VALÈNCIA. A través del humor, la ternura y la ironía que caracteriza a Pont Flotant, la compañía pone el foco en la pubertad en su nuevo espectáculo, ‘Adolescència infinita’, programado estos próximos 23 y 24 de enero en el TEM.
Con una cuidada plástica, música en directo, mucha hormona juvenil y energía desbocada, la obra retrata un proceso vital lleno de luces y sombras. La trama está protagonizada por tres adultos que intentan entender la pubertad actual y la suya propia, una etapa crucial con la que nos cuesta relacionarnos.
A la audiencia se le plantean los mismos interrogantes a los que tratan de responder los protagonistas: cuáles son sus recuerdos de aquel período tan lleno de vida y de destrucción, qué secretos tenían que nunca han revelado a nadie, cómo se relacionaban con los adultos, qué recuperarían de aquellos años y qué desearían borrar.
Jesús Muñoz, Joan Collado y Pau Pons firman y dirigen esta fiesta incontrolada de gritos, risas y llantos tras alzarse con el Premio Max a la Mejor Autoría Teatral por su anterior pieza, ‘Eclipse total’.
Los integrantes de la compañía anhelan “revivir todo el placer y el dolor, toda la belleza, toda la vida y la destrucción del proceso de transformación más brutal en la vida de una persona”. La intención con este montaje es entender la adolescencia desde la madurez, pero como es imposible, se aplican en observar de lejos y escuchar sus voces, recordar su época e imaginarse entre ellos, disfrutando.
Adolescència infinita’ está protagonizada por Jesús Muñoz, Joana Alfonso, Yolanda García y Javi Vega. Sus personajes prueban a representar con personas desconocidas con las que coinciden en el metro y en el parque diferentes situaciones de convivencia entre los adolescentes y sus familias, amigos y compañeros.
Las coyunturas que se plantean son creadas desde los prejuicios del adulto, donde el adolescente es “aquel ser volátil, extraño y molesto que nos intimida, nos pone a prueba con su sola presencia y del que nos cuesta descifrar sus códigos”, especifican los dramaturgos.
Ese otro distante y distanciado, está representado en esta propuesta por medio de figuras humanas, de títeres misteriosos con voces de adolescentes reales.