VALÈNCIA. Atitlan refuerza la dirección de Deterra. La compañía citrícola, surgida hace tres años de la fusión de Guillem Export y Frutas Tono, ambas participadas por la firma valenciana, reorganiza su cúpula con el nombramiento de José Palmer como nuevo CEO. El objetivo de este fichaje es abrir una nueva etapa de crecimiento, reforzar su posicionamiento en el mercado y avanzar en la rentabilidad del negocio de esta empresa, que opera en más de 25 países y gestiona más de 150 millones de kilos al año.
El ejecutivo llega a Deterra después de haber ejercido durante cerca de dos años como CEO de Grupo Alsur, etapa que dio por finalizada hace unos meses. Ingeniero de formación, Palmer cuenta con más de 25 años de experiencia en la dirección de empresas y equipos, principalmente dentro del sector agroalimentario. A lo largo de su trayectoria ha trabajado en compañías presentes en diferentes zonas productoras de España y Sudamérica y ha gestionado grandes cuentas en mercados como España, Europa y Estados Unidos.
Este movimiento se produce, además, en un momento de crecimiento de los negocios agroalimentarios de la firma fundada por Roberto Centeno y Aritza Rodero. Tanto es así que su actividad en el sector primario aglutina el 22% de la valoración del grupo. El último paso de Atitlan ha sido lanzarse al cultivo de arándanos en Perú, después de que su plataforma Atgro, que comparte con Banco Santander, haya comprometido 500 millones de euros para impulsar diferentes proyectos. En este contexto, Atitlan busca ahora dar un nuevo impulso a Deterra con el nombramiento de José Palmer como CEO. La compañía constituye una de las principales plataformas del grupo en el segmento agroalimentario y está especializada en el negocio citrícola.
La propia Deterra señala en un post en LinkedIn que la incorporación de Palmer busca impulsar un "crecimiento sostenible", reforzar su posicionamiento y generar valor para clientes, trabajadores, proveedores e inversores. La nueva etapa estará centrada especialmente en el conocimiento del producto y la gestión de la materia prima desde el campo, junto con la mejora de la excelencia operativa y la relación con los clientes.
"Asumo esta responsabilidad con una gran ilusión y con el convencimiento de que Deterra tiene un enorme potencial de crecimiento. Llego con la voluntad de aportar mi experiencia y contribuir, junto a un gran equipo, a construir una compañía más sólida, eficiente y preparada para afrontar los retos del futuro", subraya Palmer en el mensaje, quien apunta que su objetivo será contribuir junto al equipo a construir una compañía "más sólida, eficiente y preparada para afrontar los retos del futuro".
El objetivo de la compañía hace unos años era alcanzar una facturación anual de 200 millones de euros a través de la gestión directa de 3.200 hectáreas de cultivo, principalmente cítricos, repartidas por Andalucía, Murcia, Comunitat Valenciana y Tarragona.