VALÈNCIA (EP). CESM ha trasladado a la Conselleria de Sanidad las 19 medidas que considera "imprescindibles" para poder mejorar la atención en la Comunitat Valencia y evitar la huelga autonómica que han convocado entre los días 27 y 30 de abril ante "la situación insostenible que vive la sanidad valenciana y el incumplimiento reiterado de los compromisos adquiridos" por el Consell.
El sindicato médico en la Comunitat Valenciana ha convocado un paro autonómico, que coincide con los días de la huelga nacional contra el Estatuto Marco planteado por el Ministerio, al considerar que tras haber transcurrido más de la mitad de la legislatura "los compromisos electorales que aseguraban una mejora de las condiciones laborales de los médicos y facultativos no solo no se han cumplido, sino que las condiciones han empeorado de manera progresiva, afectando de forma directa a la calidad asistencial que reciben los ciudadanos y generando un malestar e indignación profunda entre los profesionales".
Por ello, han elaborado una tabla reivindicativa con las 19 medidas con las que quiere llegar a un acuerdo con la Conselleria de Sanidad para poder "garantizar una atención digna a los pacientes y unas condiciones laborales adecuadas para los profesionales que sostenemos el sistema sanitario".
A la huelga están convocados todos los médicos y facultativos que prestan servicios en todos los centros de atención sanitaria, se encuentren en Atención Primaria o en Atención Hospitalaria o en el Servicio Emergencias Sanitarias tanto de jornada ordinaria como de la jornada complementaria, durante estos días. CESM se reserva además el derecho a ampliar o modificar las fechas señaladas e incluso no descarta una huelga indefinida hasta que se atiendan las 19 reivindicaciones exigidas.
Peticiones
Así, las peticiones pasan por una jornada laboral efectiva de 35 horas semanales de lunes a viernes en Atención Primaria y Hospitalaria; el cierre "real" de agendas para poder atender de forma adecuada a todos los pacientes citados; la apertura de los PAC/PAS 24 horas todos los días y reubicación de los pacientes urgentes en los dispositivos de urgencias extrahospitalarias; y la revisión de los acuerdos de gestión y de productividad variable con indicadores validados para medir correctamente lo que se quiera medir.
Asimismo, piden la sustitución del absentismo y asunción de cupos mediante módulos de sustitución; la gestión compartida de la demanda real; servicio de desplazamientos a domicilios facilitado por la Administración extensivo a todos los facultativos; guardias siempre voluntarias y con un aumento de retribución; incremento del precio de la hora de guardia tanto ordinaria como sábados, festivos y los festivos especiales, así como incrementar las plantillas o al menos sustituir y cubrir la plantilla estructural.
Del mismo modo, piden un complemento de docencia a tutores de residentes; el cumplimiento de los acuerdos que puso fin a la huelga MIR; la implantación de concurso de traslado previos a todas las OPE con 100% vacantes; que todos las unidades del SAMU lleven médico; adaptar las guardias de los MIR a cada plan formativo; incremento del complemento de formación de los MIR, incluyendo al R1 y aumento del precio de la hora de guardia; desplazamiento en las ASI con remuneración específica y con pago de dietas de desplazamiento; nominación de los médicos y pediatras de atención primaria con el nombre de facultativos especialistas en medicina familiar y comunitaria y facultativos especialistas en pediatría; y compatibilidad de los jefes de servicio con complemento especifico 'C' que permita compaginar actividad privada.
Al respecto, CESM recuerda que "el deterioro" del sistema sanitario "no es un problema coyuntural sino estructural que requiere decisiones políticas inmediatas y valientes". "Si la Administración no cumple sus compromisos con los profesionales, la calidad asistencial continuará desplomándose, la fuga de talento médico continuará y los pacientes serán los principales perjudicados", advierte. Por ello, defiende que "la huelga supone un último recurso, adoptado tras años de advertencias, reuniones y solicitudes formales que no han recibido respuesta satisfactoria".
En ese sentido, reitera su voluntad de negociar y alcanzar una solución que permita evitar el conflicto, pero subraya que no renunciará a defender "la dignidad de la profesión médica, la seguridad de los pacientes Y un modelo sanitario público de calidad para toda la ciudadanía valenciana".