VALÈNCIA. Las comisiones falleras de l'Horta Sud afrontan las Fallas de 2026 con un escenario muy distinto al del año pasado. Dieciséis meses después de la Dana del 29 de octubre de 2024, la mayoría de casales que quedaron anegados por el agua han sido reparados y las comisiones han recuperado su actividad habitual. El balance es, en términos generales, positivo. Así lo explica el presidente de la Junta Comarcal Fallera de l'Horta Sud, Daniel Minguez, en declaraciones a Valencia Plaza, quien subraya que la gran parte de los casales afectados ya se han rehabilitado tras haber recibido la indemnización del Consorcio de Compensación de Seguros.
"Ahora mismo la situación está bastante bien. Los casales están prácticamente todos arreglados, aunque alguna comisión ha decidido esperar a después de Fallas para hacer las reformas", señala Minguez. En Aldaia, por ejemplo, ocho de las nueve fallas del municipio se vieron afectadas por la riada. Todas han conseguido recuperar sus sedes, aunque una de ellas ha decidido posponer las obras. Se trata de la Falla Santa Rita, que acometerá la reforma de su casal una vez finalicen las fiestas josefinas.
Según explica Minguez, la decisión no se debe solo a los daños sufridos por la Dana en el local, sino también al crecimiento que ha experimentado la comisión. "Han pasado de unos 300 falleros a casi 600. Con ese aumento de gente han preferido esperar a después de Fallas para adaptar el casal y hacer las reformas con más calma", explica. En este contexto, cabe recordar que la Dana afectó a un total de 74 comisiones falleras de distintas comarcas, con especial incidencia en l'Horta Sud. Cerca del 75% registraron graves daños, con pérdidas que superaron los 2,8 millones de euros.
En muchos casos, el agua entró directamente en los casales y arrasó con todo lo que encontró a su paso: desde el mobiliario hasta los electrodomésticos, los archivos históricos de la Falla o la indumentaria valenciana. La recuperación de estos espacios se convirtió desde el primer momento en una de las principales prioridades para las comisiones. Al cobro de los seguros, recuerda Minguez, se sumaron iniciativas del propio mundo fallero para recaudar fondos destinados a las comisiones afectadas por la Dana.

- Una falla que homenajea a las personas y municipios afectados por la Dana en Paiporta. -
- Foto: ROBER SOLSONA/EP
Entre ellas, Minguez destaca el proyecto SOM, impulsado por la propia Junta Comarcal Fallera de l'Horta Sud junto a diversas entidades falleras, la Fundación Horta Sud y la Mancomunitat de l'Horta Sud. A través de exposiciones, conciertos, actos festivos y otras campañas solidarias, esta iniciativa consiguió reunir 138.000 euros que se distribuyeron entre las 74 comisiones afectadas, con aportaciones que oscilaron entre los 200 y los 6.000 euros en función de los daños declarados.
Falta de espacios municipales
Otro de los problemas que reportan las comisiones de los municipios afectados por la Dana tiene que ver con los equipamientos municipales. Muchos de los auditorios, salas culturales o instalaciones públicas que se utilizan para presentaciones y otros actos falleros resultaron dañados por la riada y continúan en proceso de rehabilitación. "Las instalaciones que los municipios prestaban a las asociaciones siguen estando inutilizables en la mayoría de los casos y creo que todavía lo estarán algún tiempo", apunta el presidente de la Junta Local Fallera de Albal, José Miguel Salas, a este diario.
Sin embargo, la situación difiere según la casuística de cada municipio. En el caso de Aldaia, Minguez explica que las obras de algunas de estas instalaciones todavía están pendientes de finalizar, aunque el consistorio ha buscado alternativas para que las comisiones puedan desarrollar sus actividades con normalidad. "El Ayuntamiento ha puesto facilidades para poder realizar todos los actos", señala. Este año, por ejemplo, la Exposición del Ninot no ha podido celebrarse como de costumbre en el Centro Joven, por lo que se ha trasladado al mercado municipal.

- La Falla Maria Ros Manuel Iranzo, en València. -
- Foto: ROBER SOLSONA/EP
Además, el consistorio reforzó el año pasado el material de la brigada municipal encargado de montar escenarios y estructuras para eventos, lo que ha permitido mantener la programación festiva sin grandes incidencias. Minguez reconoce, en cualquier caso, que la situación no es idéntica en todos los municipios de la comarca. "Cada pueblo tiene sus historias", señala el presidente de la Junta Comarcal Fallera de l'Horta Sud, y apunta que localidades como Massanassa, Albal o Benetússer han tenido que afrontar más dificultades en la recuperación de determinados espacios
Pese a estas limitaciones, tanto Minguez como Salas consideran que la situación actual refleja "una recuperación importante". De hecho, el cambio se aprecia con claridad si se compara con la situación que se vivía hace apenas un año. Las Fallas de 2025 se celebraron todavía en plena fase de recuperación y las comisiones trataban de reorganizarse tras los daños sufridos por la riada. En algunos municipios, la falta de recursos obligó a simplificar los monumentos o a adaptar la programación de la fiesta. También hubo miembros de las comisiones que perdieron su indumentaria durante la Dana y que participaron en determinados actos con el blusón fallero.
Las Fallas de 2025, marcadas por la Dana
Pese a esas dificultades, la celebración se mantuvo. "El año pasado todo fue mucho más complicado. Muchas fallas tuvieron que organizarse como pudieron, pero este año la situación es distinta", señala Minguez. Uno de los ejemplos que mejor refleja la solidaridad que se generó tras la Dana es el de la Falla Nou Sedaví. Esta pequeña comisión vio cómo el agua alcanzaba cerca de dos metros de altura en su casal y destruía gran parte de su material.
Ante la imposibilidad de reconstruir el monumento previsto, sus integrantes lanzaron un llamamiento a través de redes sociales para recibir ninots donados por otras fallas. La respuesta llegó desde distintos puntos de la Comunitat Valenciana. Comisiones de municipios como Dénia, Almussafes, Foios o Llíria enviaron figuras que permitieron levantar un monumento compuesto de forma íntegra por ninots donados, cada uno identificado con el nombre de la comisión de origen.
Cabe mencionar a la falla SOM, obra del artista David Sánchez Llongo, que se plantó en Paiporta y simbolizaba la unión, la solidaridad y el reconomiento a todas las personas y sectores vinculados a las Fallas que sufrieron las devastadoras consecuencias de la Dana.

- La Falla Som, el monumento cedido por la Falla Convento Jerusalén a Paiporta. - Foto: ROBER SOLSONA/EP
El monumento de 12 metros de altura, donado por la comisión de Convento Jerusalén-Matemático Marzal, presentaba un cuerpo central en forma de manos sosteniendo llamas de vareta iluminadas desde el interior, representando la luz que une en los momentos más difíciles. En su base, figuraban los nombres de todos los municipios afectados por la tragedia, y a los lados, se encontraban figuras de falleros y voluntarios sin rostro definido, en homenaje a quienes brindaron su ayuda de forma desinteresada.