VALÈNCIA. "No podemos enfrentar una catástrofe extraordinaria como la Dana con una legislación ordinaria". Con esta advertencia sobre el futuro de la recuperación en la provincia, la vicepresidenta de la Diputación de Valencia, Natàlia Enguix, ha señalado directamente a la actual Ley de Contratos del Sector Público como el principal obstáculo para que las ayudas lleguen a su destino. Según la vicepresidenta, la normativa vigente está impidiendo que las administraciones locales utilicen el dinero que ya han recibido, creando un escenario en el que "es muy probable que tengan que devolverlo porque es legalmente imposible cumplir con los plazos de tiempo a los que obliga la tramitación administrativa".
Su posicionamiento al respecto llega después de que este pasado martes, la Unión Municipalista –partido al que se adhiere su formación Ens Uneix–, haya argumentando en una rueda de prensa la necesidad de que los ayuntamientos puedan volver a hacer uso de las contrataciones de emergencia para la reconstrucción post-Dana en los municipios afectados.
En este sentido, Enguix ha recordado el papel determinante que ha jugado la Diputación de Valencia en los últimos meses. En este sentido, ha puesto como ejemplo la limpieza de barro en centenares de garajes, una tarea que se completó en tiempo récord gracias a que, en aquel momento, la institución pudo acogerse todavía a la vía de actuación por emergencia.
La vicepresidenta ha sido tajante al comparar este éxito con las limitaciones actuales: "Los garajes todavía estarían llenos de fango de haber actuado con los procedimientos actuales". Por ello, ha defendido que es "imprescindible para avanzar más rápidamente que se permita actuar por emergencia", manteniendo los controles legales necesarios, pero priorizando la agilidad que demanda la ciudadanía en las comarcas de l’Horta Sud, la Ribera Alta o la Plana d’Utiel.
Además, Enguix ha destacado que el objetivo de la institución provincial no es simplemente volver a la situación previa a la d Dana, sino aprovechar la reconstrucción para "construir municipios más seguros, sostenibles y preparados para el futuro". En este proceso, ha subrayado que la "coordinación es la mejor herramienta" y ha puesto en valor la "colaboración público-privada y la lealtad institucional" como la única vía posible para garantizar el bienestar que exigen los vecinos.
Finalmente, la vicepresidenta ha vinculado esta agilidad administrativa con un modelo de municipalismo más humano y cercano. Ha recordado que el Plan de Oficinas Comarcales de la Diputación busca romper con la brecha digital y la deshumanización de la gestión pública: “En nuestras oficinas no pondremos cajeros automáticos ni pantallas táctiles, sino personas para atender a la ciudadanía de tú a tú”. Con este enfoque, ha concluido que el verdadero municipalismo reside en garantizar la igualdad de oportunidades en cada rincón de la provincia, asegurando que la institución seguirá trabajando para que Valencia sea una provincia fuerte, “comarca a comarca”.