VALÈNCIA. El PSPV-PSOE en la provincia de Valencia permanece en una situación de dudosa estabilidad desde las primarias celebradas el pasado año en las que el alcalde de Mislata y secretario general en esta demarcación, Carlos Fernández Bielsa, consiguió reeditar su liderazgo en una votación muy ajustada frente al alcalde de Riba-roja, Robert Raga, candidato apoyado en la sombra por el equipo de la máxima responsable del partido, Diana Morant.
Tras diversos amagos de impugnaciones del proceso, la frágil paz alcanzada no duró demasiado; y desde entonces, la fractura dentro del partido en la provincia es un hecho, tal y como se puso de manifiesto en el congreso celebrado posteriormente y en otras citas como el comité provincial de octubre, así como en distintas cenas organizadas por los afines al líder y por el sector crítico.
Este tira y afloja contribuye a la vigilancia con lupa entre ambos grupos. En este contexto, uno de los ámbitos donde en ocasiones se producen roces o desencuentros es en la Diputación de Valencia, espacio compartidos por dirigentes afines a los dos citados dirigentes.
Así, este martes fuentes próximas a Raga señalaron el malestar en la corporación provincial por la ausencia de diputados y asesores en una jornada donde se celebraban diversas comisiones informativas en la corporación. Unas sesiones que coincidían con la toma de posesión como diputada nacional de Ana González, alcaldesa de Llaurí y asesora en la Diputación, muy cercana a Bielsa.

- Bielsa (c) junto a Ana González (2d), Vidal (1i), Garrigues (2i) y García (1d), este martes. Foto: PSPV VALENCIA
Según fuentes oficiales consultadas por este diario, a esta formalidad celebrada en Madrid acudieron tres asesores del grupo socialista de la Diputación y cuatro diputados de la corporación que son al mismo tiempo altos cargos de la dirección provincial. Concretamente el propio líder del PSPV y portavoz municipal, Carlos Fernández Bielsa; el secretario de Organización del partido, Jorge Vidal; la vicesecretaria de Políticas Públicas, Neus Garrigues, y el presidente provincial de la formación socialista, Rafa García.
Una comitiva "excesiva" según fuentes socialistas del sector crítico para un "acto protocolario" que, además del "coste económico", contribuía a "desatender las obligaciones propias" del grupo en la Diputación en un momento en el que el ejercicio de la oposición exigía "presencia, trabajo y coherencia". En este sentido, según pudo saber este diario, a la jornada de las comisiones sólo asistieron la mitad de los 16 asesores de los que dispone la formación socialista en la corporación.
Por su parte, desde el entorno de Bielsa explicaron que las comisiones se habían "cubierto" tal y como se hacía "siempre" cuando se producen ausencias, y destacaron que el portavoz no debía acudir a ninguna de ellas. Además, subrayaron que los tres diputados presentes eran máximos representantes de la dirección provincial, por lo que consideraban "lógico" que acudieran a arropar a su compañera.