VALÈNCIA. El principal acusado de la pieza E del caso Taula, el que fuera gerente de la empresa pública Imelsa, Marcos Benavent -conocido como el 'yonqui del dinero'- ha declarado este lunes en el juicio que sigue en la sección quinta de la Audiencia Provincial para desdecirse de sus declaraciones en la fase de instrucción en las que confesaba el sistema de cobro de comisiones donde él era el recaudador a cambio de adjudicaciones públicas en el Ayuntamiento de.València.
En su declaración ante el tribunal, Benavent ha tratado de invalidar su confesión en instrucción ante los agentes de la Unidad de la Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Por ejemplo, ha dicho que en aquellos momentos "no estaba en las mejores condiciones físicas y mentales" y que "muchas veces" declaraba "perjudicado" y "fumado" porque por aquel entonces "fumaba marihuana. Así, ha sostenido que la estrategia de su defensa, antes de cambiar de abogado, era "implicar a todo el mundo" y "salpicar al PP" y "meter a todo el mundo en el proceso".
El acusado ha seguido la estrategia procesal que ya manifestó su propio letrado en la primera sesión de la vista oral: anular las pruebas y entre ellas las grabaciones que él mismo grabó y que dieron origen a la investigación. En total son más de 12 horas de grabaciones de las que se reprodujeron una hora en el juicio. En especial, conversaciones entre Benavent y la edil de Cultura donde hablan de los procesos de valoración y adjudicación de contratos públicos. "Yo te diré más o menos por dónde van los tiros [...] Haz tú un amaño, una maniobra", le dice en una de las conversaciones Alcón.
En otra, Benavent asegura: "Solo nos pueden dar un 2%, 20.000 euros. Yo te he dejado ahí 10.000, he dejado 5.000 para el partido, porque Alfonso [Rus] viene así y yo me he quedado 5.000". El considerado como recaudador de comisiones le explica a la entonces edil que "no se puede más". "Podrías haber... entre los IVA y los putas madres", le contesta Alcón, a lo que Benavent le explica que de 1,2 millones, el IVA son 200.000 euros, y que del resto, las empresas solo pueden dar un 2%. "No pueden más", le explica.
Al respecto, el ex gerente de Imelsa ha asegurado que él manipuló los audios para conseguir su propósito. "He manipulado muchas conversaciones por muchos intereses", ha asegurado, "porque había cosas que no tenían esentido y otras que me interesaba que estuvieran". Así, ha dicho, "cortaba y pegaba" los audios con un programa informático -Audacity- que era "de fácil manejo". "Las cintas están manipuladas por mí", ha insistido, para detallar que lo hacía desde su propio disco duro.
En la época que se investiga, Benavent era trabajador de la Fundación Jaume II el Just. Y ha dicho que le contaba "mentiras" a Alcón por la situación "delicada" en la que se encontraba su relación con el entonces gerente de la fundación, Vicente Burgos. "Yo la tenía que meter en razones porque la mujer no estaba bien, era una situación bastante incómoda y yo muchas veces le contaba mentiras porque la situación psicológica era tremenda, estaba en tratamiento", ha declarado, por lo que ha justificado sus supuestas mentiras porque "era una forma de salvar la situación" y de "tranquilizarla" para que la relación entre ellos dos "tuviera más calma".
Cabe recordar que, tras el primer juicio de Taula, donde Benavent fue condenado a siete años de cárcel, la sentencia concluyó que las transcripciones de las grabaciones "realizadas por Benavent de conversaciones particulares en las que intervenía se corresponden con el material efectivamente entregado, tanto en el pendrive Kingston, como en el pen drive Intenso".
"Una vez efectuada la grabación en el servidor de los equipos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, se trabajó en todo momento con copias. Los pendrives están incorporados a las actuaciones, tanto el aportado por doña Rosa (Pérez Garijo), como el aportado por don Mariano (López, exsuegro de Benavent), habiéndose comprobado que los audios de las presentes actuaciones son coincidentes", señaló la Audiencia, que restó importancia a que los investigadores no trabajaran con las originales.
En la pieza de los 'zombies' de Imelsa, la sentencia recogía expresamente que la "fuente original de todas las copias es el disco duro de Marcos Benavent". "El contenido de ambos pendrives es idéntico, al menos, por lo que respecta a los ficheros», aseguraba el fallo, que condenaba a cinco años de cárcel a Benavent.