Comunitat Valenciana

El agente que desoyó las órdenes y fue a vigilar cauces en la Dana: "Iré bajo mi responsabilidad"

  • El cauce del barranco a su paso por Torrent
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VALÈNCIA. El día de la Dana, la Generalitat Valenciana tenía varias fuentes de información para la vigilancia de cauces. Por supuesto, la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) pero también otras como los bomberos forestales, la Guardia Civil, los propios ayuntamientos o los agentes medioambientales.

Mucho se ha publicado sobre el aviso tardío de la CHJ sobre el caudal del barranco del Poyo -llegó a las 18.43h de la tarde cuando el agua multiplicaba por diez el umbral máximo que obliga a avisar- o sobre la retirada de los bomberos forestales desplazados para vigilar precisamente dicho barranco. Pero la vía de los agentes medioambientales también estuvo infrautilizada: nadie en Emergencias solicitó formalmente su movilización, pero uno de los agentes desoyó las órdenes.

Una de las funcionarias del departamento de Emergencias declaró por segunda vez como testigo el pasado 16 de febrero y explicó que, aunque nadie había ordenado su activación, había un agente medioambiental en la confluencia entre el río Magro y el Júcar, cerca de Algemesí. Se trataba de un operario de la Conselleria de Medio Ambiente que había ido hasta allí pese a la orden contraria de una superior.

Al menos así lo relató la técnico de Emergencias en su declaración, que aunque no pudo dar la identidad de este empleado -instó a preguntar a la Conselleria competente-, sí relató que acudió a vigilar el caudal del Magro ante la complicada situación que se vivía y pese al peligro que el movimiento suponía.

"Recuerdo muy bien eso porque recuerdo que el agente medioambiental por la radio gritaba que él iba bajo su propia responsabilidad y que iba a mirar el cauce y a medir la zona", expuso ante la jueza de la Dana la trabajadora de Emergencias, según la cual la operadora de la 'centralita' de Medio Ambiente "se enfadó".

Esta operaria le habría dicho al agente medioambiental, siempre según el relato de la técnico de Emergencias, que no tenía "permiso" para dejarle ir a vigilar los cauces. "Es que no puedes ir", le habría llegado a espetar visiblemente molesta. A lo que el agente habría respondido: "Voy a ir bajo mi propia responsabilidad, sí que voy a ir a medirlo".

La investigación sobre la falta de movilización de los agentes de la Conselleria de Medio Ambiente ha constatado que derivó de un problema de comunicación entre técnicos. "Hubo una petición oral el día anterior" de la Dana, según explicó la testigo, pero "no se podía hacer así" la solicitud sino que había que enviar un escrito formal a la subdirección general. El hecho de que esta vía "tardaba mucho" y que "se demoraba en el tiempo" hizo que los técnicos de Emergencias desistieran de la petición.

La Conselleria de Medio Ambiente, por su parte, sí ofreció a sus agentes medioambientales en un escrito dirigido al que fuera director de la Agencia de Seguridad y Respuesta a las Emergencias (Avsre), el secretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso, investigado en la causa.

Con todo, la defensa de Argüeso ha insistido en que él "jamás recibió ni nadie le envió dicha comunicación" e incluso llegó a lamentar que el alto cargo de Medio Ambiente "no tuviera la diligencia" de "ponerse en contacto" por otra vía para hacer el ofrecimiento "o al menos cerciorarse de que dicho supuesto envío llegaba a manos" de Argüeso. El caso es que nadie pareció leer aquel ofrecimiento hasta el día después.

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