Comarca y empresa

Infraestructura verde y planes hidráulicos, entre las prioridades de los municipios afectados por la Dana

16 localidades ya han elaborado o aprobado su Agenda Urbana de Reconstrucción (AUR), en la que trazan una hoja de ruta para redefinir la planificación urbana tras haber sido afectadas por la riada del 29 de octubre de 2024

  • Imagen de archivo de la Dana del 29 de octubre de 2024 en Paiporta.
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VALÈNCIA. La altura que alcanzó el agua durante la Dana del 29 de octubre de 2024 sigue visible en las fachadas de los edificios y el interior de los bajos comerciales en decenas de municipios valencianos. Esa línea, que durante meses fue solo un recordatorio físico del impacto de la riada, ha derivado en diagnósticos técnicos y listados de actuaciones concretas, con presupuesto y plazos de ejecución. La reconstrucción no solo se articula a través de obras, sino que también se sirve de un instrumento de planificación exigido por Europa: las Agendas Urbanas de Reconstrucción (AUR).

Las AUR reformulan las Agendas Urbanas a partir de la experiencia de la riada e incorporan una mirada específica sobre resiliencia climática, gestión del riesgo y adaptación urbana. Su elaboración es un requisito indispensable para acceder a los fondos EDIL Dana, una línea extraordinaria habilitada por el Ministerio de Hacienda un año después de la catástrofe. La convocatoria, dotada con 285 millones de euros del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder), financia proyectos de reconstrucción y prevención en los municipios afectados, con ayudas que van desde los 6 millones en pequeñas localidades hasta los 12 millones en ciudades de mayor tamaño. Además, los proyectos que se desarrollen bajo esta línea de financiación tienen un plazo de ejecución hasta 2029.

En una entrevista con Valencia Plaza, los socios fundadores de la empresa Paisaje Transversal, Pilar Díaz e Iñaki Romero, explicaban que las AUR incorporan de manera estructural la gestión del riesgo, la adaptación climática y la participación ciudadana, elementos que hasta el momento no se contemplaban en los planeamientos municipales. Por tanto, las AUR no son solo un catálogo de obras, sino una hoja de ruta que conecta urbanismo, medio ambiente, economía local y gobernanza. Esta lógica la comparten 16 municipios que, tras verse afectados por la Dana, ya han elaborado o aprobado sus agendas, con proyectos que dialogan entre sí y revelan prioridades comunes frente al cambio climático.

La hoja de ruta en los municipios de la 'zona cero'

Paiporta, considerado por muchos el municipio más golpeado por la catástrofe y que perdió a 56 vecinos, ya ha activado su Agenda Urbana de Reconstrucción. Aprobada en la última Junta de Gobierno Local, la hoja de ruta marca cómo se abordará la recuperación del municipio con proyectos concretos en infraestructuras, vivienda, movilidad, espacios públicos y servicios básicos. Uno de los ejes clave del documento ha sido la participación ciudadana, que ha tenido un papel destacado en la definición de prioridades.

La agenda parte de un diagnóstico detallado de los daños y del análisis de los riesgos climáticos futuros, y a partir de ahí ordena las actuaciones más urgentes con presupuesto y criterios claros. Pero el planteamiento va más allá de reparar lo perdido: el Ayuntamiento quiere aprovechar la reconstrucción para introducir mejoras de fondo, como más infraestructura verde, sistemas de drenaje sostenible, rehabilitación energética de edificios públicos, modernización de servicios y refuerzo de los polígonos industriales, con la vista puesta en un municipio más preparado y cohesionado ante futuras emergencias.

Alfafar ha aprobado por unanimidad en pleno su Agenda Urbana, el documento que marcará el rumbo del municipio durante la próxima década. Además, permitirá optar a más de nueve millones de euros de fondos europeos que se destinarán, entre otros proyectos, a la creación de dos centros de asistencia ante emergencias dentro del proceso de reconstrucción y mejora integral de la localidad. Además, el plan contempla la implantación de plataformas únicas para ganar accesibilidad y seguridad vial, la creación de refugios climáticos en edificios públicos y nuevos espacios con más arbolado y materiales que reduzcan el calor. También incluye actuaciones estratégicas como la conexión del barrio de Orba con la zona comercial y la recuperación del anillo ciclista para enlazar con Massanassa y Sedaví, reforzando la movilidad sostenible y la cohesión entre barrios. 

  • Imagen de archivo de Alfafar tras la Dana del 29 de octubre de 2024. - Foto: KIKE TABERNER

La AUR de Catarroja, aprobada a finales del pasado mes de enero, identifica seis actuaciones prioritarias, que han sido definidas a partir de un proceso participativo y abierto a la ciudadanía. El trabajo técnico, que se ha encargado a Paisaje Transversal y se centra en mejorar el entorno del IES Berenguer Dalmau —cuyo alumnado estudia en barracones tras la Dana—, así como los entornos de los colegios públicos; la activación de la avenida Diputación como eje cultural; la creación de un grupo motor para el futuro edificio multiusos de Les Barraques; la mejora del entorno de la calle Pelayo y el barranco de la Rambleta; y la puesta en marcha del grupo motor "Regenera Blasco Ibáñez". En los primeros meses de 2026, estas iniciativas se integrarán en la AUR y el documento se presentará al Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática. Entre marzo y julio, se abordará el diseño de las actuaciones más urgentes, como la regeneración del entorno del IES Berenguer Dalmau o el barrio Blasco Ibáñez. A partir de septiembre, se prevé impulsar las iniciativas de la AUR.

Por su parte, los municipios de Picanya y Massanassa han elaborado y aprobado de manera conjunta su AUR, que ha sido redactada por la consultora Urbhe y permitirá movilizar más de 6,3 millones de euros para llevar a cabo las actuaciones previstas en este plan. El diagnóstico señala como factores determinantes del impacto de la Dana la impermeabilización del suelo, el sellado progresivo del territorio y la urbanización en zonas de riesgo, que incrementaron la escorrentía y redujeron la capacidad de infiltración. La agenda articula dos proyectos tractores: uno centrado en adaptación climática, infraestructura verde y reducción del riesgo de inundación, y otro orientado a la reconstrucción habitacional y la resiliencia urbana, que incluye vivienda dotacional pública para realojos de emergencia y una plataforma tecnológica de gestión urbana y respuesta ante crisis.

  • Las casas de Almassereta, en Picanya, afectadas por la Dana. - Foto: KIKE TABERNER

Visión metropolitana

En el caso de València, la afección directa de la Dana se concentró especialmente en las pedanías del sur —La Torre, Castellar-l’Oliveral y Forn d’Alcedo—. La Junta de Gobierno Local aprobó su Agenda Urbana de Reconstrucción el pasado mes de enero, que se apoya en tres pilares: seguridad y protección civil, ordenación del territorio y gestión del agua, y cooperación institucional basada en el conocimiento científico. Pero, sobre todo, introduce con claridad la necesidad de un enfoque metropolitano: un plan que no se limite al término municipal, sino que articule soluciones compartidas con el conjunto del área metropolitana.

Esa misma visión supramunicipal aparece en la Agenda Urbana de Reconstrucción aprobada por Xirivella, que actualiza su plan urbano y orienta la planificación hacia un modelo más seguro y preparado ante emergencias. El municipio ha vinculado su estrategia a proyectos concretos como la construcción de un auditorio concebido también como centro-refugio, así como nuevas conexiones peatonales y ciclistas sobre el Turia para reforzar la movilidad segura y las rutas de evacuación. Todo ello se enmarca en una planificación alineada con los fondos europeos y pensada para coordinar inversiones en clave metropolitana, entendiendo que la resiliencia no puede abordarse de manera aislada.

  • José Gozalvo y Amparo Folgado en los nuevos terrenos para el futuro tanque de tormentas de Parc Central. -

En Torrent, la AUR se concreta en cuatro proyectos estratégicos incluidos en el Plan de Actuación Integrado EDIL Dana, con una inversión total de 12,6 millones de euros. Pese a que todavía la agenda no se ha aprobado, la capital de l'Horta Sud ya ha anunciado una de sus principales actuaciones y, previsiblemente, la más ambiciosa: un tanque de tormentas subterráneo en Parc Central, cuyo presupuesto asciende a 2,5 millones. La infraestructura busca laminar el exceso de agua en episodios de lluvias intensas. En cuanto al resto de proyectos, figuran la mejora de infraestructuras hidráulicas y de saneamiento, el refuerzo de servicios públicos esenciales ante emergencias, la protección de barrios vulnerables y la regeneración urbana de espacios afectados.

Del Camp de Túria a la Ribera, pasando por l'Horta Sud

El Ayuntamiento de Riba-roja de Túria ha aprobado esta semana su Agenda Urbana de Reconstrucción y el correspondiente Plan de Actuación Integrado para concurrir a la convocatoria EDIL Dana, con una solicitud de 9,5 millones de euros. El documento incorpora un diagnóstico específico de los daños provocados por la riada en el área industrial del municipio y estructura la intervención en cuatro grandes ámbitos: recuperación ambiental, reconstrucción urbana, reactivación económica y cohesión social.

  • El Pont Vell de Riba-roja de Túria, afectado por la Dana. - Foto: AYUNTAMIENTO DE RIBA ROJA DE TÚRIA

Manises aprobó en enero su AUR. El documento permitirá optar a más de 9 millones de euros de fondos FEDER hasta 2029 y acelerar actuaciones prioritarias en prevención y resiliencia. La estrategia incluye mejoras en infraestructuras hidráulicas, espacios públicos preparados para gestionar el agua y sistemas de alerta más avanzados, con el objetivo de anticiparse a futuros episodios extremos y proteger tanto a la población como a la actividad económica local.

Entre las actuaciones previstas, el consistorio prioriza la restauración de las infraestructuras hidráulicas, la recuperación de espacios naturales afectados, la mejora de la seguridad de los servicios urbanos y el apoyo a los sectores productivos que se vieron afectados. El objetivo, explican desde el Ayuntamiento, es integrar en estos planes criterios de prevención y gestión del riesgo en la planificación municipal. Por su parte, los municipios de Montroy, Montserrat, Real, Turís, L'Alcúdia, Alfarb, Benifaió y Llombai trabajan junto a la Mancomunidad de la Ribera Alta bajo el lema "Magro, un río de oportunidades".

Estas localidades se dividen en dos áreas funcionales diferentes y cada una de ellas opta a una subvención de 6 millones de euros, que cubriría hasta el 95% del coste de las actuaciones previstas en sus AUR. Aunque los proyectos todavía no se han definido, las agendas fijan algunas prioridades, como la regeneración urbana en las zonas afectadas, la gestión sostenible del agua, la reducción del riesgo de inundaciones, la mejora del parque de vivienda residencial y el refuerzo del espacio público. El calendario prevé concretar todas estas obras en 2026 y ejecutarlas entre 2027 y 2029.

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