tres de los seis de Cs, y uno de los dos de Vox, se verán afectados por esta condición, algo que molestó a los portavoces de la oposición, que salieron en bloque a criticar duramente la medida. 

La popular María José Català cuestionó que con esta medida se estuvieran protegiendo los derechos fundamentales de los ciudadanos que votaron a la oposición para que "haga un seguimiento de la labor y fiscalización del gobierno". Fernando Giner, portavoz de Cs, aseguró que la actitud de Ribó es "mucho más presidencialista que antes" y dijo que se encuentra "muy poco abierto al diálogo, dejando a la oposición muy poco margen para hacer nuestro trabajo". El representante de Vox, Pepe Gosálbez, advirtió al respecto que el gobierno municipal tendrá un "talante de rodillo".

El PSPV no está afectado y mantiene silencio

El PSPV fue el que mantuvo silencio. Su portavoz, Sandra Gómez, no hizo declaraciones al respecto. A los socialistas, en principio, no les repercutirá. Ribó les ha excluido de "la oposición", lo que ha llevado a más de un regidor de la derecha a augurar que sí habrá acuerdo de gobierno entre Compromís y PSPV, actualmente paralizado por completo a semana y media del primer pleno del mandato. Fuentes socialistas sustentaron que esta exclusión "no implica nada", puesto que si finalmente no se teje un pacto de gobierno, algún regidor de su grupo se acabará acogiendo a la dedicación parcial.

Voces de la oposición advirtieron sobre la posible estrategia de Compromís de cara a las negociaciones entre ambas formaciones. Según estas fuentes, el alcalde podría estar enviando un aviso a los socialistas: de no haber gobierno de coalición, alguno de los concejales del PSPV deberán tener la dedicación parcial.

La principal razón de socialistas y Compromís para defender el reparto de este derecho se basa en "la lógica" de que los regidores de gobierno deben estar a dedicación exclusiva, dada la carga de trabajo que conlleva un Ayuntamiento como el de València. El portavoz de Compromís, Pere Fuset, explicó que a su formación y al alcalde les gustaría que toda la oposición estuviera "full time" -a tiempo completo-, pero culpó a la legislación estatal elaborada por el ministro del Partido Popular.

Lo cierto es que el pasado mandato sólo dos concejales contaban con dedicación parcial, pese a que la ley Montoro empezó a estar vigente en 2014. El portavoz de Compromís, Fuset, no pudo explicar por qué. Fuentes de la coalición valencianista admitieron que posiblemente no fuera una decisión correcta la de 2015. Otras fuentes municipales explican que este cambio de parecer entre la decisión de hace cuatro años y la de ahora se debe a un informe de la Intervención municipal.

Propuestas alternativas

Aunque es esta norma la que obliga a ocho regidores a dedicarse a tiempo parcial, es el alcalde el que decide cómo se reparte esta condición. Fuentes de la oposición propusieron otro modelo que fue desoído por el alcalde, al menos por el momento, y según el cual contarían con dedicación parcial aquellos regidores que fueran, además, diputados provinciales.

En este mandato son tres: Gloria Tello (Compromís), Juan Giner (PP) y Rocío Gil (Cs). Esta última será además portavoz de su grupo en la Diputación de Valencia. Las otras cinco dedicaciones parciales se repartirían una por cada grupo.

Compromís, a juicio de este primer encuentro, no parece que vaya a aplicar la dedicación parcial a Gloria Tello pese a que, en la práctica, va a tener que compaginar sus labores en el gobierno municipal y el trabajo de diputada provincial. Por otra parte, es probable que Juan Giner y Rocío Gil sí pudieran acogerse a la dedicación parcial. En Vox presumiblemente lo hará el portavoz Pepe Gosálbez, puesto que su intención es continuar ejerciendo en su despacho de abogados mientras es concejal en el Ayuntamiento.

Los asesores

Menos sonoro pero no de menor calado fue el desencuentro en cuanto al reparto de asesores. Este mandato se ampliarán de los 51 que existían el pasado mandato al máximo que permite la ley, 54 asesores, que se repartirán entre los grupos a razón de 1,3 por concejal -redondeando al alza- más un secretario de grupo. En este caso, Compromís (10 concejales) tendrá 14 asesores; el PP (8) tendrá 11 asesores; PSPV (7) tendrá 10 asesores; y Ciudadanos (6) tendrá 9 asesores. Criterio especial ha aplicado el alcalde con Vox, que con dos regidores debería ostentar cuatro asesores, pero sólo tiene asegurados tres.

Todos ellos suman un total de 47 asesores. De los siete restantes, seis se los quedará el alcalde Joan Ribó -que junto al grupo municipal hacen una suma de 20 asesores-, mientras que uno está todavía en el aire. Es este el que posiblemente acabe recalando en Vox, cumpliendo así la proporción que le toca a la formación ultraconservadora. Sin embargo, se desconoce cuál será la decisión final.

 

Así, el gabinete del alcalde suma un asesor a los cinco que ya ostentaba el pasado mandato. Pero no sólo eso, sino que ha decidido crear un puesto ad hoc para uno de los colaboradores que repite, Xavier Ribera, aumentándole así el salario en 10.000 euros anuales hasta los 67.600 euros aproximadamente. Tanto fuentes de la oposición como de los socialistas criticaron el engrosamiento de las filas del gabinete de Alcaldía.

Los despachos

Tampoco se acabó de cerrar ningún acuerdo acerca de los despachos. La oposición se situará de la misma manera: en el llamado "gallinero", en la tercera planta del consistorio. La lógica dice que el Partido Popular deberá ceder parte de su espacio a Vox ya que los populares han perdido dos concejales en favor de la formación de Santiago Abascal mientras que Ciudadanos ha mantenido sus seis ediles. Presumiblemente así se hará, pero existen todavía algunas discrepancias acerca de cuánto espacio cederá el PP.

También en la izquierda hay alguna que otra reivindicación procedente del PSPV. Tanto Compromís como los socialistas se mantendrán en el edificio de grupos cercano al consistorio. Como Unides Podem no consiguió representación en el consistorio, el espacio que antes ocupaban los morados debe repartirse. Los socialistas plantean anexionarse este espacio dado que es la formación de la izquierda que más ha crecido -dos ediles el PSPV y uno Compromís-. Sin embargo, aún no ha quedado claro qué se hará con estos despachos.

Sin comisiones y sin áreas de gobierno

En la reunión mantenida este viernes el alcalde no llevó ningún planteamiento decidido sobre las áreas de gobierno en las que repartirá la gestión del Ayuntamiento, a la espera de ver si se cierra y en qué términos lo hace la negociación entre Compromís y el PSPV, que previsiblemente se retomará esta próxima semana y donde existen disensiones sobre el número y contenido de las áreas del futuro ejecutivo.

En consecuencia, Ribó no pudo aclarar tampoco qué comisiones se formarán este mandato dado que acostumbran a estar relacionadas con las concejalías del gobierno municipal. Eso sí, puso sobre la mesa una propuesta de composición según la cual las comisiones estarán conformadas por nueve ediles: tres de Compromís, dos del PSPV, dos del PP, uno de Cs y otro de Vox. Fuentes de la oposición criticaron este reparto dado que, explican, no respeta los equilibrios salidos de las urnas y, además, complica el rechazo a propuestas de la fuerza de Ribó, aun con abstenciones del PSPV.

Pleno de organización intenso

La reunión de este viernes sirvió para que el alcalde trasladara la propuesta a los portavoces de los grupos. Aunque las decisiones todavía no están tomadas, fuentes municipales explicaron que es poco probable que se sustancien considerables cambios respecto a lo presentado. Algunas cuestiones se aprueban en la Junta de Gobierno Municipal -donde no tiene voz la oposición-, pero otras, como el salario de los concejales o las dedicaciones parciales, sí deberán aprobarse en el primer pleno, el pleno de organización.

A la luz de la situación actual, y a la espera todavía de que esta pueda cambiar la próxima semana con las negociaciones entre socialistas y Compromís, el desarrollo del pleno de organización se antoja de todo menos tranquilo. Algunos puntos podrían no tener luz verde.

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