VALÈNCIA. València y su área metropolitana se sitúan entre las regiones con mayores perspectivas de crecimiento económico, concentrando un fuerte apetito inversor industrial para la implantación de nuevas operativas. Un atractivo que se refleja en su crecimiento demográfico, ligado en gran medida a la llegada de nuevas familias, especialmente de origen extranjero. Además, estas zonas han contado históricamente con un tejido productivo maduro, con sectores de alto potencial en empleo y con un coste de vida más asequible que el de otras grandes regiones españolas. Sin embargo, pese a estos alicientes, la Comunitat, pero especialmente, Valencia y su área metropolitana, muestran dificultades para retener el talento que atrae.
Así consta en un informe de la patronal CEV, el Ayuntamiento de València y la consultora Key Executive, que recuerda que tanto el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) como diversos estudios académicos sobre el mercado laboral español coinciden en que el dinamismo valenciano convive con tasas de paro aún elevadas y con dificultades crecientes para cubrir determinadas vacantes, especialmente en ocupaciones técnicas, STEM y perfiles digitales. "Esta coexistencia de crecimiento económico y persistencia de desempleo asociado al desajuste de competencias es uno de los elementos centrales de la paradoja valenciana", apunta el documento.
Para explicar esta situación, el informe se apoya en el 'Mapa del Talento' autonómico, elaborado por Cotec e Ivie, y que sitúa a la Comunitat Valenciana por debajo de la media española en la capacidad de crear, atraer y, sobre todo, retener talento, ocupando la posición undécima en el ranking de comunidades autónomas. Este diagnóstico evidencia una disfunción grave: el territorio genera parte del talento que necesita, pero no siempre consigue retenerlo y, al mismo tiempo, experimenta escasez de determinados perfiles críticos, configurando una situación en la que confluyen crecimiento, paro y falta de talento cualificado.
De esta forma, el mercado laboral valenciano se encuentra en una encrucijada. Mientras que las previsiones económicas son optimistas, con un crecimiento del PIB de la región estimado para 2026 del 2,4%, entre los más elevados de España, tiene el problema de que consigue captar perfiles cualificados gracias a factores como su calidad de vida, clima y dinamismo cultural, pero no logra fidelizarlos a largo plazo. Y, concretamente, el mercado laboral del área metropolitana de València se caracteriza por una dinámica de creación de empleo sostenida, pero también por la persistencia de bolsas significativas de desempleo estructural.

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- Foto: JORGE GIL/EP
Los factores que explican esta disyuntiva son varios, tras el análisis de 1.851 ofertas de empleo y realizar entrevistas a empresas y expertos de Valencia. Por un lado, está la brecha salarial estructural que afecta a la competitividad de la región. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, el salario medio en la Comunitat Valenciana se sitúa por debajo de la media nacional y significativamente por debajo de las comunidades líderes. Así, un profesional en Valencia gana de media aproximadamente 200 euros menos al mes que la media nacional, mientras que la diferencia respecto al País Vasco alcanza los casi 5.000 euros anuales.
También, existe un déficit en cuanto a flexibilidad laboral, que se ha consolidado como uno de los factores más determinantes en la decisión de los profesionales de permanecer o abandonar una empresa. El análisis de las ofertas de empleo valencianas revela que se ofrecen menos modelos híbridos y de teletrabajo que en España, con una mayor obligatoriedad de presencialidad. Otro factor que contribuye en la 'fuga' de talento es la falta de flexibilidad laboral, ya que en Valencia existe menos teletatrabjo y combinación de modelos híbridos que en el resto de España y, por tanto, las empresas exigen mayor presencialidad.
Por otro lado, el informe refleja que en las ofertas de empleo en Valencia y su área metropolitana existen limitaciones al desarrollo profesional, algo clave para la estabilidad laboral. A ello se suma un déficit en medidas de bienestar y salud mental y una creciente presión al alza del coste de vida, especialmente de la vivienda, que era precisamente una de las principales ventajas competitivas históricas de Valencia frente a otras grandes ciudades. "La urgencia implícita en este marco es que, sin una intervención estratégica coordinada que alinee la formación con la demanda y mejore las condiciones de retención, la brecha entre oferta y demanda de talento se ampliará irreversiblemente, frenando el potencial de crecimiento proyectado", remarca el documento.
Actuaciones para revertir el actual panorama
Para revertir este panorama y 'atar' el talento, el documento propone reforzar las estrategias de employer branding para poner en valor el ecosistema profesional valenciano, así como impulsar una marca territorial bajo el concepto 'Valencia Talent Hub' y avanzar en el diseño de trayectorias de crecimiento profesional claras y visibles dentro de las organizaciones.

- Imagen de archivo -
- Foto: FEMEVAL
De igual modo, entre los elementos que abren una ventana de oportunidad, el informe apunta a la flexibilización de los modelos de trabajo como una de las palancas más inmediatas, especialmente en el sector tecnológico, donde el teletrabajo se ha convertido en un criterio decisivo. La experiencia postpandemia ha demostrado su viabilidad, pero su adopción sigue siendo limitada en la Comunitat Valenciana, que compite en desventaja con otros polos digitales. A ello se suma el reto de reforzar las competencias tecnológicas, clave para aprovechar el potencial de crecimiento del ecosistema innovador valenciano.
Otro eje central es la preparación ante el impacto de la inteligencia artificial en el empleo, con numerosos puestos en proceso de transformación. Mientras el sector tech avanza con rapidez, la pyme tradicional corre el riesgo de quedarse atrás, lo que refuerza la necesidad de alfabetización en Inteligencia Artificial, programas de reskilling y perfiles puente entre negocio y tecnología.
El informe subraya además la revalorización de la FP y los oficios técnicos. Y es que aunque Valencia atrae profesionales cualificados, factores como salarios, vivienda y planes de carrera siguen dificultando su permanencia. También es necesario el refuerzo en la colaboración entre universidad y empresa para que no exista una brecha entre lo que necesitan las compañías y la formación que se ofrece. De esta forma, se conseguirá un empleo más cualificado, en línea con las demandas empresariales y trayectorias profesionales a largo plazo.