VALÈNCIA. Picanya tendrá que volver a tramitar su tasa de basuras. El modelo que el Ayuntamiento planteó en diciembre de 2025 establecía para las viviendas recibos de entre 36 y 228 euros al año, calculados a partir del valor catastral de los inmuebles. En su lugar, el consistorio propone una nueva ordenanza que mantiene este criterio, pero modifica los tramos residenciales, introduce más variables para calcular las cuotas de los negocios y añade bonificaciones relacionadas con la gestión de los residuos.
La nueva propuesta sitúa en 113,86 euros anuales la cuota media por vivienda. Los 4.856 inmuebles residenciales quedan distribuidos en seis tramos según su valor catastral, con recibos que oscilan entre 37 y 289 euros. Por tanto, el cambio no supone una rebaja general de la tasa para las viviendas, sino que modifica la distribución de las cuotas y amplía tanto el importe mínimo como el máximo respecto al modelo planteado en un inicio.
La diferencia más clara está en otros aspectos de la ordenanza. El nuevo texto incorpora bonificaciones, tiene en cuenta la superficie de los establecimientos para calcular la cuota de las actividades económicas y se acompaña de una reducción del 0,02% del tipo del IBI urbano y de los bienes inmuebles de características especiales. Cabe recordar que estas son algunas de las cuestiones que Compromís había reclamado durante el periodo de alegaciones del modelo anterior.
Y es que la primera tasa fue aprobada inicialmente por el pleno el 19 de diciembre de 2025 con los votos favorables del PSPV-PSOE, mientas que Compromís votó en contra y PP y Vox se abstuvieron. El anterior modelo también fijaba diferentes importes para los negocios según su actividad. Los pequeños comercios afrontaban alrededor de 642 euros anuales, los bares y restaurantes superaban los 1.280 euros y las actividades consideradas grandes productoras de residuos podían superar los 5.000 euros.
Durante la exposición pública de la ordenanza, Compromís presentó nueve alegaciones. La formación planteó, entre otras cuestiones, que el tamaño de los establecimientos se utilizara para calcular las cuotas, que hubiera incentivos para quienes gestionaran correctamente sus residuos y que se introdujeran medidas para reducir el impacto de la tasa sobre los hogares con menor capacidad económica.
El Ayuntamiento plantea archivar aquella propuesta y tramitar una nueva ordenanza, con documentación económica y jurídica actualizada. El nuevo modelo prevé unos ingresos de 921.978,74 euros, de los que 552.900,58 euros corresponden a las viviendas y 369.078,16 euros a comercios y actividades económicas.

- Basuras de Picanya. - Foto: COMPROMÍS PICANYA
Más variables para calcular la tasa en los negocios
En el caso de las actividades económicas, el cambio permite diferenciar mucho más las cuotas. La nueva propuesta contempla 380 actividades y utiliza, entre otros factores, la superficie de los establecimientos y coeficientes relacionados con la intensidad de generación de residuos. Los importes van desde 291,80 hasta 9.004,76 euros.
El modelo anterior también diferenciaba los recibos según la actividad, pero las nuevas reglas introducen una clasificación más amplia y tienen en cuenta las dimensiones de cada establecimiento.
Además, el nuevo diseño de la ordenanza contempla dos bonificaciones vinculadas a la gestión de los residuos. Los locales que contraten un gestor autorizado podrán beneficiarse de una reducción del 100% de la cuota, mientras que las viviendas que realicen aportaciones al ecoparque de la EMTRE durante todo el año tendrán una bonificación del 3%.
Una rebaja del IBI para compensar el impacto de la tasa
La nueva ordenanza se acompaña de otra modificación fiscal. El Ayuntamiento de Picanya plantea reducir en un 0,02% el tipo del IBI urbano y de los bienes inmuebles de características especiales. La medida se justifica como una forma de mitigar el impacto fiscal que supone la implantación de la tasa de residuos.
Compromís había reclamado revisar la presión fiscal del municipio al mismo tiempo que se implantaba el nuevo recibo de basuras. La formación considera que esta reducción responde a una de las cuestiones que puso sobre la mesa durante el periodo de alegaciones, aunque mantiene otras reivindicaciones para la siguiente fase de la tramitación.
Una de ellas es que el número de personas empadronadas en cada vivienda se tenga en cuenta para calcular la tasa. Compromís sostiene que una vivienda ocupada por una o dos personas no genera la misma cantidad de residuos que otra en la que viven cinco, aunque ambas tengan un valor catastral similar.

- Basuras de Picanya. - Foto: COMPROMÍS PICANYA
La formación también reclama bonificaciones para personas y familias con menor capacidad económica, incluidas aquellas con rentas inferiores al IPREM. Por el momento, estas medidas no figuran entre las que se han incorporado al nuevo modelo y forman parte de las propuestas que Compromís planteará durante la nueva exposición pública de la ordenanza.
La tasa vuelve a exposición pública
La nueva propuesta todavía no es definitiva. El Ayuntamiento prevé que pase este jueves por la Comisión Informativa y que llegue al pleno del próximo 5 de octubre para su aprobación provisional. A partir de entonces se abrirá un nuevo periodo de exposición pública y alegaciones.
De esta forma, Picanya vuelve a poner en marcha la tramitación de la tasa de basuras que inició a finales de 2025. La nueva propuesta mantiene el valor catastral como referencia para las viviendas, pero cambia sus tramos, amplía la diferenciación de las actividades económicas, introduce bonificaciones ambientales y plantea una rebaja del IBI. El texto podrá todavía recibir modificaciones durante el nuevo periodo de alegaciones antes de su aprobación definitiva.
