VALÈNCIA. El Ayuntamiento de Catarroja dispone de más de 220 millones de euros para reconstruir el municipio tras la Dana. Sin embargo, al ritmo actual, el consistorio necesitará alrededor de 14 años para ejecutar todas las obras de recuperación. Esa es la previsión que maneja la alcaldesa, Lorena Silvent, y que ha trasladado este miércoles durante un desayuno informativo ante los medios de comunicación. La primera edil de Catarroja atribuye ese plazo a la dificultad de gestionar "un volumen de inversión sin precedentes" con una estructura administrativa pensada para el funcionamiento ordinario de un ayuntamiento.
"Calculo que Catarroja tardará unos 14 años en tener terminadas todas las obras de reconstrucción", ha afirmado Silvent. No obstante, la alcaldesa ha precisado que esa estimación corresponde a las actuaciones de recuperación del municipio tras la Dana y no a su situación económica, que, según ha afirmado, ha recuperado la normalidad en buena parte de los sectores.
En la actualidad, apenas el 1% de las obras de reconstrucción en Catarroja está en ejecución, lo que, en términos absolutos, supone menos de tres millones de euros. Todo ello, pese a que Catarroja tiene ingresados en sus arcas municipales más de 220 millones en actuaciones financiadas principalmente por el Ministerio de Política Territorial. "No es un tema económico", ha insistido Silvent, quien ha recordado que el municipio también ha recibido fondos del Ministerio de Trabajo y otros departamentos del Gobierno de España.
Más presupuesto, misma plantilla
La alcaldesa sostiene que el principal cuello de botella reside en la capacidad de gestión de los ayuntamientos afectados. Antes de la Dana, Catarroja ejecutaba inversiones por valor de unos tres millones de euros al año, pero ahora debe tramitar actuaciones que multiplican por más de 70 esa cifra con prácticamente la misma estructura municipal. La plantilla del consistorio cuenta con 128 plazas, muchas de ellas de carácter temporal, mientras que el área técnica dispone solo de un arquitecto, tres arquitectos técnicos y un ingeniero para sacar adelante centenares de expedientes vinculados a la reconstrucción.
"Tenemos los recursos económicos, pero no tenemos procedimientos jurídicos y administrativos adaptados a una catástrofe", ha resumido Silvent. Además, según ha explicado, el Ayuntamiento de Catarroja tampoco dispone de la flexibilidad necesaria para incorporar personal especializado. Aunque la normativa permite destinar hasta un 3% de las ayudas a contratar trabajadores para la reconstrucción, esas nuevas incorporaciones deben hacerse mediante procedimientos ordinarios de selección, lo que, en la práctica, dificulta cubrir las plazas.

- Imagen de archivo de Catarroja, 40 días después de la Dana. - Foto: ROBER SOLSONA/EP
Silvent ha puesto varios ejemplos. En la última bolsa de ingenieros solo aprobaron tres aspirantes; uno aceptó incorporarse y los otros dos rechazaron el puesto. En la bolsa de arquitectos superaron el proceso 18 personas, pero las cuatro mejores puntuaciones renunciaron y el ayuntamiento terminó ofreciendo la plaza al quinto candidato. "El personal técnico que necesitamos trabaja en el sector privado, donde está mejor retribuido y asume menos responsabilidades", ha señalado la alcaldesa.
A ello se suma otro problema: quienes sí acceden a la Administración terminan marchándose cuando obtienen una plaza fija en otro lugar, lo que obliga a reiniciar los procesos de selección. La asistencia técnica de Tragsa, la empresa pública del Gobierno central para la reconstrucción, tampoco ha resuelto esa falta de capacidad. Según ha explicado la alcaldesa, Tragsa continúa trabajando con sus propios protocolos, auditorías y procedimientos internos, de modo que "no se han aterrizado mecanismos ad hoc" que permitan acelerar la tramitación de los proyectos.
Catarroja tiene 23 memorias técnicas aprobadas y 17 pendientes
Mientras tanto, el trabajo ordinario del ayuntamiento no se detiene. La reconstrucción convive con la gestión diaria del municipio y eso ha generado un importante atasco administrativo. El consistorio acumula alrededor de 140 licencias sin actividad, derribos y obras pendientes de tramitar, una situación que también retrasa las inversiones privadas al depender muchas de ellas de esas autorizaciones municipales.
En cuanto a la fase de planificación, el Ayuntamiento de Catarroja tiene 23 memorias técnicas aprobadas, 17 actuaciones pendientes de presentar proyecto y dos memorias pendientes de aprobación. Entre estas últimas figuran actuaciones como la urbanización de la zona del instituto, la renovación de infraestructuras del núcleo urbano y el polígono industrial, la plaza Mayor, la Escuela de Adultos, el Puerto de Catarroja, el túnel del Camí del Port o la implantación de nuevos sistemas de aviso a la población. El estado de todas ellas se puede comprobar a través de la página web Catarroja Avança.
Para la alcaldesa, esas memorias constituyen ya un anteproyecto suficiente para iniciar buena parte de las licitaciones, pero primero deben ser aprobadas por el Ministerio. "¿Por qué no puedo licitar con una memoria?", se pregunta Silvent, al considerar que la fiscalización del gasto público puede mantenerse durante la ejecución sin retrasar el inicio de unas obras destinadas a recuperar infraestructuras y servicios públicos que ya existen y se prestaban antes de la Dana.
Plan especial de contratación para 10 municipios afectados
Cabe recordar que no se trata de un problema nuevo. Desde que terminó la fase de emergencia, los ediles de los municipios más afectados vienen alertando de que la burocracia está ralentizando la reconstrucción. El alcalde de Alfafar, Juan Ramón Adsuara, llegó incluso a plantear la recuperación de la contratación por emergencia. "Si seguimos en una situación de catástrofe, ¿por qué no podemos contratar por emergencia? No tiene sentido que, después de todo lo que hemos pasado, nos obliguen a usar los mismos procedimientos que en una situación normal. Todo eso nos mete en un laberinto desesperante. Los vecinos lo perciben y lo sienten como un maltrato", expresó en una entrevista con Valencia Plaza.
Según ha explicado este miércoles Silvent, los alcaldes ya trasladaron esta misma petición a la comisionada del Gobierno para la Reconstrucción, Zulima Pérez, y el entonces Secretario de Estado de Política Territorial, Arcadi España, durante una reunión en diciembre de 2025. Los munícipes solicitaron mecanismos extraordinarios para agilizar las licitaciones y reforzar las plantillas municipales.
En cambio, la alcaldesa de Catarroja sostiene que la respuesta del Ejecutivo central fue que buena parte de estas actuaciones se financian con fondos europeos y que el Ministerio de Hacienda no considera oportuno generalizar los procedimientos de urgencia o emergencia porque la normativa penaliza su utilización cuando no está suficientemente justificada.

- Imagen de archivo de Catarroja, 40 días después de la Dana. - Foto: ROBER SOLSONA/EP
Frente a ello, los alcaldes defienden que todas las actuaciones derivan de una catástrofe y tienen como finalidad recuperar servicios públicos que ya existían, por lo que reclaman una instrucción específica que permita considerar urgentes todos los expedientes relacionados con la Dana y ofrezca seguridad jurídica a los habilitados nacionales encargados de su fiscalización. Por ello, Silvent ha planteado de nuevo un plan de contratación especial para, al menos, los 10 municipios más afectados, entre los que ha citado a Catarroja, Paiporta, Massanassa, Alfafar, Benetússer, Sedaví, Chiva, Utiel, Algemesí y Letur (Albacete).
Dos líneas de financiación estatal
La alcaldesa también ha diferenciado las dos grandes líneas de financiación de la reconstrucción. Por un lado, los 138 millones de euros procedentes del Ministerio de Política Territorial, que disponen de un plazo de 24 meses desde la aprobación de cada proyecto para ejecutarse. Por otro, los 71 millones del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), destinados principalmente a la reconstrucción de la red de alcantarillado y otras infraestructuras hidráulicas, cuyo plazo alcanza los cuatro años.
Sin embargo, esos plazos ya están corriendo y, según detalló, de esos 71 millones apenas se han ejecutado seis desde el inicio del programa. A ello se suma que, conforme avanzan los proyectos, aumentan los costes reales de las actuaciones, por lo que el ayuntamiento cree que será necesario ampliar la financiación inicialmente prevista.
"En Catarroja no hay un solo barrio ni una sola calle que no esté afectada", ha concluido Silvent. Una realidad que, a su juicio, exige adaptar los procedimientos administrativos a la magnitud de una reconstrucción que, de mantenerse el ritmo actual, se prolongará durante los próximos catorce años.