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acto en burjassot

Sánchez dedica la mitad de su mitin a abroncar a los socios de Puig

El propio Puig dio consignas el pasado lunes a los altos cargos socialistas del Consell de evitar los ataques a Podemos tal y como pretende Ferraz FOTOGALERÍA

26/05/2016 - 

VALENCIA. El líder del PSOE y candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, congregó este miércoles a unos 1.200 asistentes en la Casa de Cultura de Burjassot en un mitin organizado por la dirección provincial del partido que capitanea José Luis Ábalos y en el que también participó la consellera de Sanidad y dirigente federal del partido, Carmen Montón.

Un mitin en el que no estuvo presente el secretario general del PSPV y presidente de la Generalitat, Ximo Puig, debido a problemas irresolubles de agenda: casi al mismo tiempo tenía previsto un acto junto al alcalde de Elx, Carlos González. Ninguno de los dos líderes decidió modificar su itinerario.

Bien es cierto que genera dudas razonables la comodidad que hubiera sentido el jefe del Consell ante el discurso de Sánchez, que empleó buena parte del mismo a arremeter duramente contra Pablo Iglesias y Podemos, una formación que da sustento al Gobierno valenciano de Puig vía Pacto del Botánico.

Aunque buena parte de dirigentes socialistas, tanto en el Consell como en Les Corts, se muestran críticos en privado con ciertos rifirrafes en el día a día de los acuerdos y negociaciones con la formación morada, en general se mantiene una entente cordial con los podemitas que lidera Antonio Montiel en la Comunitat Valenciana. De hecho, la consigna a los altos cargos socialistas en esta campaña dada el lunes en una reunión con Puig en Blanquerías, va dirigida a evitar los ataques, ya no solo a Compromís, sino también a Podemos.

No en vano el propio Ximo Puig trató de liderar días atrás una Entesa para el Senado con el objetivo de confluir con esas dos formaciones en la Cámara Alta. Una iniciativa que desde la dirección federal del PSOE procedieron a taponar de inmediato.

Las razones de esa negativa se evidenciaron en el mitin de este jueves. Pedro Sánchez atacó con firmeza a Podemos, mucho más incluso que al PP de Mariano Rajoy, consciente del 'matchball' que le llega por su izquierda.

Así, el candidato del PSOE insistió en asociar a la marca socialista al cambio, alejándolo de la confluencia Unidos Podemos y sus diferentes coaliciones. Una manera de deslizar el mensaje del voto útil más sutil que en otras ocasiones: "El cambio no tiene intermediarios: quien quiera cambio, que vote al PSOE", repitió hasta en dos ocasiones para evidenciar el objetivo -difícilmente evitable- de que los socialistas no deban necesitar a Unidos Podemos.

Ya metido en harina, lanzó una crítica directa a las confluencias de la formación morada -y colateralmente al intento de Entesa de Puig-. "PSOE, cuatro letras, no necesitamos más: así ha sido durante 137 años", recalcó, para después ironizar: "Otros van a necesitar una papeleta apaisada", en referencia a los acuerdos de Podemos con distintas formaciones autonómicas, entre ellas Compromís y EU.

El candidato socialista, mediado el mitin, entró decidido en el cuerpo a cuerpo: "La diferencia entre Pablo Iglesias y yo es que sí soy de izquierdas. Por ejemplo, la izquierda siempre ha sido internacionalista, no independentista", recalcó, para culparle posteriormente de que Mariano Rajoy siga como presidente del Gobierno en funciones.

Los reproches no quedaron ahí. Sánchez subrayó que Iglesias, quizá no quiera que Rajoy sea presidente, pero "priorizará por encima de todo que no haya un presidente del Gobierno socialista".

El líder del PSOE, que dio por hecho que el próximo presidente del Gobierno se encontraba en la Casa de Cultura de Burjassot, aseguró que será "generoso" cuando entre en La Moncloa: "Tendremos que contar con todos, pero lo haremos basándonos en las políticas y no en los sillones", resaltó, para situarse como la opción válidad ante la "pereza" de Rajoy y la "intransigencia" de Iglesias.

Al margen del fuego de artillería vertido sobre el líder podemita, Sánchez también se comprometió de nuevo con reivindicaciones valencianas como la reforma del sistema de financiación, la mejora de inversiones y el Corredor Mediterráneo, si bien obvió la compensación de la deuda histórica. 

Además, también reiteró algunas de las medidas estrella de su programa como la derogación de la reforma laboral combinada con el impulso a programas de empleo y formación así como otras cuestiones ya conocidas como la promesa de paralización de la Lomce o su plan para la hucha de las pensiones.

Teloneros, aplausos y menciones a Puig

La intervención de Sánchez, quien mencionó a Puig así como todos los oradores, estuvo precedida por la del alcalde de Burjassot, Rafa García, la cabeza de lista por Valencia, Ana Botella, además de la consellera de Sanidad, Carmen Montón, y el responsable provincial del PSPV, José Luis Ábalos. 

Este último firmó una intervención notablemente incisiva, aludiendo a la visita de Rajoy a Valencia también ayer y a su "soledad". "Sus amigos de antes ya no van a verle porque a lo mejor están o estarán a la sombra", subrayó el número dos de la candidatura por Valencia.

En este sentido, Ábalos fue el encargado de abrir fuego contra Podemos al señalar: "Hay algunos que quieren todo o nada: la nada es Rajoy y el todo es un enigma griego".

Por su parte, Montón centró su discurso en las medidas adoptadas en Sanidad desde su entrada al Gobierno valenciano y a las políticas de igualdad, área de la que es responsable en la dirección federal del PSOE y por la que se la ha situado de posible ministrable en un gobierno de Sánchez.

Al acto asistieron, entre otros, el portavoz socialista en Les Corts, Manuel Mata, diputados autonómicos como Mercedes Caballero y Fernando Delgado, provinciales como Pablo Seguí, el expresidente de la Generalitat, Joan Lerma, altos cargos como Toni Such, Mako Mira o Cristina Moreno, el portavoz municipal de Valencia, Joan Calabuig, el vicesecretario de Organización del PSPV, Alfred Boix, el portavoz del PSPV, Francesc Romeu, así como diversos alcaldes. Aparte de Puig, tampoco pudo asistir por motivos de agenda el presidente de la Diputación de Valencia, Jorge Rodríguez.

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