VALÈNCIA. El coste de la futura terminal norte del Puerto de Valencia se encarece. La inversión privada prevista por Valencia North Terminal (VNT), sociedad creada por Terminal Investment Limited (TiL), filial del grupo MSC, finalmente asciende a 1.656 millones de euros, es decir, un 63,8% más que los 1.011 millones contemplados inicialmente. Este nuevo proyecto constructivo, presentado por la concesionaria en julio de 2026, ha obligado además a reajustar la planificación de las obras y a acompasar el desarrollo de la terminal con los trabajos que actualmente se ejecutan en la ampliación norte del recinto portuario.
Una subida de la inversión que ha sido aprobada este lunes por el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV), del que solo se ha conocido el contenido a través de la nota de prensa del organismo. Desde que la presidenta Mar Chao eliminó las ruedas de prensa posteriores a los consejos, la información queda limitada a lo que la APV decide comunicar.
Así, para justificar este incremento, la APV sostiene que "existen circunstancias objetivas de naturaleza técnica, vinculadas a la complejidad, magnitud y secuencia de ejecución de las obras que condicionan la disponibilidad de los terrenos en la fase inicial de la concesión e impiden el inicio ordenado de las obras de VNT", señala en un comunicado, pero sin ofrecer más detalles sobre las razones que explican el incremento de la inversión.
Cabe recordar que esta obra cuenta, a su vez, con una inversión pública prevista de 660 millones, dado que el coste ya se tuvo que actualizar un 21,8% de los 542 millones de euros iniciales.
Así, la APV ha aprobado la suspensión parcial de la concesión administrativa de VNT sobre aquellas superficies que todavía no pueden ser utilizadas para desarrollar la terminal. La medida responde, según el organismo portuario, a circunstancias de carácter técnico vinculadas a la complejidad y magnitud de las obras y a la secuencia prevista para su ejecución, que condicionan la disponibilidad inicial de los terrenos.

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Eso sí, la suspensión no afecta a las superficies que ya han sido entregadas a la concesionaria ni modifica la duración de la concesión. Tampoco supone una prórroga para la concesionaria, sino una adaptación temporal del título concesional a la disponibilidad efectiva de los terrenos mientras avanzan las obras de la ampliación norte.
Nueva planificación, pero sin cambiar el fin de las obras
La nueva planificación tiene también reflejo en el contrato de ejecución del muelle de contenedores de la terminal norte. El Consejo de Administración ha acordado ampliar algunos de los plazos parciales después de detectar incidencias durante la ejecución, entre ellas las derivadas de la DANA y otras cuestiones técnicas, además de la necesidad de incorporar nuevas soluciones tras conocer el proyecto constructivo definitivo de VNT, según explica la APV en su comunicado.
Sin embargo, el plazo global de la obra no cambia y se mantiene en 58 meses, con la finalización prevista para agosto de 2029. Lo que se modifica son determinados hitos intermedios. El primer plazo parcial, correspondiente a las 50 hectáreas consolidadas y los primeros 500 metros de viga cantil, se amplía en nueve meses, hasta el 17 de julio de 2027.
El segundo hito, que contempla 1.500 metros de muelle y un área adyacente de 99 hectáreas consolidadas, suma ocho meses al calendario inicialmente previsto y fija ahora su finalización en el 17 de julio de 2028.
La obra contempla la construcción del muelle de contenedores en la zona norte del recinto portuario. La compañía italo-suiza TIL, filial de MSC, levantará y explotará en régimen de concesión la terminal de contenedores, que se ubicará en aguas interiores del dique de abrigo de la ampliación norte. Será la cuarta terminal del Puerto. La iniciativa supondrá una inversión público-privada de más de 2.200 millones de euros.
De esta forma, la nueva terminal podrá albergar 5 millones de contenedores en una superficie de 137 hectáreas y 1.970 metros de línea de atraque, y contará con diseño, tecnologías y equipamiento de última generación en una instalación totalmente electrificada que minimizará la emisión de CO2.